Todos hemos sido víctimas, de un modo u otro, de este tan humano artilugio. A pesar de que hay algunos individuos más susceptibles que otros, es sabido que hasta el más prevenido de los mortales agún día se topará con un sagaz, cuyas temibles tácticas lo harán conocer su suerte. Es un hecho de la vida imposible de rebatir, como la reproducción hermafrodita de los caracoles o el olor penetrante de la cebolla cruda dejada orear.
La gente es coqueta por dos razones, básicamente. La primera es por simpatía natural: lo coqueto sale casual, es una sonrisa ladeada, una forma de cerrar los ojos, cualquier gesto inesperado que por ingenuo y original atrapa, convence y fascina sin que el coqueto siquiera sepa que lo está haciendo. Viene desde muy dentro y da placer genuino tanto al que lo da como al que lo recibe, y no necesariamente implica atracción sexual. Sin embargo, este tipo de coquetería también se puede dar espontáneamente por sentirse a gusto con alguien y simplemente no poderlo ocultar.
La segunda razón es más vulgar pero no por ello menos válida. La motivación es obtener algo, causar una reacción del otro individuo, agradarle o agarrarlo de sorpresa para conseguir algo de él: poder, favor, paciencia, obediencia o simplemente atención. No hay nada espontáneo en este gesto, es totalmente premeditado y obedece como ya lo dije, a fines ulteriores. Y además carece de exclusividad: es un gesto -a veces acompañado de un especial tono de voz- ensayado que se aplica cuando es necesario.
A mis 27 yo aún no puedo distinguir entre un tipo y el otro, y como idiota me parto el coco escribiendo sobre ello en un blog.
Por qué a mí Dios, por quéee por quéeeeee. DéjenmeNn en paz, que ya no aguanto otra sonrisa désas. Malditas sean las coqueterías y la puñetera diferencia entre ellas.
3 comentarios:
Por un momento me perdí en la reproducción hermafrodita de los caracoles... pero vamos, yo digo que es fácil reconocer el coqueteo premeditado, elaborado con cierto fin. Es frio, calculador, adulador a veces en demasia.
Ojos y sentidos bien abiertos. ;)
Un saludo, como hacia que no visitaba este lugar. Un placer.
quien es la causa de semejante reflexion mi noe?
la verdad es que nunca me habia puesto a pensar en ello, y no se si pueda distinguir los dos tipos...
un beso y un abrazo,
Lo
Violettcita bienvenidaaa.... pues no sé soy re sope pa' reconocer lo premeditado, me ganan igual :(
mi Lo: lo causa un ser de mi área laboral jojojo, pa variar. Besotes!!
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