jueves, 31 de mayo de 2007

Not much to say


Tengo sueño. Sólo una canción, a ver si me olvido del ardor en los ojos y de la noche insomne.

Cry me a river, por Julie London, del Soundtrack de V for Vendetta.




Y algo que tengo por ahí y data del 2001:

Conmigo
Desparramo de indolencia
lo que baja por mi espalda
rendiciones, humo y luna
pueblan mi cabeza en llamas
dos ramitos de esperanza
en mis manos indultadas
y mi vientre, blanco y fresco,
besa la tierra mojada.

Tras mis párpados ligeros
respira la madrugada;
murmuran en mis orejas
las luciérnagas, y callan.
La nieve roza mi boca,
la encanta y la desencanta
y mis pies, peces perdidos,
que no recuerdan el agua.

Conmigo, si estás conmigo
piel triste, deja las ansias
deja el cuerpo al descubierto
y ven a esperar la calma.
Conmigo, tú estás conmigo
piel sedienta, desesperada
deja el sueño para el que duerme
y piérdete dentro de mi alma.

lunes, 28 de mayo de 2007

La fuente de los hipopótamos: anatomía del crush parte 3

2. ¿Por qué nos sentimos tan demolidos -retomando la primera acepción de la palabra-, tan estúpidamente dependientes pero aún ferozmente maravillados por nuestro/a fresco (o a veces no tanto) crush? ¿Es que así lo elegimos? ¿Es que disfrutamos la maldita incertidumbre de no saber qué diablos quiere de nosotros?

y de una vez

3. ¿Cómo superarlo? ¿Hay vida después del crush?

(ya pa' acabar pronto :P).

Bueno, me la bañé con el subtítulo 2. tan largo. De hecho, fue totalmente a propósito, para mostrar que esa es parte de la esencia del estado de crush: uno no se mide, sabe que está cometiendo excesos, que está lanzándose al vacío SIN RED, y pues le vale, porque se siente –sin exagerar- el amo del universo, el señor de los océanos y la princesa del pop, todo al mismo tiempo.

Esto es el empowerment que provee el crush, uno se conecta con su más íntimo ser, descubre una inusitada fuente de poder interno y dice: “mmmtas pero me cae de madres que puedo volar!!! sí pueeeedooooooo…..!!!!”….. crashh plafff (crush) *onomatopeya del sonido de un cuerpo tras caer de un edificio de 20 pisos*.

Entonces, el efecto en el organismo generado por el crush es bastante similar al que genera cualquier droga dura. Y esto no lo digo nomás así porque sí, nooo, iren:

Investigadores de la Universidad de Rutgers, de Nueva Jersey (Estados Unidos), han realizado recientemente un estudio sobre la esencia del amor. Es decir, han determinado los mecanismos internos que se desatan cuando nos enamoramos.

Para ello, se estudiaron los cerebros de 17 hombres y mujeres que se encontraban en fase de enamoramiento. El experimento consistía en la muestra de fotografías de los "seres amados". Después de distraerlos con varias tareas, les mostraron imágenes de personas neutrales. ¿Resultados?:

. Se produjo un aumento en la actividad de las áreas del cerebro relacionadas con la energía y la euforia, en el lado derecho, donde se concentran niveles más altos de dopamina.
. La dopamina es la sustancia que produce sentimientos de satisfacción y de placer y, por lo tanto, la causante del enamoramiento.

Otros investigadores, además de la dopamina también han identificado otras dos sustancias químicas causantes del amor: feniletilamina y oxitocina.

Y es que, romanticismos fuera, el amor apasionado únicamente se reduce a la producción de estas tres sustancias químicas del cerebro.

*Lo saqué de por ahí. Y para no ser menos, pos ahí tambien hay algo de la Wiki que luego suele ser medio apócrifa pero apantalla chido.

Y bueno aquí me van a salir los puristas con que “no mames, entonces todo es química, y el corazón donde queda, los sentimientos, que la chingada”. Pues yo les contesto: “queridos puristas, la verdad es que no somos más que animales, nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos, y hay una cierta química que nos rige en cada etapa, lamento decepcionarlos pero ni pex!”

