EN VISTA Y CONSIDERANDO que este no es ni pretende ser un blog culturoso -de hecho ni tema tiene, joju, es atemático- a pesar de que con frecuencia se ahonda sobre sexo, drogas y rock and roll, bueno, total que EN VISTA Y CONSIDERANDO lo anterior (es que no sé como usar esa frase pero suena bien acá) hoy voy a agarrar y ponerme a parlotear de uno de mis alemanes favoritos. O sea, Hermann Hesse.
Nació en Kalw o Calw, Alemania, un día de julio bajo el signo de cáncer (a huevooo…!) de no se que año pero era como 1880 y cacho o sea casi acabando el siglo, onda de que por ahí del 1906, cuando escribió Bajo la rueda, que ayer terminé de leer, tenía como diecinueve o sea estaba chavo. Ah y fue premio nobel de literatura por ahí del 46 pero creo que no lo aceptó o algo así, era como anti fama.
Yo no lo conocí sino hasta pasados los dosmiles, obvio ya había muerto y pues “conocer” es un decir, pues con eso me refiero a que conocí su obra. Obvio fue con una de sus más conocidas, digamos su hit, El lobo estepario o el Steppenwolf como dicen los germanos. La única referencia que yo tenía de ese libro es que descansaba plácidamente en la repisa del cuarto de mis tíos Jorge y Rosita en su casa de Hurlingham, y que mi mamá lo había leído a la tierna edad de quince añitos, recomendado por su bizarro profesor de literatura, y pues como que mucho no le latió y básicamente representó su alejamiento de las letras, oh las letras. Total que a mí me lo regalaron y que agarro y que lo leo, y que me gusta, y luego lo presté y pues ya bye, pero ni pedo porque lo leí bastante a conciencia.
Mentira miento con todos los dientes, primero-primero leí el de Ruta interior, que básicamente son 3 historias, y ese fue prestado y la neta no le entendí mucho en su momento, es cosa de entenderle al estilo de este hombre para agarrarle la onda a su mensaje, que en todos los libros es bastante similar. Ok y ya luego me regalaron el Lobo, andale así fue.
Total que el Lobo estuvo tan chido que luego agarré y me compré Demian, y también me latió aunque seguía gustándome más el Lobo. Después agarré y compré Siddharta, y con este Hesse de plano sí se consagró como uno de mis autores más favoritos del mundo mundial, junto a Julio Florencio, Erich Fromm, Milan Kundera y CarlosCuauhtemocSanches (así así con S tiene más caché). Hermann me gusta porque retrata las peripecias -en diversas circunstancias- del ser humano buscándose a sí mismo, poniendo a prueba sus paradigmas, su fe, tratando de entenderse; expone el “bien” y el “mal” conviviendo dentro del individuo, las múltiples personalidades, la unidad de la humanidad como un todo, la lucha por la conciencia y por aceptarse y hacerse cargo de uno mismo. Luego me enteré que sus novelas se consideran psicoanalíticas y que muchas las escribió durante el análisis que se hacía con un discípulo de Jung y dije ahhh pos con razón me gusta.
Y anoche acabé de leer Bajo la rueda (además sus libros son baratísimos, me costó 31, si leyó usted bien, 31 pesitos en una conocida librería de una calle fresa llamada Palmas) y que me encantó, para variar. Siddharta y el Lobo siguen siendo mis favoritos, pero este está entretenido, tiene escenas bien intensas de adolescencia, así de cuando crees que es el fin del mundo y es una pendejada, o cuando estás contento y todo brilla, y las cuenta así tan vívidamente, y el mensaje, bueno el mensaje: Yo recomendaría que lo leyeran todos los que decidan ser maestros, a todos los que alguna vez nos hemos topado con lo castrante que puede llegar a ser el sistema educativo y en general a todo aquel que se cuestione sobre el destino, los fracasos, los éxitos y las expectativas que ponemos sobre la gente “brillante”. Muy bueno. Además tiene una escena seudo-homoerótica muy tierna jeje.
