
Condición de los amantes (un contrato).
I. De la definición del amante
Entiéndase por una relación de amantes, aquella en la que existe una intensa y permanente atracción mutua –tanto física como emocional- entre dos personas que se buscan pero que por razones ajenas a ellos mismos, no pueden estar juntos en el modo de relación convencional conocido como noviazgo.
II. Del noviazgo y su imposibilidad
Entiéndase por una relación de noviazgo, aquella en la que la atracción mutua entre los sujetos pasa a segundo plano, pues elementos como la estabilidad, la mutua adecuación y, eventualmente y dado el caso, el decimonónico formato de relación a largo plazo conocido como matrimonio, se convierten en prioridades para la pareja.
Para los individuos conocidos como amantes, el noviazgo es una situación momentánea o indefinidamente inasequible, no necesariamente por falta de voluntad, sino por diversas razones -principalmente sociales- dado que su relación puede tener una esencia de clandestinidad básica.
Entre estas razones, hay una que se excluye categóricamente de este contrato:
I. De la definición del amante
Entiéndase por una relación de amantes, aquella en la que existe una intensa y permanente atracción mutua –tanto física como emocional- entre dos personas que se buscan pero que por razones ajenas a ellos mismos, no pueden estar juntos en el modo de relación convencional conocido como noviazgo.
II. Del noviazgo y su imposibilidad
Entiéndase por una relación de noviazgo, aquella en la que la atracción mutua entre los sujetos pasa a segundo plano, pues elementos como la estabilidad, la mutua adecuación y, eventualmente y dado el caso, el decimonónico formato de relación a largo plazo conocido como matrimonio, se convierten en prioridades para la pareja.
Para los individuos conocidos como amantes, el noviazgo es una situación momentánea o indefinidamente inasequible, no necesariamente por falta de voluntad, sino por diversas razones -principalmente sociales- dado que su relación puede tener una esencia de clandestinidad básica.
Entre estas razones, hay una que se excluye categóricamente de este contrato:
i) Que alguno de los amantes, o ambos, tenga otra pareja, bajo cualquiera de los siguientes esquemas, a saber: noviazgo, matrimonio, amantes, frees, sexo casual, ex's con derechos, y en general cualquier relación amorosa y/o sexual que implique involucrarse física y/o sentimentalmente.
La incursión en alguna de estas relaciones de modo paralelo romperá la cláusula de exclusividad y cambiará inmediatamente el status de la relación de los amantes para llevarla al grado de poligamia clandestina, el cual no es el tipo de relación que nos interesa describir en este contrato.
III. De los amantes y sus prohibiciones
Los amantes ceden totalmente su derecho a reclamar acerca de horarios de cita o actividades extralaborales del otro. Se sobreentiende que se van a ver cuando ambos puedan, y esto va a depender de la voluntad, ganas y circunstancias diversas. Si se da con una cierta frecuencia, bien, pero si no es así, se mantendrá la espontaneidad y respetará amablemente el espacio del otro.
III. De los amantes y sus prohibiciones
Los amantes ceden totalmente su derecho a reclamar acerca de horarios de cita o actividades extralaborales del otro. Se sobreentiende que se van a ver cuando ambos puedan, y esto va a depender de la voluntad, ganas y circunstancias diversas. Si se da con una cierta frecuencia, bien, pero si no es así, se mantendrá la espontaneidad y respetará amablemente el espacio del otro.
Los amantes no tienen obligaciones el uno para con el otro, más que amarse, cuidarse y respetarse. No deben presentarse como amantes ante los círculos de amigos del otro, ni tampoco ante los padres y familiares lejanos, ni cumplir con compromisos sociales o laborales para darle un peso especial extra a su relación. Si quieren pueden celebrar de forma privada ciertas fechas especiales, si no, no.
Los amantes no pueden atosigarse pensando en el futuro. Se dedicarán a vivir el momento y no se preocuparán excesivamente por lo que pase el día de mañana.
Un amante no puede destruir la relación unilateral e intempestivamente sin previa conversación con el compañero. Dada la mutua confianza existente, un amante no puede abusar de ella y desaparecerse por periodos de tiempo prolongados (ver cláusula de cesión de derecho a reclamo de horarios) sin previo aviso. Ante todo los amantes son amigos, razón por la cual habrán de conversar en pareja si es que alguno de ellos desea estar con otra persona (en el formato de relación que sea) o porque ya no le funcione el esquema actual y desee abandonarlo por completo, o plantearse la opción de migrar la pareja de amantes a otro formato.
IV. De los amantes y sus prerrogativas
Los amantes pueden verse tanto como gusten, siempre y cuando nadie pueda deducir a simple vista su condición de amantes. Deberán disfrutarse en lugares poco expuestos a la vista del publico, a saber: casas de amigos de vacaciones, moteles, parques nacionales, reservas indígenas, cines poco frecuentados, galerías de arte, museos, fiestas de riguroso disfraz y cualquier lugar lo suficientemente foráneo (ciudad ajena a su ciudad de residencia), tomando las debidas precauciones. Naturalmente esto implica un cierto grado de riesgo que incrementará la adrenalina en los amantes.
Domicilios particulares de los amantes no se recomiendan del todo por obvias razones, pero en ciertas circunstancias y con las debidas prevenciones podrían considerarse.
Los amantes pueden hacerse infinitos regalos, no materiales y materiales, siempre anónimos para no levantar sospechas. Pueden compartir mascotas de bajo mantenimiento (tortugas, aves, peces, pequeños roedores, etc.) turnándose la custodia mensualmente; y también pueden vacacionar juntos siempre y cuando resuelvan la custodia temporal de la mascota.
Los amantes pueden usar todo medio de comunicación alterna que tengan disponible y su imaginación les permita: sms’s, multimedia, palomas amaestradas, llamadas telefónicas locales o de larga distancia nacional e internacional, nextels, cartas, postales, emails, twitters, messengers diversos, blogs, recados en envolturas de pan o tickets de supermercado, skype, señales de humo, teléfonos públicos, redes sociales, post its, aviones de propulsión a chorro, faxes, artesanía, arte moderno, arquitectura, danza contemporánea, grafitti, flores y frutos, etc. Todo teniendo muchísimo cuidado con el manejo de la evidencia e identidad, y de ser posible utilizando seudónimos altamente creativos e indescifrables.
5 comentarios:
El contrato y las implicaciones del mismo son complicadas. No me imagino leerlo antes o durante el idilio, no obstante, leerlo para terminar el romance sería desgarrador. No creo que haya una persona (aún la menos interesada) que no salga, con al menos cierto vacío de una relación así. Deberían de integrar una parte de la clase de ética en las escuela que mencione este contrato para prevenir dolores emocionales futuros. Buen post... snif.
Yo me imagino redactandolo antes, para mostrarselo al susodicho y sugerir que lo firmemos, y así conseguir que salga huyendo despavorido... jijijiji. Moraleja: con las mujeres no hay nada "sencillo".... ;)
un abrazo Calitosh
Madres el futuro me ha alcanzado...
curioso ... tu segundo comentario fue 23h59m despues del primero.
en el punto IV te faltó telegrama.En ese mismo punto no tnego algo claro .. los faxes entra ahí o en otra clausula?
jajaja sí, curiosas casualidades don Ceronne...
en el punto IV estan incluidos los telegramas (aunque ya están un poco out), y los faxes por supuesto, son prerrogativa basica =)
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