domingo, 29 de noviembre de 2009

Te veo en la foto de tu amigo. Él, todo un rockstar. Se lo ve bien. Sus rizos furiosos, desordenados, su mirada profunda y desafiante. Color verde plomo.

Tu amigo es muy pero muy interesante. Es en verdad un artista. Sabe tanto de música, su charla pausada es amena, y sabe tanto de Paul Auster (aquel que mata al reggaetón). Voy a sus tocadas, sola, a echarme unas chelas y mirar sus sonidos, saboreando el momento.

Pero a la última tocada de tu amigo yo ya no fui. Sabía que ibas a ir tú, era complicado y dije mñe.

Pero.. vi las fotos. Tu amigo, radiante, es la estrella; tú, sin embargo, ahí en el background te ves opaco, tímido, con tu bufandita gay, tu sonrisita ladeada, tu barbita áspera. Te ves casi digno de amor, indefenso.

Yo sé bien que a tu amigo le gusto -o le gusté en algún momento-, pero a mí me el que gusta eres tú.

Shit happens.

domingo, 22 de noviembre de 2009

but if I lack love, then I am nothing at all...



















...
I can give away everything I possess
but left without love
then I have no happiness
I know I'm imperfect
and not without sin...

mmmm mejor ahí va completita:

Tell him - Lauryn Hill

Sweet sweet SWEET tell him

Let me be patient let me be kind
Make me unselfish without being blind
Though I may suffer I'll envy it not
And endure what comes
Cause he's all that I got and
tell him...

Tell him I need him [yeah]
Tell him I love him [tell him]
And it'll be alright
*Background singing* Telll himmm be alright be alright
Tell him tell him I need him
Tell him I love him
It'll be alright

Now I may have faith to make mountains fall
But if I lack love then I am nothin' at all
I can give away everything I possess
But left without love then I have no happiness
I know I'm imperfect [I know I'm imperfect]
& not without sin [& not without sin]
But now that I'm older all childish things end
and tell him...

Tell him I need him [yeah]
Tell him I love him [tell him]
And it'll be alright
*Background singing* Telll himmm be alright be alright
Tell him tell him I need him
Tell him I love him
It'll be alright

Bridge
I'll never be jealous
And I won't be too proud
Cause love is not boastful
Oooh and love is not loud
Tell him I need him
Tell him I love him
Everything's gonna be alright [w/ adlibs]
ieee iee ieee iee iee iee iee iee

Now I may have wisdom and knowledge on Earth
But if I speak wrong then what is it worth?
See what we now know is nothing compared
to the love that was shown when our lives were spared
and tell him...

Tell him I need him [yeah]
Tell him I love him [tell him]
And it'll be alright
*Background singing* Telll himmm be allright be alright
Tell him tell him I need him
Tell him I love him
It'll be alright

-------------
Ahora sí. Ecspleneishoun. Me gusta esta canción porque tiene un beat bien rico, y porque demuestra esa habilidad bien black soul de cantar y escribir como si de una oración se tratara, y eso es tan hermoso.

Nada, que vengo de ver una obra danzada de unos amigos bailantes, así toda romántica y mística y sobre el suicidio, tipo What dreams may come, pero más acá, y balletosa y dancetosa, y ps me dejó así toda llena de amooors. Ah y anoche vi Scrooge y también la amé y casi lloro de alegría, ja, chale, soy bien influenciable. Pero qué rico.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Nuevas teorías metafísicas acerca de la atracción desestabilizadora

Siempre nos pasan cosas bastante inusuales cuando estamos juntos. Empezando porque fuiste invocado como un hechizo. Dos palabras te traen de inmediato a mi encuentro. Y después de haber comido, mira que perdernos así... bastó un momento de distracción y ya no estabas ahí, te habías ido para el otro lado, y yo había tomado exactamente el rumbo opuesto. Pensé: "bueno, ya saldrá por el otro extremo, yo espero aquí".

