( ... según Fromm que así dice una vieja canción francesa, y no me consta, pero si lo dice él, seguro es la neta)El otro día me estaba preguntando, porque el temita me anda surgiendo medio seguido en varias charlas y disertaciones diversas, qué es para mí la libertad. ¿Qué es la libertad? ¿Por qué es tan difícil explicarla? Supongo que porque es como todo mijo (saludos Lo!), cuando defines algo lo delimitas, lo etiquetas y comprimes, y precisamente eso es lo que no se puede hacer con la libertad … definirla sería una paradoja, que no? O más bien parajoda … mmm. Tal vez se confunde con el libre albedrío, que, como todos sabemos, es el atributo inherente al ser humano, y de ahí la consecuencia inevitable es la libertad. Sale. Entonces la libertad es una consecuencia. De una decisión, elección o no elección, acción o inacción. Luego entonces (ja!) si la libertad es una consecuencia y no una causa (quiero conectar esto con el hecho de que los errores no son errores como tal, o sea no hay errores en la vida porque son ramificaciones del libre albedrío, pero no me sale, chale), las acciones humanas son incuestionables dado que su origen recae directamente en el libre albedrío de cada individuo, quien en pleno ejercicio de la consecuencia de su atributo principal elige tal o cual acción en función de sus deseos y de su consciencia. Por lo tanto el resultado de sus elecciones es su vida misma, rodeada de sus circunstancias (yo soy yo y mi circunstancia, dijo no sé quien). Por lo tanto sus errores y aciertos son su vida, y el cristal con el que se los juzgue es el que le dará el tinte de error o de acierto. Y rara vez ese cristal puede ser nítido sin haber sido lavado con las purificadoras aguas del río del tiempo .. ehhh que tal? Sí llegué, no?
Bueno después de este monumental choro, procedo a ejemplificar mi punto con algo un poco más confuso, digo, no se trata de dejar las cosas claras así como así, ni madres, hay que complicarnos más, sino, qué chiste.










