Me acordé de una estrofa de un poema de César Vallejo:
Jamás, hombres humanos, hubo tánto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera, en el vaso, en la carnicería, en la arimética! Jamás tánto cariño doloroso, jamás tan cerca arremetió lo lejos, jamás el fuego nunca jugó mejor su rol de frío muerto! Jamás, señor ministro de salud, fue la salud más mortal y la migraña extrajo tánta frente de la frente! Y el mueble tuvo en su cajón, dolor, el corazón, en su cajón, dolor, la lagartija, en su cajón, dolor.
3 comentarios:
Cierto, a que se deberá? cobardía de ambas partes pienso yo.
También desidia y falta de voluntad... los vicios de la comodidad.
Me acordé de una estrofa de un poema de César Vallejo:
Jamás, hombres humanos,
hubo tánto dolor en el pecho, en la solapa, en la cartera,
en el vaso, en la carnicería, en la arimética!
Jamás tánto cariño doloroso,
jamás tan cerca arremetió lo lejos,
jamás el fuego nunca
jugó mejor su rol de frío muerto!
Jamás, señor ministro de salud, fue la salud
más mortal
y la migraña extrajo tánta frente de la frente!
Y el mueble tuvo en su cajón, dolor,
el corazón, en su cajón, dolor,
la lagartija, en su cajón, dolor.
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