Pero en ese mismo instante tú no saliste por el otro extremo, sino que diste otra vuelta, y cuando fuiste a asomarte al lugar hacia donde iríamos, donde yo supuse sería el punto de encuentro, no me viste ahí porque yo me había regresado a buscarte al lugar donde te perdí...
Llegué y me senté en la banca a esperarte. Te marqué al celular, dejé que sonara 4 veces, no contestaste, colgué.
No aparecías y vino una chica a sentarse conmigo, y ella hablaba y hablaba, y yo no podía concentrarme en lo que decía esperando que aparecieras. Y apareciste.
Pero pasaste de largo, como si no me vieras, y yo también te ignoré y seguí charlando con la muchacha como si de verdad me importara.
Y te fuiste. Cuando la muchacha me dijo "voy a marcarle a mi novio" aproveché y saqué mi celular para hacer lo propio, bueno, no a mi novio, a ti. Y otra vez no contestaste.
Pensaba ya en irme cuando volviste a aparecer a lo lejos, parecías perdido. Justo en ese momento la chica decidió irse y dejó el lugar libre para que tú te sentaras conmigo.
Te acercaste y nos explicamos todo lo que pasó, nos reímos del absurdo y es que en verdad fue rarísimo. Mira que ir a perdernos así, y además tus reacciones tan extrañas. A mí me temblaban un poco las manos. Al despedirme me quedó una persistente sensación de vacío de la que me logré deshacer sólo mediante un canto (gracias don Danno).
Siempre me pasan cosas extrañísimas cuando estoy contigo. ¿Por qué? Es que tu energía busca desestabilizarme de una muy singular manera? o es que también mi energía manda señales tan contradictorias que hace que nos sucedan toda clase de desencuentros? Es algo muy poco tranquilizador que hoy por hoy no sé si debo enfrentar o decididamente dejar fluir.

martes, 17 de noviembre de 2009

El error no está en la idea

Este fin vi la recomendadísima 500 days of summer... la cual me gustó considerablemente, si bien es feelgoodmovie, no es la típica comedia ligera, tiene diálogos inteligentes y es capaz de generar una buena ración de risas, dejando de paso esa tibia sensación de "no, si no eres tú la del problema, es la raza humana en conjunto!".

¿Cuál problema? pues enamorarse de quien no es. Sí, es un tema trillado, sí, ya lo he mencionado millón de veces, pero no está de más una vez más. Es más, hasta mi mentor (mentor porque cada que lo leo, me mienta la madre) Lacan lo dijo en algún momento:

Amor es dar lo que no se tiene a quien no se lo merece.

Y creo que no pudo haberlo dicho mejor. No por nada la dedicatoria del inicio ya nos va orientando por donde va la cosa:

The following is a work of fiction. Any resemblance to persons living or dead is purely coincidental. Especially you Jenny Beckman. Bitch.

Jo! Lindo. No es que esté yo en una fase ardilla-odio-al-mundo ni nada de eso, nah! solo es una toma de conciencia de las que uno debe hacer periódicamente para saber donde está parado.

Pero bueno, volviendo al tema de la película, me encantó como encara el hecho de que no es la idea que tengamos del amor lo que puede estar equivocado, por ejemplo el morro de esta peli que creía en las almas gemelas, el destino y todas esas cosas. No. Lo que es susceptible a errores es la elección de personas, y eso no quiere decir que estemos equivocados de medio a medio, porque finalmente esto de las ideas, creencias y convicciones, a fin de cuentas es una cuestión personal de fe, y en éstas no aplica la regla de "es inválido hasta que se pruebe lo contrario". La regla más bien sería: "es válido siempre y cuando a tí te funcione, y si existen pruebas que lo invaliden, eso no hace más que comprobar que en algún momento lograrás validarlo por tí mismo". Si eliges seguir creyendo, obviamente... si no te dejas derribar por las piedritas en el camino.

Es como decía mi querido Fox Mulder.... I WANT TO BELIEVE (ver referencias anteriores). No hay más que eso.

