(ó lo que he aprendido en 17 fines de año, IN A NUTSHELL)
En la secundaria (época altamente cursi para la mayoría de nosotros) empecé a hacer propósitos de año nuevo, 'samamada.
Paulatinamente dejé de hacerlo porque pues... nunca los cumplía. Se sentía genial escribirlos y pensar en esa mejor versión de uno mismo, que se construye con paciencia, si y sólo si se es constante. Eso se aprende: que es muy hermoso el idealismo y el saberse capaz de muchísimas cosas, pero si uno no tiene los huevos para comprometerse con esos "ideales" (hacerlos hábito) con la constancia que exigen, no sirven absolutamente para nada.
Cuando, hace poco, un amigo me increpó con la clásica frase: "y ya hiciste tus propósitos???", yo puse esta cara:
Pero después lo pensé mejor y me dije a mí misma: "no se trata de inventar el hilo negro, sino de retomar buenos hábitos que sabes que eres capaz de tener, pero que por alguna estúpida y sensual razón dejaste de ser constante y por eso LOS PERDISTE".
Estos son los hábitos que quiero retomar:
1. Comer mínimo una ración de fruta al día.
2. Hacer abdominales mínimo una vez a la semana.
3. Ir al gimnasio más de 4 veces al mes (voy 4 porque es el mínimo requerido para que no me quiten el acceso).
4. Escribir en el blog mínimo una vez al mes.
5. Ordenar mi closet mínimo una vez al mes.
6. (este es pretencioso, pero lo he hecho): ahorrar 6 meses de mi sueldo.
7. Leer mínimo un libro cada 2 meses.
Y estos son los nuevos que quiero instaurar:
8. Practicar guitarra mínimo una vez por semana.
9. Jugar dance central mínimo 2 veces por semana.
10. Ser más proactiva en el trabajo.
Sencillo, no? Veremos.
2 comentarios:
Buenos propositos. Quedo en espera del informe. Echale ganas y tienes mucha razón, yo también he perdido muchas buenas costumbres jijiji. Saludos Noe. Carlos Ramirez.
Kalitoshh! Gracias por pasar por aquí!, un abrazote
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