
La primera palabra que aprendí en francés fue grenade*. Tenía 7 años y mi maestro fue el Gabi, mi mejor amigo, nacido francés, hijo de chilena y español, y en ese entonces radicando en Buenos Aires. No le gustaba mucho el castellano, tenía problemas con las erres y extrañaba Paris un montón. Tenía una colección de playmobil que me fascinaba, guardada en una enorme caja de detergente en polvo traída de Francia, que cuando yo llegaba voltéabamos por completo, y era lindo que los muñequitos tengan ese fresco olor a jabón en polvo, eternamente limpio.
También solíamos jugar GI-JOE, me gustaban mucho los muñequitos articulados hasta en las rodillas, y al inicio cuando aun no nos conocíamos mucho, decidiamos jugar "cada quien por su parte", o sea sin interactuar. Después ya con más confianza recordábamos riendo esa forma de jugar tan separada, y es que éramos dos niños muy respetuosos.
Otras veces jugábamos simplemente a la guerra (él decía la gueRa, con la R gutural) con pistolas y demás armas; ése era su juego favorito, pero el mío no tanto, razón por la cual yo siempre trataba de matizar las historias con argumentos de que éramos guerrilleros pero yo estaba embarazada y me tocaba parir en plena selva, en fin, cosas de mujeres. Él jamás accedió a jugar a las barbies (para eso tenía a mis amigas jejeje).
También veíamos los dibujitos animados o cuando hacía buen clima íbamos a la plaza a patinar. Con ellos yo aprendí a patinar -él y sus hermanas, demasiado mayores para nosotros, mocosos, ellas ya eran pubertas de 13 y 15, y muy desarrolladas por cierto- en unos patines azules de 4 ruedas amarillas. Ellos ya sabían, yo era la novata, y me he puesto cada sentón que bueno... pero así aprendí, y cuánto me divertí en el proceso.
En esa época empecé a ir a jazz, por las tardes, y recuerdo que fui 2 meses y al tercero dejé porque Gabriel me había dicho que quería que siguiéramos jugando.... jajajaj y me acuerdo que a mí me valió dejar de ir a jazz y preferí volver a mi rutina y cenar en su casa o él en la mía.
También nos peleábamos bastante: él tenía un carácter de los mil demonios, y yo no me quedaba atrás. Así fue que descubrimos que había que descansar de vernos tan seguido: a mis 8 años entendí que la rutina mata cualquier relación, o como diría Schopenhauer, intimacy brings contempt, por lo que unas cuantas veces implementamos el descansar de vernos por una semana, y era bien chido porque al regresar nos veíamos con mucho más entusiasmo. Igual peléabamos -una vez me dijo enojadísimo: "por qué no te metes el culo en el dedo!!!" porque yo me burlé de él porque dijo que quería ver el noticiero- pero era una bonita relación. Como el era un año mas chico, no ibamos juntos a la escuela, a pesar de ser vecinos. El tenía sus amigos varones -Juan Pablo José Correa, o como el decía, JuanPabloJoséCoRea- y yo mis amigas mujeres, y casi nunca los mezclamos; el lugar que teníamos el uno para el otro era como algo aparte.
Una vez fuimos a casa de mis tíos y me acuerdo que yo me puse celosísima porque mi tío gracioso (todos tenemos un tío gracioso, no?) se puso a fabricarle un traje de astronauta a él con unos envoltorios plateados de coca cola, para nosotros fue super emocionante, pero como el plástico no alcanzó para mi traje, mi tío agarró un mantel y me lo puso como capa y me dijo: "vos sos la reina", para contentarme porque yo estaba encabronadísima, y más o menos me lo tragué pero no del todo, a fin de cuentas, quien era él para quitarme mi trono de sobrina favorita? jajajaja.
Después nosotros nos fuimos, o ellos, no sé que fue primero, y perdimos gradualmente todo el contacto, antes mi mamá y la suya se carteaban: ellos en Chile, nosotros en México, pero como suele suceder, esto se dejó de hacer.
Varias veces los busqué en internet, en la época de los albores de los chats mediante un santiaguino al azar a quien pedí buscara sus datos en un directorio telefónico: fue exitoso y mis papás se hablaron por tel, etc, pero nosotros no.
Y ahora en la era del facebook, lo he vuelto a encontrar; hace unos instantes me habló en el messenger (en el facebook me agregó pero aceptó que no supo ni quien era hasta hoy que le dije jajaja), y descubrimos que estudiamos lo mismo, que no nos gusta programar, etc.... fue algo raro ver sus fotos con esa barba y él tan alto, eso sí, igual de flaco que siempre, y asimilar que al mismo tiempo es y no es el niño que yo tenía archivado en mis recuerdos, je. Recordó lo de la granada, y después de la breve charla y unas cuantas risas se despidió mandándome un beso y diciéndome con el total acento chileno que con gusto me imagino: estamos al habla po'....
* -en ese entonces- su fruta favorita.
2 comentarios:
Me gustó mucho este post :) Saludos Noe!
a mí también me gustó mucho escribirlo jeje... un abrazo Calitosh... =)
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