Pero ps chequen la movie, véanla, está simpática. El chavo es tan tan tierno que no puedes más que identificarte con él todo el tiempo... su carita de ilusión! ay mi vidoooo, como lo amé.

Y bueno, va a sonar a línea deepakchopresca (espero que no oshesca), pero es tan cierto que el error está en el gap EXPECTATIONS/REALITY... y no en el concepto que tengamos o queramos tener del amor.

Suena contradictorio, pero el amor sólo va a ser lo que queramos que sea, la idea que de ello nos estemos haciendo y mandando como mensaje al universo. Las personas van a seguir siendo personas: egoístas, divinas, cabronas, desinteresadas, con pasado, sin futuro, temerarias, olvidadizas, necesitadas, esperanzadas o deseantes. Humanas. Por eso digo que el error no está en la idea...

Por cierto. El sountrack también está buenazo, como debe serlo; como el soundtrack de la vida misma.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Como la vez cuando nos explicaron todos esos trámites y sus interminables requisitos, y yo me dediqué a mirarte las piernas.

Lo anterior suena propio de alguien bien ocioso o decididamente depravado, pero no es ninguno de esos casos.

Ociosa no estaba, pues con todo y mis distracciones le estaba poniendo buena atención al hombre al otro lado del escritorio, quien casi con ternura nos enumeraba -de memoria- los santos y señas de cada documento.

Si hoy me lo preguntas, puedo recordarlo.

Y depravada tampoco, porque te miraba con mesura, con discreción... con candidez, si se quiere.

Te miraba como si fuera la primera vez que mirara un par de muslos con pantimedias, como si mirara con asombro mis propios muslos al crecer.

Entonces, ni ociosa ni depravada, tan sólo me entregaba al encuentro.

Dice un maestro mío (qué grande es volver a tener maestros, qué bueno es nunca dejar de tenerlos) que siempre existe la posibilidad de un encuentro. Es lo que buscamos, lo que evitamos, lo que nos cambia la vida en un instante o lo que nos acaba por decepcionar. La vida está hecha de encuentros, y la muerte es uno de ellos.

Eso último lo digo yo, no mi maestro.

Como hoy, que me pediste que te acompañara y atravesamos el pasto helado y empezó a salir el sol. Porque cuando lo sentí inevitable te dije que tenías algo en el cabello, y tú con tu mano tanteaste pero no lo veías, no te veías -como yo te veo a ti- y te tuve que sacudir el flequillo muy suave, yo misma, para decirte que tenías una pelusita, y te dejaste. Te dejaste porque no nos veías, como los demás que teníamos enfrente y nos vieron tan cerca, que aunque nos miren toda una vida, no te verán jamás como yo te veo a ti.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

El tercero en concordia

El padre, el hijo y el espíritu santo. Adán, Eva y la Serpiente. El judaísmo, el catolicismo y el Islam. El primero, el segundo y el tercer mundo. Curly, Larry y Moe. Burbuja, Bombón y Bellota.

El punto es que vivimos un mundo plagado de trinidades. Nos clavamos en las dicotomías, los contrastes, el Ying y el Yang, el bien y el mal... pero para fines prácticos, el 2 siempre nos queda corto. El equilibrio se tiene que romper y para lograr el balance, surge un tercer elemento que balancea la ecuación del otro lado del igual y nos da un resultante que al mismo tiempo es el factor y suma, significante y significado.

Sin embargo, nuestra cultura siempre ensalza la parte negativa de esta condición de terceridad que en sí misma carece de connotaciones. Constantemente sale a flote el mentado "mal tercio". Que si los papás eran felices hasta que nació el hijo. Que si el hijo era feliz con la madre hasta que llegó el papá a imponer su ley del padre. Que si la pareja era feliz hasta que llegó el/la amante. Que si el tercer lugar, después del oro, después de la plata; al olvidado bronce ni quien lo pele... pamplinas señores, pam-pli-nas !

