miércoles, 20 de junio de 2007

Instantánea veneciana

Ahí está la foto y la observo a detalle, hasta que se vuelve más grande de lo que es. Repaso y recuerdo cada elemento como si yo hubiera estado ahí en ese momento. Reconozco tu máscara, esa extravagante máscara que una noche conocí tan bien y me hizo reír tanto... tus jeans, tu pose divertida en ese puerto lejano y desconocido por mí, pero reconocible, que te sirve de horizonte celeste en el fondo, junto con las barcas y las amarras.

Es lo único que tengo de tí. Así como tu silencio, tu respetuoso y delicado silencio, aquel que te agradezco porque sé que no quiero molestarme pensando en tí, hablándonos con esa ternura violenta que nos caracteriza, nuestro juego pasivo-agresivo, hoy en verdad no tengo ganas. No que no tenga ganas de tí, eso siempre; de lo que no tengo ganas es de esta distancia que me deteriora cuando, como hoy, me siento tan sola. No tengo ganas de los esfuerzos por seguir tendiendo puentes que son como telas de araña, frágiles y con gotitas de lluvia por arriba, hermosos sí, pero peligrosos, tentadores, pegajosos... rompibles.

Terminará el silencio cuando alguna vez estemos verdaderamente cerca, o no. Por ahora, me conforta y me basta con mirar la pequeña foto y tenerte ahí, alegre, en ese pedacito de tiempo congelado, sólo para mí.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

muy llegador tu texto mi querida noe, sobretodo despues de n uestra girls talk aquel viernes en la noche... espero sepas que no estas sola, siempre que alguien que te quiere piensa en ti, estas en compañia... y sabes que te pienso seguido,
te quiero mucho
un abrazo

L.

Noelle dijo...

hola mi Lo! gracias por la compañía... yo tambien te quiero reteharto chamaca..
abrazote de oso..

Anónimo dijo...

mucho muy bello como siempre, pero ciertamente inquietante, de vuelta aferrándome a tus palabras. Te quiero, y aquí ya sabes que siempre estoy.