¿qué, pues, te haré a ti ahora, hijo mío?
Génesis 27:37
Génesis 27:37
Me sangran los dedos, me muerdo las pieles
no aguanto el abismo al saberme sin ti
bendita demencia.. me das lo que pido!
te acepto y te niego en un ciclo febril.
Dorado delirio... no sé traicionarte
me azota la duda pero aun creo, así
yo sé que no es bueno, ya sé, se hace tarde
y el cielo esperado no piensa venir.
Le aprieto el corsé a la mente incendiaria
me trago la duda, el hambre de abril
confío en la nada: que me abra los ojos
y al fin me libere esta luna infeliz.
Ni Marte me pone en cintura
con esas sonrisas que atacan mi cuello
con labios tan llenos, tan frescos: tant pis
ils sont pas pour toi, tu sais, sors d'ici
Sabor a avellana, té verde y mercurio
maldito celeste que me haces sentir
que un punto en común es un puente
que un vestido negro, un desliz.
Me rindo a la fiebre, paciente.
Si voy a sangrar... que sea así.
Si ya me caí y no me quiebro
¿qué más da si me invento el amor?
tan loco, más que otros: infame
pariendo quimeras, pero he de vivir.
1 comentario:
Escribes tan bien que no deberías hacer otra cosa.
Que lujo leerte.
Besos.
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