viernes, 12 de octubre de 2007

La vie bohème

* Warning: Post azotadinho

Años atrás, cuando trabajaba en un banco, sostenía largas conversaciones con un entrañable amigo con quien solíamos tratar variados temas, desde la forma de ser de hombres y mujeres, hasta el tipo de vida que nos gustaría llevar, de no estar trabajando allí. Él se inclinaba por lo que el definía como la vida rockera: me viene a la mente Lenny Kravitz y su video again jeje. Yo, por mi parte, hablaba de algo que quería llamar "vida bohemia", danzar, escribir, leer, estudiar psicología y luego psicoanálisis, pintar y cuanta cosa artistosa me viniera a la mente, sin preocuparme por desperdiciar mi juventud en una oficina. O sea yo estaba sedienta de divague, porque me sentía asfixiada en la vida de obrera financiera.

Ahora con el tiempo veo que esa vida bohemia está más en mis fantasías que en mis verdaderas expectativas. En esta onda de irme conociendo mejor, ya vi que lo que tengo de hippie también lo tengo de consumista y comodina. Sin embargo, al descubrir aquello que no sé ser -mantenida, yuppie, ama de casa, hija de papi, socialité- me he abierto las puertas a ser más flexible y combinar a mi modo lo que sí puedo ser: ingeniera, bailarina, estudiante.

Mis ideales siguen en mi mente y por ende en mi acción: perseguir la conquista de mi conciencia a como dé lugar. Paso a paso, sin saltarme nada y sin precipitarme, ir abriendo mi camino y disfrutando lo que encuentre en él. A fin de cuentas eso es mi vida bohemia, y no la fantasía intelectual y poco práctica de la filósofa barata.

Hay veces que me molesto mucho conmigo misma. No me gusta estar enojada, y menos conmigo, pero últimamente lo he estado, me he hallado bastante sensible hacia mis propias reacciones, crítica, y me molesto al descubrir que no me gusto del todo, que hay cosas de mi introversión, de mi constante autojuicio que, como un círculo vicioso, vuelven en contra mía y me irritan por no haberlas superado aún.

El punto es que toda esta disociación que había entre lo que soy y lo que quiero ser está haciendo ajustes en las grietas, y son estos ajustes los que me están costando la reevaluación de mi autoconcepto. Al encontrarme con vestigios de viejas conductas arraigadas, ahí es cuando me molesto y me flagelo, como en el párrafo de arriba. Cuando me doy cuenta trato de evitarlo y canalizarlo en lo más positivo: el crecimiento, la voluntad y la fe. Si tengo fe en tantos y tantos conceptos, por demás abstractos, ¿qué es lo que me falta para restaurar y fortalecer esta fe en mí, el ente menos abstracto que conozco, mi punto de referencia, si soy yo con quien despierto cada mañana y es mi rostro el que veo frente al espejo antes de dormir? Me falta aceptar que aunque a veces no me reconozca frente al espejo, precisamente eso es lo que me aguijonea, lo que me dice que hay mucho por hacer, y me empuja a seguir buscándome: viviendo vida bohemia, no bohemia o del estilo que fuere.

Imagen: Claude Jade

2 comentarios:

Mina dijo...

Amiga, pero que eres maravillosa. Todita tú eres un caleidoscopio. Creo que te deberías sentir orgullosa de esta hambre insaciable de que padeces.

Es tan sólo tu deseo de conocer más y experimentar más. Te lo aplaudo. ¿Sabes? Cada vez que te leo, me sorprendo más y más de tooooodo lo que tenemos en común. ¿Psicología? ¿Psicoanálisis? Es eso en lo que me quiero especializar.

¿Pintura? Antes de pensar en estudiar me habría encantado dedicarme a actuar y a pintar al óleo, también amo dibujar con gises pastel y carbón. Pero la vida me orilló a trabajar muy joven y estar sentada en este momento tras este monitor escribiendo un comentario en tu blog.

Al igual que tú, sé lo que me gusta, me conozco y en ocasiones lo que miro en el espejo me desespera porque sé que puedo ser más, y así unas ganas de llorar pero también la energía contenida xq no me puedo salir corriendo a actuar en la calle frente al puesto de los tacos...

La diferencia Noelle querida, es que te SABES, y CONOCES. Ahora, te toca hacerlo, no importa k no haya sido en el momento k te hubiese gustado. Házlo ahora ó mañana, pero házlo. Es un compromiso para mí también, veo que vamos en el mismo barco. ¿Quieres continuar este viaje conmigo?.

Te dejo un abrazo histérico a lo Bertha Papenheim ó Ana O. el nombre que prefieras ;)

Erick dijo...

También me imaginaba la vida bohemia... Más de un personaje inventado respondió a mis sueños adolescentes. Voy tirándo, haciendo vida a medio camino de todo, disfrutando de lo que puedo y como puedo. Conciente de que todo lo que es, tiene que ser.