
El lunes pasado cada uno de los 11, con su escrito en mano, desnudó el alma ante el grupo sin mayores preámbulos: sentido de la vida, miedos, autocrítica, sensibilidades, esperanzas, revoluciones y pasiones. La finalidad: un autoanálisis introspectivo para el montaje de la coreografía de Maurice Ravel, Bolero. El estilo es libre, pero la técnica es la base. Algo así como ballet-contemporaneo-jazz. No fue fácil pero todos lo logramos.
Y ayer llegó el momento de expresar todo lo que hablamos el lunes, pero ya no con palabras, sino con el cuerpo. La tarea fue crear un motivo de movimiento, personal, que se repetiría a lo largo de la pieza pero naturalmente no sería el único que ejecutaríamos. Yo había olvidado hacer la tarea, je, pero ya en el centro (en danza decimos "vamos al centro" cuando salimos de la barra o cualquier cosa que estemos haciendo dispersos para reunirnos en el centro del salón, frente al espejo) improvisé, vamos, era ejercicio de improvisar ni modo que no se me ocurriera nada, jojo.
Entonces pasaron al centro los primeros 5. Apagamos algunas luces para dar un ambiente más relajado, de más concentración, y los demás nos sentamos de espaldas al espejo para verlos. Empezaron lentamente a moverse, cada uno en su motivo, algunos tímidos, otros más largos, pero todos eran ellos mismos, buscándose. Catorce minutos pasaron -lo que dura el bolero- y los que mirabamos no lo sentíamos, parecieron menos, nos absorbieron nuestros compañeros y sus movimientos incesantes, naturales, erráticos y a la vez perfectos.
Les dimos nuestra retroalimentación, para que ellos sepan lo que nos hicieron percibir, y cuando los vi inspirando y exhalando profundamente, casi jadeantes, me di cuenta que lo que seguía me iba a cansar.
Finalmente fue nuestro turno, nuestras mentes estaban calientes pero nuestros músculos se estaban enfriando por estar sentados. Ahora teníamos más responsabilidad, ser segundo es saber de que va la cosa, pero también estar consciente de que tienes que dar más. Empezaron los primeros acordes de la musica y antes de moverme me concentré en no mirar mucho al espejo porque me distrae, me lo han dicho muchos maestros. Mi cabello me ayudó para cubrirme y meterme más dentro de mí. Suaves comenzamos a movernos, y de ahí ya no supe bien qué pasaba, todo era el sentimiento y la música que, imponente, llenaba todo, en crescendo.
Sentía a mis compañeros moviéndose alrededor, pero no los miraba, sabía que estaban ahí pero mi cuerpo me llevaba y yo no podía más que seguirlo. Sin embargo, nuestro grupo fue el de las interacciones: primero una compañera me abrazó, pero yo huí, la rechacé, y después otro compañero, y ahí fue una batalla declarada, yo liberándome, él tratando de atraparme, y después yo los buscaba como a fantasmas que ya sabía perdidos, fue bastante intenso. Llegó un momento que me tiré al piso porque ya estaba perdiendo el aliento, mi cuerpo estaba alcanzando sus puntos máximos, estirando, contrayendo, sacudiendo, brazos suaves y alargados, o fuertes y violentos, piernas hacia el cielo, giros y una que otra pirouette. Buscaba el equilibrio y la música intuitivamente me lo daba; cuando el bolero al fin alcanzó el esperado clímax, después de los 14 minutos que también me parecieron mucho menos, terminamos mucho más jadeantes y transpirados que los primeros.
La retroalimentación fue animada, estaban impactados, les llamó la atención como todos actuamos del modo en que somos: la que es sexy y cariñosa, la que se siente como perdida y se teme a sí misma, el que es animal furioso, el que es optimista y práctico, la que es alegre y contenida, y además nuestras interacciones les sorprendieron, ja.
Me gustó que dijeran de mí que nunca me habían visto así, y también lo siguiente: es tímida, pero se atreve, esa es una característica de ella. Me llenó ese comentario y se que quien lo dijo me conoce, yo creía que no. También me gustó que el maestro diga que eligió mi forma de moverme para el inicio de la coreografía. ¿Qué hice? exactamente no me acuerdo, pero por eso está todo grabado.
Imagen: Tousled by mental piracy, deviantart
1 comentario:
Noixs te permites ser, luego esto obviamente genera un entusiamo a muchas personas que tocas o que atraes, sabes la retroalimentación que generas es algo mágico y seguro es sincero, así crece tu ego, afírmate tanto en ti a través de tu paso en los demás y cuando lo superes entonces te encontrarás a ti misma, como todos nosotros deberíamos, eres la mejor amiga !
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