Peeero –siempre hay un pero- según que tenemos un sentido común. Según. Presumimos de usar esa famosa herramienta llamada “la razón”. Seee, presumimos. Que somos acá bien autocríticos, y que antes de actuar pensamos, y que la manga del muerto. Pues bueno, esto es en parte cierto, pero cuando la química domina, la razón pasa a segundo plano, y casualmente regresa a su puesto dominante después de que nos hemos puesto en ridículo, hemos hecho cosas verdaderamente estúpidas por conseguir la atención de la persona en cuestión, vaya, que la hemos cagado una vez más, y claro, ahí está la cabrona de la razón, aprovechando nuestro sentimiento de derrota, haciendo su reaparición disfrazada de conciencia o, para los más chiquillos, de Pepe Grillo: “aahh, pero si yo te dije, yo te dije que no te iba a pelar.. pero claro, ahí vas de necia, ahí vas otra vez a darte contra la pared… no aprendes verdad, no aprendes!”. Y así sucesivamente hasta que nos acabamos por deprimir y nos entra la consabida cruda moral, aparte de los huesos adoloridos porque, acuérdense, acabamos de caernos de un piso 20°.

Aquí es donde entramos en otros temitas más obsesivos, porque no podemos negar que hay un cierto ingrediente sadomasoquista en la situación de amar y no ser amado, buscar y no ser buscado, etc etc. Eso depende de cada quién, pero digamos que al que se tira del piso 20° no una no dos sino 20 veces, sin éxito, o sea, que nunca logra:

a) Convertirse en ángel = que le hagan caso ó
b) Morirse de una buena vez = olvidarse del tema y mandar todo a la chingada.

bueno, a ese patético sujeto lo llamamos masoquista, o simplemente -nos llaman-, pendejos. Porque nos quejamos eternamente de nuestra triste suerte, pero aún así no nos damos por vencidos y cada madrazo nos deja peor. Las mujeres con los womanizers somos un caso que merecería mención especial para ilustrar esa particular forma de crush, pero neta que eso es material para un libro completo.

Esta etapa de la incertidumbre, del será o no será, de "bueeeno.. hoy no se pudo pero mañana tal vez sí", caracterizada por la esperanza de ser algún dia correspondidos, varía en duración dependiendo de su intensidad química y del aguante del sujeto -porque es una situación físicamente desgastante- y puede prolongarse por períodos que van desde días hasta años o incluso décadas.

Lo importante en todo caso no es la reacción de la otra persona, del crush en sí, sino el sentimiento que este encantador ser fue capaz de generar en uno, la forma en que esto nos hace conocernos a nosotros mismos, y el aprendizaje con el que nos quedamos. La idea es crecer. Lo demás, si nos hace caso o no, es parte del azar, es parte de la emoción del juego. Porque todo esto es, a fin de cuentas, un juego, un antiquísimo juego, que muchos han llevado a la categoría de arte. Y claro que hay vida después del crush, siempre vendrán crushes mejores (y tiempos peores), porque la experiencia nos enseña que "ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre".. es decir, irse alejando poco a poco de la lanzadez suicida propia de la adolescencia, pero sin llegar convertirse en un amargator de corazón helado que ya ni se arriesga ni se emociona porque "ya lo han lastimado mucho.." .. ayyy no me chingues, si nadie nos lastima más que nosotros mismos.

En fin, mi recomendación para sobrevivir a esta peligrosa pero no por eso menos dichosa etapa es la siguiente: pónganse un buen casco, unas rodilleras por ahí, tengan a la mano un lonol o un robaxisal pa' los golpes, y a disfrutar la adrenalina se ha dicho (ah no, dopamina. Bueno, eso). Eso sí, asegurándose de tener siempre cerca a algún buen amigo para que les avise cuando ya vayan en la decimosexta lanzada en caída libre, desde el mismo vigésimo piso, y les pueda decir con toda la sinceridad y el cariño posibles: "ya ni la chingas cabrón, déjate de pendejadas."


YA NO continuará.. porque hasta aquí llegué.

