jueves, 5 de junio de 2008

los perros dormidos

Hoy me dijo el i-ching algo sobre no despertar a los perros dormidos del pasado antes de tener aclarada la situación actual. La neta no le entendí mucho que digamos. Es que el i-ching es harto abstracto, verán:













- se basa en tiradas de 3 monedas, caras y cruces.
- bueno tambien se puede hacer por tablitas, ramitas, o hasta por aplicaciones en interné, ja, la idea es que sea algo que genere números random.
-las combinaciones de esto sacan 64 cositos de 6 lineas, o hexagramas.
- ya que te sale un hexagrama, cada uno significa un concepto general que aplicarás a tu pregunta.

Y pues así, yo creo en los oráculos en el sentido de que reflejan lo que uno trae en la mente, es como sacarle una foto, un tanto borrosa pero fiel, sujeta a una interpretación mínimamente objetiva, a tus vibras en cierto momento. No creo en ellos en el sentido determinístico, fatalista ni mucho menos "osss te vua leer el futurooo", porque en primera el futuro no existe, y en segunda unas cositas tiradas al azar no van a guíar tus actos, eso es tan absurdo como creer en "los horóscopos", que por cierto jajaja cómo me caga que le llamen así a la astrología, le da un tinte esotérico insufrible. Que bueno la astrología no puede ser considerada como ciencia pero tampoco se resume a "los horóscopos", para eso dejen al buen Walter Mercado, que sabe lo que dice y dejémonos de mamadas.

Dicho lo cual, sí suelo -muy de vez en cuando- checar oráculos, aunque evito ante todo las runas, porque me traen pésimos recuerdos de un ex que tuvo a bien presentármelas, y desde entonces las asocio con él, por lo que me parecen una práctica deleznable, propia de putitos posers pseudo hippies que les queda grande el papel de niño modelo, lo siento por las runas pero estoy condicionada cual perro de Pavlov. Ocupo descondicionarme. Pero bueno volviendo al tema, ah como me voy por las ramas, el problema no son los oráculos, sino las interpretaciones. Hay que procurar ser lo más sincero posible al plantearse la pregunta, y también al hallarle la respuesta, más que una forma sobrenatural de entender la realidad, a mí me parece un autoanálisis puro y duro como cualquier el otro: el simple hecho de esforzarse por ver las cosas claras, sin echarle de nuestra propia cosecha, aceptando nuestras fallas y reconociendo los aciertos, chingá, que tiene eso de magia, ocultismo o herejía?? La magia está en encontrar los modos más efectivos para hablarse a uno mismo, platicarse, entenderse. Unos lo haremos bailando y sudando, otros lo haremos en el cafecito con los amigos, otros corriendo silenciosos al amanecer, otros tantos meditando (chale me hace falta meditar, tiene rato que no lo intento siquiera), y hay tantas formas como seres humanos en el mundo para encontrar dentro de uno las propias respuestas. Me parece que se trata de hallarle el modo de hablar con nuestros perros dormidos, los que habitan nuestro cerebro, he ahí la cuestión, aunque no necesariamente haya que despertarlos para lograrlo.

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