
Antes despreciaba un poquito estas épocas decembrinas por varias razones, yo creo que principalmente por desarraigo, me parecía todo tan falso, ridículo y ajeno. Navidad y año nuevo en invierno no me eran nada naturales, me resistía pasivamente y recuerdo como me burlaba de esos pececillos maricones que beben y beben y vuelven a beber en el pinche río ... ! (a quién se le ocurre eso como tema para un villancico? jajaja). But I've fortunately come to terms with it, ahora le veo lo bueno y puedo decir orgullosamente que "ya no odio la navidad", al contrario, me agrada el ambiente ligero y festivo, y ya no me deprime. De hecho nunca alcanzó a deprimirme, tan sólo me daba bronca. Es curioso pero en mi época adolescente fue cuando más viví esa prematura amargura decembrina. Ahora me encanta todo el show de las luces, los arbolitos, las pre-pre-posadas, pre-posadas, posadas, post-posadas y pedas al por mayor, los intercambios de regalos, las llamadas telefónicas inesperadas (hacerlas y recibirlas), los mensajitos de feliz navidad, las fogatas que hacen que la mañana del 25 y del 1° todo huela a humo (todo bien mientras no sean llantas quemadas, eso sí como me caga la madre ...) todo lo disfruto y cuando no estoy por aquí en estas fechas, de todos modos mi corazoncito de pollo sigue celebrando todos esos rituales afectivos que ya forman parte de mí. Ay que cursi. Pero así es mi veta cursi, es como mi veta exhibicionista, ahí están y no las puedo negar.
Bueeeennno y comentarios estacionales aparte, hoy me vino así de "oh!" esta canción a la mente, otra de las tantas que es eco de mi infancia, y naaada que ver con lo que he estado oyendo últimamente, porque si así fuera seguro me vendría algo de Placebo o el pegajoso ritmo del "Azúcar y limón" que sonaba ayer en el bus, jajaja.
Yo vengo a ofrecer mi corazón - Fito Páez
Quién dijo que todo está perdido
yo vengo a ofrecer mi corazón
yanta sangre que se llevo el río
yo vengo a ofrecer mi corazón
No será tan fácil ya sé qué pasa
no será tan simple como pensaba
como abrir el pecho, y sacar el alma
una cuchillada de amor
Luna de los pobres siempre abierta
yo vengo a ofrecer mi corazón
como un documento inalterable
yo vengo a ofrecer mi corazón
Y uniré las puntas de un mismo lazo
y me iré tranquilo, me iré despacio
y te daré todo, y me darás algo
algo que me alivie un poco más
Cuando no haya nadie cerca o lejos
yo vengo a ofrecer mi corazón
cuando los satélites no alcancen
yo vengo a ofrecer mi corazón
Y hablo de países y de esperanzas
y hablo por la vida, hablo por la nada
y hablo de cambiar esta nuestra casa
de cambiarla por cambiar nomás
Quién dijo que todo está perdido
yo vengo a ofrecer mi corazón
PD. nota al pie: el título del post es una cita textual del buen Romualdo*, un compañero de trabajo del Beautiful Confinement que bebía con singular alegría y se caracterizaba por sus constantes llegadas crudo, ausentismo y bueno ... eso ya no es chistoso, en realidad era un alcohólico social. Pero era muy divertido cuando a cada rato decía "saaluuud, es navidaaa" (de hecho quedó como chiste local entre todos nosotros, a cada rato salía el "es navidaa") y ni siquiera era diciembre. En fin.
*Los nombres han sido cambiados para proteger la identidad de los sujetos.