
Pero ayer, ahh ayer sí que había una buena excusa. Espéctaculos primitivos, diría con donaire mi maestro de ballet, pero humanos y muy terrestres al fin y al cabo.
Nada más humano que la fascinación ante lo que nos supera, aquello que es hermoso y no podemos tocar, pero que ha estado con nosotros desde que tenemos recuerdos. La belleza de lo inmutable. Y lo inmutable ayer mutó, suavemente, con esa fría elegancia que la caracteriza. La luna -mi astro regente, o sea que rige a las buenas gentes como shoo jajajaja- se fue transformando lentamente en una gran uva, para regocijo de todos nosotros los ociosos que no teníamos mejor cosa que hacer y salimos a la calle a disfrutar el fresco, comer pepitas de calabaza y platicar tontera y media. El arte de la conversación casual-profundizante callejera. Esa charla que nace de la observación, que se da mucho en los climas cálidos, en los pequeños pueblos, cuando la gente saca sus sillas a la banqueta (vereda) y se sienta a mirar el tiempo pasar. Gente, autos, perros, bicicletas, la vida. A veces se da pasada la hora de la siesta, a veces ya entrada la noche buscando el alivio del fresco; a veces con un mate, una cerveza, o nada, simplemente con la compañía de otro ser humano que también observa.
Así estábamos anoche, bailarines mirando la luna, tomando el fresco que más que fresco era frío, ja, pero en realidad no se sentía nada incómodo, era un frío agradable. Nos fuimos a la calle aprovechando los espacios del bolero, ya que nuestro coreógrafo tiene la costumbre de ocupar a pequeños grupillos por vez y dejar a los demás totalmente al pedo (expr. rioplatense que indica ausencia de obligaciones, ocupaciones y/o actividades). Algo así como idle resources pero de danza.
Yo creo que eso es algo que nos hace mucha falta en el estilo de vida citadino, superfluo y estresado que llevamos hoy: muchas de nuestras distracciones son actividades orientadas a olvidarnos de la tensión, perder la conciencia, alejarnos de nosotros mismos. El cine, la tele, los antros, las fiestas, el deporte, la lectura, las compras, etc. Bien orientadas y equilibradas son una muy buena forma de desconectarse y recargar energías, distraerse, aligerarse, recuperar el balance. Pero llevadas al extremo -o si son los únicos medios de distracción- también pueden ser enajenantes, volviéndose cada vez más complejas y tendientes a hacernos perder el eje. Los excesos, las saturaciones, las renuncias. La vida en lunática desesperación, vacío y ansiedad.
En cambio la vida sencilla sabe estar en equilibrio. Cansar el cuerpo y la mente con trabajo arduo, pero sin estrés, sabiendo que siempre hay un momento para estar con uno mismo, para respirar y reencontrarse. Esa enseñanza de la gente del campo es algo que valoro mucho de mis tíos y abuelos. Como no hay cine, uno aprende a disfrutar la naturaleza, no hay mar, pero está el río, no hay edificios impresionantes (los rascacielos siempre me dan mucha paz, no sé por que) pero está la luna.
La vida en lunática contemplación, disfrutando, recordando, delirando y conversando, creando lazos. Esa es la vida que me gusta. Esa es mi vida.
5 comentarios:
Me queda una duda, si, como dices, "El cine, la tele, los antros, las fiestas, el deporte, la lectura, las compras, etc." son actividades para cargar energia, debo preguntar en què voy a enfocar la energía que cargué, si creo que el chiste de la vida son justamente esas actividades. No sé, es viernes, hay ansiedad.
Aahh mi estimado lear pues mira: cargas energia para poder seguirle en la vida ajetreada, el yugo diario, correr tras la chuleta, etc etc... mi propuesta es que este tipo de recargas no sean las únicas, y sí voy de acuerdo en que le dan sabor a la vida, pero en realidad son tan sólo un medio para divertirse/relajarse, pero no un fin en sí mismas, o sí?
pd. por fin es viernessss!!!
Los deliquios de la vida contemplativa son incomparables. Nos han llamado piantados, locos y lunáticos.. Pero no saben de lo que se pierden. Allá ellos con su masificación y su desaparición de la diferenciación del concepto yo/otro. Estoy contigo, hay que retroceder un poco y recuperar perspectiva ante la modernidad.
ya se que estoy piantao, piantao piantao... no ves que va la Luna rodando por Callao...?
jajaja ok ya chale...
saludos erick
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