
Sin embargo, la pereza en mí se manifiesta de otros modos mucho más sutiles pero no por eso menos efectivos:
1. Estar en todo, menos en donde debo estar
Este rasgo de la personalidad perezosa muchas veces se confunde con un mecanismo de evasión. Y creo que algo hay de eso: cuando una realidad es demasiado incómoda, el subconsciente de uno la niega fijándose en otra cosa y haciéndose el distraído. Pero en mi caso puedo decir que más que negarla, yo sé que la realidad ahí está -aunque por alguna razón no cae en el rango de mis actuales intereses-, la asumo y la reconozco como tal, pero me evado de ella porque de sólo pensar en el esfuerzo que debería realizar para enfrentarla, involucrarme o incluso hasta modificarla ,me invade una hermosa hueva, y por ende me abandono a ella.
Ejemplos de esto tengo varios: clavarme escribiendo poesía erótica a media clase de Lenguaje Ensamblador o de Sistemas Operativos II, leer concienzudamente ensayos de Sartre en lugar de repasar las políticas de calidad -previo a la odiosa auditoría- del banco local del mundo en el que trabajaba, analizar 3 ensayos sobre sexualidad de Freud como oyente en una clase de diplomado en psicoanálisis en lugar de leer unos putos casos de Harvard para evaluar la factibilidad de la compra de un barco carguero, leer pendejada y media en la red, y, a mi vez, escribir las mías como hago en este momento, en lugar de sacar ciertos pendientes de mi actual trabajo... ooops. Bueno, queda claro el concepto, no?
2. Ley del menor esfuerzo
Esto se aplica mucho a la cotidianeidad: para qué cenar si mañana voy a desayunar, para qué lavar el carro si mañana se vuelve a ensuciar (postulado Chielens), para qué plancharme el cabello si enseguida se me va a esponjar, etc etc etc. Pero cuidado, que si me tirara demasiado al menor esfuerzo andaría por la vida como pordiosera, y tampoco se trata de eso, que una tiene ciertas comodidades que mantener. Para ello es menester cultivar la habilidad para "hechizar": arte de obtener los mismos resultados con por lo menos la mitad del esfuerzo y/o tiempo dedicados. Esto es maña, pura y dura: se trata de practicar y practicar hasta hallar el nivel mínimo exacto de esfuerzo y así extrapolarlo a las demás actividades.
3. Para qué decidir hoy si mal puedo hacerlo mañana?
Se trata del viejo arte de postergar las decisiones para cuando las papas quemen y no haya más que hacer. Por un lado esto reduce el estrés de pensar las decisiones con antelación, lo cual a veces no sirve de nada porque las circunstancias cambian, pero por otro lado, aumenta el estrés de verse obligado a decidir sin tiempo. No obstante, esta técnica del sendero de la hueva no la critico tanto porque no implica en absoluto negar la decisión -y por ende dejar que otros decidan por uno, cosa que me ha ocurrido a causa de la desidia-, sino tan solo postergarla para el momento justo y necesario. Es como dejar que las cosas fluyan y ya en la disyuntiva, elegir un camino, el que la intuición nos dicte: todo un significado metafísico de la pereza, qué tal?
Asimismo, este arte de la postergación tiene sus peligros: equivocarse al capturar "el momento justo" para decidir, que el momento se nos pase de largo y, finalmente, uno ya no pueda hacer elección alguna. Todo es cuestión de timing, y el huevón experimentado desarrolla un sexto sentido para percibirlo y no dejarlo ir... de igual modo, un haragán profesional se hace cargo del riesgo que implica esta técnica, asumiendo dignamente que cuando se va, se fue... y no hay nada que hacer.
Bueno, estas son sólo algunas de las vertientes básicas del sendero de la hueva, si después me acuerdo de otras las incluiré, aunque la neta qué fiaca... jajajaj pues bien espero les hayan gustado y las apliquen en sus vidas de la mejor manera posible...
imagen: pop by muteeternal, de deviantart
3 comentarios:
Noelia me siento identificado, ajá si tal cual super identificado contigo. Que pena decirlo y lo más triste es que no me da tanta lo asumo con singular alegría. lo mío es una weva especial, tengo la certeza que siempro puedo, que siempre salen las cosas, que siempre tengo que brillar al final y me fio de eso, de la buena suerte, de mi ángel de la guarda, de mi buen karma, de la fe ciega y no me preparo lo suficiente para los embates del oleaje tempestivo.
mas que eso noizz te digo algo? te super mega quiero increiblemente mucho. No soy un fan tuyo, soy eric amando a una amiga, suficientemente claro ?
beso
Maestra!!!!
Saludetes
jajaja el pelussooo inspiradoo!! no pues que chido que coincidamos en esto de la hueva, es todo un arte que no??
un super abrazote para mi super amigo el peluzzizzz
pavel: sí pero máistra de obra!! jojojo
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