
(y no hablo de la bio del Gabo, ni de la rola de Madonna)
La verdad no sé ni de qué hablo. Empiezo este post con desazón y espero que en el camino se me vaya aclarando la mente. De hecho esa ha sido una gran función de este espacio deliroso desde que fue concebido en un momento de amplio ocio, de necesidad de expresarse como fuera.
Sucede que por eventos del fin de semana, reapareció algo viejo, algo que escribí hace mucho, Sobre el odio, se llama, es como del 2003. No lo suelo mostrar. Es feo, es amargo, es repetitivo; no es algo de lo que me enorgullezca, pero ahora que lo veo, sigue vigente y eso me enorgullece aún menos:
"Odio sus palabras ceñudas, el tono agudo de su voz, la displicencia con la que etiqueta mis actos y mis sentimientos. Odio la forma en que se refiere a mis burdos intentos por emprender cualquier actividad normal con inocencia, con espontaneidad. Odio el temblor de sus manos cuando explica en el aire sus razones sin razón, odio su determinación insegura al calificar de inútiles todas mis esperanzas. Odio su llegada. Odio su sombra, su silueta subiendo la escalera, su manera de encender y apagar luces, su andar lento, cabizbajo, su forma de arrastrar la pierna. Odio que se dirija a mí sólo para decirme palabras hirientes, prefiero mil veces su eterno silencio y su cómoda indiferencia. Odio su apatía, su avaricia emocional, sus explosiones de locuacidad, odio su manera de pronunciar mi nombre. Odio su empecinado pesimismo, su sarcasmo, su espantoso e infantil cinismo. Odio la forma en que hace estallar lo peor de mí dándome siempre lo peor de sí. Odio su vacío dinero y la asquerosa forma en que lo codicia. Odio tener que pedírselo y odio las consecuencias de hacerlo. Odio la forma que tiene de humillar a todo aquel que tenga alguna estúpida razón para ser feliz, odio su ambición por hacer cada hora de nuestros días a su lado una antesala de la muerte. Odio su constante ánimo tormentoso y atormentado, odio la mueca de su boca sin labios al proferir argumentos exaltados y orgullosos. Odio su mirada aprensiva y amarga, sus movimientos aciagos, su resignación cansada. Odio tener que odiarle de esta manera, pues a pesar de todo es mi padre."
Creía haber dejado atrás todo esto. Y no. Resulta que mutó, si bien el odio ya no está enterrado en mí, me lo saqué como una espina, me estaba envenenando mal, lo que me queda es la furia, el desprecio a la tristeza, el profundísimo asco por la debilidad y la autoconmiseración. El sentimiento ha mutado en un instinto de defensa exageradamente feroz, que salta cuando menos lo espero, ante la menor sospecha, ante el más sutil recelo. Antes que dudar prefiere atacar, y qué tal, me ataco a mí misma y a los seres que más amo.
El amor y el odio están muy emparentados. Muchísimo cuidado con odiar. Odias una vez y el daño te queda para siempre, te recuperas pero te conviertes en maldito sobreviviente. Procuro desintoxicarme, olvidar, ignorar. Curar el odio con amor, responder los golpes con cariño. Estoy completamente segura de que eso es lo que funciona, sé que es así! lo he visto funcionar en mí en otras ocasiones, con otra gente. Pero.. pero en este caso es tan difícil. Sobre todo cuando el instinto de defensa ha endurecido el orgullo y lo único que busca es la distancia.
Quiero vivir para contarla, pero quiero dejar de contar esto. Estoy harta.
*Foto: Marie, Olga, Tatjana, Anastasie, circa 1904. No vivieron para contarla. Sólo por eso, su imagen, cuasi-angelical. Y perdón por este post.
9 comentarios:
Puesssss yo odio a todo el mundo.
Bueno a todo el mundo menos a ti
Bueno y a ella tampoco la odio.
pffffffffff, estos son los mejores escritos. Me encantó.
Y... estamos sujetos a pasar por todas las emociones, como dice el sicoanalista, no es el problema sentirlas, el problema es cuando se estacionan por mucho tiempo.
DeicaLogo! jajaja me hicieron reir mucho tus comentarios... ;) un abrazooo!
Ale: es cierto, las emociones ahi están, el chiste es no clavarse... qué bueno que te gustó.. abrazotes hasta Chile... :)
.......... Ehat could I say??....... i don't like hate.... but sometimes I feel it...
it's what.... what could I say
Hasta hoy no había entrado y reconozco que me ha impresionado lo que escribiste.
Yo también durante mucho tiempo tuve una relación más que tirante con mi padre, por eso te digo algo.
No dejes que eso te afecte, no dejes crezca lo que llamas sentimiento de autodefensa porque no es un escudo si no un muro que básicamente te aleja de los demás y, créeme, son los demás, la fuerza, cariño y amistad que te dan los demás lo único que puede ayudarte a superarlo.
Y sabes qué? paradójicamente, tuve que alejarme de mis padres para volver a quererlos como cuando era pequeño, porque -oh sorpresa!- ahora les quiero, casi tanto como antes les odiaba...
Un saludo Noelle y un beso!
Renton
(he visto la foto... guapa! jeje)
Kaninchen: yup, we don't like it but I've learned that denying its existence doesn't help much.. one has to process it somehow, as long as it's possible.. take care!
Renton: es verdad, distancia bendita distancia!! jejeje, pero sabes, coincido en que el amor de los demás ayuda a superar el odio, pero es principalmente el verdadero amor y perdón hacia uno mismo (sin el es imposible dar amor a los demás) el que en verdad neutraliza el odio. El odio destruye y envenena al que lo siente y, como tú dices, atrofia la capacidad de relacionarse.. un abrazote ;)
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