FIN.

sábado, 26 de mayo de 2007

Vacío


(Transcribo esto que está desde ayer en mi libreta verde, que por cierto ya casi la termino. Si después veo que está demasiado piter -y pleeeno de frases hechas- ps lo quito y ya jejejeje):

Vacío
Siento al vacío reinventarse en mí. Me es tan familiar que ya ni me sorprende: viejo ladero.
No pienso hacerle caso, no pienso.
No existe más que en la nada, en la ausencia, en las llamadas que no llegan, en las miradas que se extrañan.
Ya lo conozco bien y hoy no podrá amilanarme.
Yo soy yo y mi soledad, suficiente.
Vacíos más, vacíos menos, nada cambia. El amor existe, la verdad trasciende y la libertad conduce todo.
Vacío, te conozco, pero no te tengo miedo. No podrás hacerme caer en el negro pozo de la desesperanza. No esta vez.
Ya no.

viernes, 25 de mayo de 2007

Larga vida a los corticoesteroides !! .. y a otras cositas

Suena a apología de la droga, pero quien sepa lo que son las alergias en la piel y alguna vez haya sido picado por una molestosa arañita (a excepción de sujetos como Peter Parker, porque eso de los poderes es, verdad sea dicha, muy poco frecuente) me comprenderá. Por eso hoy agradezco al inventor de tan hermosa sustancia química.. ahhh que alivio.

Y otras cositas que también deben tener larga vida, porque me hacen la mía, al menos la laboral, mucho más placentera, son (yo les digo prestaciones no monetarias):

- Olor a pino mojado y fresco todas las mañanas.
- Grandes aves de ojos rojos y pecho beige que saludan de forma inquisidora.
- Pacífico silencio intersemestral.
- Alegre bullicio intrasemestral y oportunidad de observar la moda más reciente y pasajera.
- Café, agua y refresco gratis en eventos.
- Los brindis yujuuuu.
- Gatos y perros eventuales.
- Libros gratis (prestados).
- Vista al volcán con o sin nieve. También gratis.

Bueeeeeno después de este repentino arranque bucólico, procedo con una canción que hace tiempo está entre mis favoritas pero que últimamente sale muy a menudo en mi lista de reproducción random del mp3, o sea que según esto es al azar, pero eso de los azares nunca se me ha dado.

(favor de no asociar con posts anteriores o me sentiré muchomuy -juaaaa- avergonzada).
Pos ahi va la rola:


Ahora si, me re fui (al carajo?).

jueves, 24 de mayo de 2007

La fuente de los hipopótamos: anatomía del crush parte 2

1. ¿Qué es un crush? ¿Cómo identificar cuando estamos bajo sus efectos?
Pues bien, el crush por definición es visceral y contundente. Llega sin que se pueda hacer nada para evitarlo. Uno no se levanta de la cama un buen día, se saca las lagañas, bosteza suavemente y dice “mmm, ya sé, hoy voy a tener un crush”. Nono. El crush llega y golpea con fuerza, es como una ola de esas tempraneras, que en un abrir y cerrar de ojos ya te revolcó y tienes agua en las narices, sal en los labios y arena en los calzones. Así de simple. Al crush no se lo reconoce por señales previas que puedan avisar de su aparición, sino por sus feroces efectos en el organismo. Es decir, cuando te diste cuenta es porque ya estás hasta el cuello.

Un crush no es alguien que simplemente te “llama la atención”. A un potencial crush no lo ves y piensas “ah que lindo/a/s sonrisa/cuerpo/culo/cara/ojos/etc” y lo olvidas hasta que lo vuelvas a ver, dentro de 3 horas, una semana o 6 años. No. Un crush es una persona que de un día para otro se vuelve IN-DIS-PEN-SA-BLE, aún no lo ves y ya estás esperando que aparezca en el horizonte, su ausencia SE NOTA y el cuerpo y espíritu lo resienten visiblemente.

De hecho el crush como tal se reconoce en la ausencia. Ocurre en esos momentos en que uno está solo y piensa “qué estará haciendo?”, “y si le hablo?”. O cuando uno está rodeado de gente y pasándola bien, y piensa “ahh le voy a platicar de esto o lo otro que estoy haciendo ahora”, o “sería bueno que estuviera ahora aquí”.. y demás mamadas por el estilo.