Lo que hay son dualidades combinadas, a saber: en un conjunto conformado por los elementos A, B y C, no existe realmente una conexión simultánea entre A, B y C ; dicha situación no es físicamente posible. Lo que existe son las intersecciones particulares entre A y B, A y C, B y C, y la intersección de dichas intersecciones es, virtualmente, una superposición de elementos individuales, más no una real intersección tripartita.

Partiendo de este supuesto, entendemos por qué existe tanta competencia, celos y finalmente discordia entre A y C, cuando C cree que la intersección entre A y B es más grande que la intersección entre B y C. Como natural consecuencia, y a veces por malos manejos de B, C acaba odiando a A, creyendo que B le prefiere, mientras que A no sabe qué hacer para no ser blanco de los rencores de C, y B en el medio lo único que sabe hacer es refugiarse en A y contarle los desplantes que C le hace porque A con su ingenuidad fue y le dijo que si ya tenía lista tal cosa, y pues C lo tomó para el carajo y se molestó porque pensó que B le estaba reclamando indirectamente acerca de sus errores y pues bueno. Concluyendo que la discordia real no es entre A y C, sino entre C y B (en ese orden). Ni tampoco es que la concordia real entre A y B sea tan especial ni digna de análisis. ¿O sí? O sea queda claro, no?

Recapitulando, el conflicto no surge por la triangulación en sí, como pareciera, sino por una discordia latente entre las relaciones duales y las inseguridades que los individuos ostentan al momento de compararse con un tercero. Por lo tanto, no hablamos de un tercero en discordia, sino más bien de un catalizador de energía, convirtiéndose así en arribista o self denying, coludido o chivo expiatorio, beneficiado o benefactor, compañero o rival. Todo para balancear los desbalances individuales de cualquiera de los 3 elementos al momento de compartirse en un intercambio. Y lo mejor de todo es que cualquiera de los 3 puede tomar el rol de "tercero" en cualquiera de los momentos que transite el complejo.

Por eso existe el ménage à trois y no el ménage à quattre, por eso hay una folie à deux y nunca una folie à cinq... el género es lo de menos, el número -imperfecto, vibrante, humano- siempre es vital.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Se acerca un cambio ...



S**t happens

Con la novedad de que los genios de geocities (sólo a mi se me ocurre hospedar cosas ahí, más prehistórico que Starmedia me parece) dieron de baja el coso* y me tiraron el header y demás joterías que tenía guardadas ahí; ahora mi blog ostentará un diseño muy simple.

O sea sin imágenes y todo plain. Por un lado espero que se facilite la legibilidad del mismo. Por otro lado, me aburre un poco verlo tan gris y triste, pero por ahora no tengo tiempo de cambiarlo.

Así que bienvenida sea la sencillez accidental.
*coso: cosa//chingadera.

domingo, 1 de noviembre de 2009

El ángel vengador

El viernes ya muy tarde se apareció uno de esos en mi oficina, y vino claramente a advertirme, con sus ojos azules de furia, lo extremadamente nocivo que puedes llegar a ser. Estaba realmente muy molesta -el ángel- y sabes una cosa? tenía toda la razón. Tú le envenenaste el cerebro (los ángeles tienen cerebro, y también sexo; y por supuesto, también tienen espalda) con tu maldita manía de crear conflictos y jugar a ser Dios, le diste el mensaje perfecto para que yo lo reciba. Al fin hablaste y como es tu costumbre, lograste perfectamente tu cometido.

Al fin me convenciste firmemente de que podrías ser una muy mala elección en mi vida, me hiciste ver que eres un sujeto con demasiadas carencias, alguien de quien una prefiere alejarse de inmediato.

El ángel me lo anunció, y no seré yo otra vez la necia que se de el lujo de ignorar una advertencia como aquella. Sí, ya sé, es un ser un tanto torpe, cuando usa esas botitas grises dobla tanto las rodillas al caminar que se desgarba del todo, pero quien dijo que los ángeles se adaptaban bien a estos cuerpos imperfectos que les damos en la tierra?