labios breves, temporales
que se buscan
y se encuentran
en el filo del delirio
paranoide
de la histeria de una herida que aun no cierra
y aun se encuentran
se esperan y se reconocen
escogen
ser leales y pacientes
aunque sea por un instante
limpian culpas
las exhalan
en un aliento de miel, piel
tan fundidos que no saben
quien es uno, quien es otro
solo hay ritmo
solo hay hambre
solo hay sed de acariciarse
de escucharse
de sentirse adentro, adentro
en el centro de los tiempos
un momento
diez segundos
la fracción de eternidad
que nos ampare
en esa chispa de cordura
que hubo en ti
en esta vida
en ese instante.

1 comentario:
gracias
por el recuerdo
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