jueves, 5 de julio de 2007

Malditos perfumistas

Nos engañan con su arte, nos doblegan la voluntad... ya habíamos decidido algo, chingá! Todo porque a un ocurrente perfumista se le dio por crear una fragancia, y luego por obra y gracia de la mercadotecnia dicha fragancia cae a gotitas o rociada sobre una piel en particular, los aceites se mezclan entre sí, bailan juntos y zaz sale un nuevo aroma, incomparable, fresco, delicioso.. y así nos juegan una mala pasada, los muy taimados. Ni tan mala, de hecho, es una experiencia sumamente placentera... pero, maldita sea, cuando uno decide algo con la mente, con la conciencia a full, objetivamente, la nariz (fieramente aguijoneada por las feromonas o las esencias artificiales o lo que sea que le ponen a esos menjurjes del mal) no debe entrometerse, nono. He dicho. Por eso, inches perfumistas culeros que nomás nos andan complicando la vida a las gentes inocentes como yo..

2 comentarios:

Eric T dijo...

Ay dios cuanta maldición en este espacio católico ante todo!!! jajajaja. Creo saber por qué este tipo de enojo con los perfumistas, como que en algún lugar escuché q a una amiga le pasó algo insultante, su sensiblidad olfativa fue tal cual golpeada por una fragancia que le sacudió las ideas bien razonadas sobre un nche tipo, que pa acabarla de amolar, le gusta a ella. Fatídica mezlca de olfato y visión, por suerte no entro en juego el tacto sino la pobre hubiera sido atacada Tres contra Uno.

Nota: yo por eso no me baño ni me perfumo, obvio para no ser tan irresistible.

Noelle dijo...

jajaja eeesa es la actitud!!! más gente así deberia haber en el mundo caray, generosa, considerada, que no se baña ni se perfuma!
Uhm.. bueno pensándolo bien creo que bañarse síp. Ok, perjumarse que ya sea opcional.