viernes, 1 de junio de 2007

La venganza es un plato que se sirve..


a) Frío?
b) Al natural?
c) Con una guarnición de verduras al vapor?
d) Con esa cosa verde y picante que ponen al costado del sushi para quitarse el gusto?
e) A destiempo, sin sentido y con algo de alcohol encima?
f) La venganza es dulce, por eso soy feliz cuando me vengo? (fina cortesía de Assassin)
g) Todas las anteriores?
h) Ninguna de las anteriores porque la venganza es cosa de gansos o sea de tontos (sin ofender a las aves)?

La vida me ha mostrado que por más que me esfuerzo en ser distraída y olvidadiza, tratando de seguir el famoso proverbio tailandés que reza "las ofensas que te hacen deben ser escritas en la arena y las bendiciones que recibes, talladas en piedra" ... a veces me gana la ridícula sentidez cangrejil y me da por tallar absolutamente todo, y luego me acuerdo de ofensas pasadas de moda en esos momentos en que lo recomendable es no recordar nada.

Muestra de esto es un mensaje que mandé ayer a un pobre individuo, a quien sin deberla ni temerla le llega esto, así de la nada:

"Como ha estado ud, grandísimo cabrón ;)" (guiño sobrador incluido).

Ud. se preguntará, amable lector, qué pasa por mi cabecita loca para mandar un mensaje así a alguien a quien no veo hace cosa de 3 años, que si bien hace cosa de 6 fue uno de mis primeros grandes amores platónicos (si no es que el primero), después me decepcionó grandemente haciéndome creer que siempre sí pero luego no, mucho apapacho mucha caricia, pero fijese asté que resulta que "yo soy muy afectivo (sic) con mis amigas" una frase que debió haber sido escrita en la arena pero que para mi desgracia tallé cuidadosamente en la roca de mi (buena?) memoria.

Pasó que el susodicho protagonizó un episodio (porque fue un episodio, en la ocasión de cumplir yo mis 20 años) que después explicó con tan elocuente y despreocupada frase, y en verdad eso fue la gota que colmó el vaso y yo me encabroné, sí ñor me encabroné, pero no pude mandarlo directito a la chingada porque era mi colega y lo tuve que seguir viendo día con día hasta el fin de mi época de universitaria.

Entonces resulta que me sentía yo ayer medio extraña, con una mezcla explosiva de dolidez (la dolidez es estar así como lastimado y aún triste, pero ya con ganas de desahogarlo), soledad, amor propio herido y ego buscando excusas para desquitarse, todo por situaciones que ahora no viene al caso mencionar, pero bueno el punto es que tal era el mambo que me traía (y además me había chingado un vasito de absolut ruby red con singular velocidad), que abro mi celular y en la C, o sea sin buscar demasiado, sale su apellido y zaz que le mando el mensaje, así al sentimiento.

Grande fue mi sorpresa cuando al instante me contesta con un desencajado:

"que pasó Noe, a qué se debe esa agresividad"

Y ahí romper en llanto, porque aaaaaaarrrghh por qué carajo me contesta ahora este inútil, qué no puede al menos regalarme algo de silencio, de elegante ausencia, y no salir con esa inocente reacción de "uy y ahora yo qué hice?"... lo cual me destrozó aun más (que en el fondo eso era lo que buscaba, una excusa para llorar por OTRA razón distinta a la que estaba sintiendo en ese momento, aunque fuera una reciclada, vieja y desgastada) porque me di cuenta de que mi ridícula "vengancita" fue tan efectiva para él como el perdón que pidió la iglesia católica a las víctimas del holocausto. O sea, nada, el caso proscribió.

Pero bueno, frío o no, dulce o amargo, fue bastante catártico. Por supuesto no le contesté, y si algún dia tuviera que explicar ese mensaje, me limitaré a decir que estaba borracha y me equivoqué de número. Cobarde, sí, pero la valentía como aderezo no sabe a nada cuando el plato principal es la venganza, o mejor dicho, un pobre intento de la misma.

Imagen: Ophelia de Hébert

4 comentarios:

alejandrapiam dijo...

pero qué buena venganza.
Caso cerrado!
Corazón limpio, y al diablo con cuánto tiempo atrás fue y con lo que él piense o deje de pensar!
demás está decir lo bien que está descrito y escrito el caso.
un abrazo y
salud!

Davo dijo...

yo no creo que debas negar haber escrito el mensaje, de hecho, me parece una gran falta de tacto contestar con tal desenfado a una mentada de madre. Esto no deberia hacer mas que acumularse en la cuenta de las que te debe, asi que el siguiente dia que te sientas trascendental y despues de una copa de vodka, deberias repetir la dosis, esperando esta vez por respuesta un digno silencio.

Noelle dijo...

ale: jejeje no sé si fue buena, mala o pobre intento de, pero la cosa que me preocupa es mi incapacidad pa'olvidar... el caso proscribió!! Gracias x las flores, un abrazote..

davo: por qué esperar algo digno de alguien que no es digno de nada? Crees que sirva de algo seguir desperdiciando $1 en cada mensaje que mando al vacío? La deuda la tengo conmigo, evidentemente no me he perdonado...

Baron D'Epinay dijo...

Definitivamente la venganza es un plato que se come frío, de lo contrario se convierte en un acto ridículamente pasional y difícilmente satisfactorio, ya que sólo complica las cosas. Creo que eso ya lo descubriste. Saludos