Nació en Kalw o Calw, Alemania, un día de julio bajo el signo de cáncer (a huevooo…!) de no se que año pero era como 1880 y cacho o sea casi acabando el siglo, onda de que por ahí del 1906, cuando escribió Bajo la rueda, que ayer terminé de leer, tenía como diecinueve o sea estaba chavo. Ah y fue premio nobel de literatura por ahí del 46 pero creo que no lo aceptó o algo así, era como anti fama.
Yo no lo conocí sino hasta pasados los dosmiles, obvio ya había muerto y pues “conocer” es un decir, pues con eso me refiero a que conocí su obra. Obvio fue con una de sus más conocidas, digamos su hit, El lobo estepario o el Steppenwolf como dicen los germanos. La única referencia que yo tenía de ese libro es que descansaba plácidamente en la repisa del cuarto de mis tíos Jorge y Rosita en su casa de Hurlingham, y que mi mamá lo había leído a la tierna edad de quince añitos, recomendado por su bizarro profesor de literatura, y pues como que mucho no le latió y básicamente representó su alejamiento de las letras, oh las letras. Total que a mí me lo regalaron y que agarro y que lo leo, y que me gusta, y luego lo presté y pues ya bye, pero ni pedo porque lo leí bastante a conciencia.
Mentira miento con todos los dientes, primero-primero leí el de Ruta interior, que básicamente son 3 historias, y ese fue prestado y la neta no le entendí mucho en su momento, es cosa de entenderle al estilo de este hombre para agarrarle la onda a su mensaje, que en todos los libros es bastante similar. Ok y ya luego me regalaron el Lobo, andale así fue.
Total que el Lobo estuvo tan chido que luego agarré y me compré Demian, y también me latió aunque seguía gustándome más el Lobo. Después agarré y compré Siddharta, y con este Hesse de plano sí se consagró como uno de mis autores más favoritos del mundo mundial, junto a Julio Florencio, Erich Fromm, Milan Kundera y CarlosCuauhtemocSanches (así así con S tiene más caché). Hermann me gusta porque retrata las peripecias -en diversas circunstancias- del ser humano buscándose a sí mismo, poniendo a prueba sus paradigmas, su fe, tratando de entenderse; expone el “bien” y el “mal” conviviendo dentro del individuo, las múltiples personalidades, la unidad de la humanidad como un todo, la lucha por la conciencia y por aceptarse y hacerse cargo de uno mismo. Luego me enteré que sus novelas se consideran psicoanalíticas y que muchas las escribió durante el análisis que se hacía con un discípulo de Jung y dije ahhh pos con razón me gusta.
Y anoche acabé de leer Bajo la rueda (además sus libros son baratísimos, me costó 31, si leyó usted bien, 31 pesitos en una conocida librería de una calle fresa llamada Palmas) y que me encantó, para variar. Siddharta y el Lobo siguen siendo mis favoritos, pero este está entretenido, tiene escenas bien intensas de adolescencia, así de cuando crees que es el fin del mundo y es una pendejada, o cuando estás contento y todo brilla, y las cuenta así tan vívidamente, y el mensaje, bueno el mensaje: Yo recomendaría que lo leyeran todos los que decidan ser maestros, a todos los que alguna vez nos hemos topado con lo castrante que puede llegar a ser el sistema educativo y en general a todo aquel que se cuestione sobre el destino, los fracasos, los éxitos y las expectativas que ponemos sobre la gente “brillante”. Muy bueno. Además tiene una escena seudo-homoerótica muy tierna jeje.
OK pues esta ha sido mi contribución del día, ahora procederé a anexar una foto de Baryshnikov porque es un chingón y hoy ando hablando de chingones, y si están guapos, qué mejor. Y ya que estamos, una de Joaquin Phoenix también, ay cosa!



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