Yo iba caminando por la calle cuando recibo una llamada de mi novio, me dice algo que no entiendo, y en eso lo veo en la calle con el teléfono en la mano, mirándome. Cuando me ve, se echa a correr. Yo no lo persigo sino que me pongo a llorar y quiero correr en la dirección opuesta. Un detalle es que voy cargando equipaje, una maleta de rueditas.
Antes de poder ir en la dirección opuesta, me encuentro a 2 personas en la calle, un hombre y una mujer, a saber: el hombre era Vladimir, un tipo de muy mal carácter que conozco del trabajo, y la mujer era una gordita de cabello negro, de baja estatura, no identificada. Estas dos personas me invitan muy amablemente a entrar en una casa un poco antigua, y yo lo hago.
La casa es principalmente de madera, y tiene la particularidad de que hay unas vitrinas adornadas con muchos juguetes, pero yo sólo recuerdo los cochecitos. Son varias vitrinas a lo largo de la casa. Los anfitriones, el hombre y la mujer, me informan que todo esto lo preparó mi novio para mí, a modo de regalo. Y luego aparece él y me lo confirma, y ya estamos bien y demás. Seguimos caminando por la casa, que es muy grande, y al final hay un tobogán de agua. Vemos más gente en la casa, hay muchos niños, bebés y mucha actividad. Vemos gente que se lanza por la resbaladilla, pero ya están al final. Yo miro la resbaladilla y veo que no corre suficiente agua como para que uno resbale suavemente, y veo también que es de cemento y se ve rasposo. Miro a mi novio y le pregunto: "raspará?" y el me contesta afirmativamente. Fin del sueño.
Antes de poder ir en la dirección opuesta, me encuentro a 2 personas en la calle, un hombre y una mujer, a saber: el hombre era Vladimir, un tipo de muy mal carácter que conozco del trabajo, y la mujer era una gordita de cabello negro, de baja estatura, no identificada. Estas dos personas me invitan muy amablemente a entrar en una casa un poco antigua, y yo lo hago.
La casa es principalmente de madera, y tiene la particularidad de que hay unas vitrinas adornadas con muchos juguetes, pero yo sólo recuerdo los cochecitos. Son varias vitrinas a lo largo de la casa. Los anfitriones, el hombre y la mujer, me informan que todo esto lo preparó mi novio para mí, a modo de regalo. Y luego aparece él y me lo confirma, y ya estamos bien y demás. Seguimos caminando por la casa, que es muy grande, y al final hay un tobogán de agua. Vemos más gente en la casa, hay muchos niños, bebés y mucha actividad. Vemos gente que se lanza por la resbaladilla, pero ya están al final. Yo miro la resbaladilla y veo que no corre suficiente agua como para que uno resbale suavemente, y veo también que es de cemento y se ve rasposo. Miro a mi novio y le pregunto: "raspará?" y el me contesta afirmativamente. Fin del sueño.
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