
¿Es un imperio esa luz que se apaga, o una luciérnaga?
J.L. Borges
Iba caminando por el callejón del miedo. Es uno así todo culero que está camino a mi ex casa, frente a una secundaria. Me llegó la pinche iluminación (no la del callejón, que es deficiente; la del espíritooo):
"deshazte de tus ideas preestablecidas YA".
Listo.
Eso.
Que me deshaga. Que por ahí va. Ese es parte del camino a la felicidad. Mi felicidad. Ya vivo la felicidad, pero para vivirla acá mas sinceramente.
Luego ya me atacó la cursilería (antes de la epifanía venía pensando en lo nocivo de las causalidades psicóticas. Osh, son horribles y si les prestas mucha atención, se hilan solitas... son inverosímiles pero se hilan) y que se me ocurre otra pendejada:
Sin querer vi tu cara herida de sol. Con el cabello más corto. Con la sonrisa más joven. Con las cejas atrevidas.
Pero pues ya séeee que de nada sirve la miel (ni el agua con miel, ya me dijeron que mejor las chelas carajoo), lo que me salpica es miel y ni es para mí así que whatever.
Pero bueno, no nos distraigamos. En serio ya, hay que quitarse de ideas preestablecidas, ayudénmen, en todo, lo que sea, lo necesito.
Necesito vaciarme.
Ya.
pd. Me gusta caminar solo, así hablo con el viento. (Calle 13)
pd2. Ya sé.
2 comentarios:
Ya deja de fumar esas cosas...
Hola Nohelia. Urge que leas El Poder del Ahora de Eckhart Tolle si lo que quieres es vaciarte: www.librosgratisweb.com/pdf/tolle-echkhart/el-poder-del-ahora.pdf
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