El crush también está presente en la esperanza. Es como ese lugarcito secreto al que vamos cuando lo de afuera es tedio, desazón, caótica rutina o soledad. En la memoria se guardan los tactos, olores y sonrisas como si fueran provisiones, una cantimplora de agua fresca en el desierto de la cotidianeidad. Por eso le guardamos tanto cariño y hasta nos creemos enamorados, porque sin que el mismo crush siquiera lo sospeche, se ha convertido en nuestra tabla de salvación.


Cuando estamos bajo los efectos del crush, la vista de una ciénaga espantosa de agua enlamada y turbia se transforma ante nuestros ojos en una fresca fuente de hipopótamos imaginarios, en la que un designio divino y verde recrea con lucidez la lozana alegría de estar vivos.

Pero claro, todo esto tiene un costo.

Continuará..


miércoles, 23 de mayo de 2007

La fuente de los hipopótamos: anatomía del crush parte 1


Hermanos míos, correligionarios enceguecidos perdidos, primero que nada: los amo.

Segundamente, aclaro que me dirijo a todo aquel que se sabe emocionalmente fuera de control, aquel que siente y no piensa, aquel cuyo sentido común está visiblemente afectado por un sentimiento profundo, abrasador (y también, por qué no, abrazador) y jarioso. Camaradas, para vosotros unas palabras de aliento: no están enfermos, ni han perdido la razón. Tan sólo son víctimas de la más antigua y deliciosa dolencia de La Humanidad (sí, con mayúscula porque es algo grande): el amor, o como nos es dado llamarlo en su más básica, primitiva y a veces engañosa aparición, el enamoramiento.

Hablar de los crushes, vocablo anglosajón que significa literalmente: aplastar, apabullar, machacar, triturar y/o moler, y que en la acepción que nos interesa, to have a crush on, denomina tanto a la situación como a la persona que origina tan graciosa disposición del espíritu, podría parecer tan sencillo como comerse un durazno mientras se intenta cantar La vie en rose, en francés, pero zaz, hay un carozo (sí, un carozo, me niego a hablar de "huesos" en las frutas, es algo que suena simplemente macabro) y podemos atragantarnos.

Para evitar atragantarnos con cientos de frases hechas y recomendaciones desgastadas, iremos directamente a lo que nos atañe, las 3 preguntas fundamentales:

1. ¿Qué es un crush? ¿Cómo identificar cuando estamos bajo sus efectos?

2. ¿Por qué nos sentimos tan demolidos -retomando la primera acepción de la palabra-, tan estúpidamente dependientes pero aún ferozmente maravillados por nuestro/a fresco (o a veces no tanto) crush? ¿Es que así lo elegimos? ¿Es que disfrutamos la maldita incertidumbre de no saber qué diablos quiere de nosotros?

3. ¿Cómo superarlo? ¿Hay vida después del crush?

Ahora bien, como me conozco y los conozco, sé que si hago esto muy largo va a dar una reverendísima hueva para leer, porque, compañeros, lo que queremos es vivir, comer sushi, fajar y ser fajados con devoción, en lugar de estar frente a una pantalla buscando.. respuestas.

De modo que, por mientras, lo que ven es lo que hay.

Continuará...

martes, 22 de mayo de 2007

Monólogo utópico

Hola. Me gustas. Y mucho.

Bueno, dicho lo cual, puedo hablar de otra cosa, como cine, cine de terror o sushi.
Me gusta el cine cuando me transporta hasta otra realidad, y hace que deje de estarme preocupando por la mía. Y me gusta aún más cuando después de darme la vuelta por la otra realidad, me trae de regreso a la mía y me la hace ver desde otra perspectiva, y me identifico. Eso. Creo que a todos nos gusta el cine por eso.

Me gusta el cine de terror porque me hace sentir un escalofrío en la panza, me eriza los pelos de los brazos y me hace reír de nervios. Me pone alerta y observadora, y de buen humor. Si lo veo con alguien que le da miedo, disfruto sus sustos y su tensión, que me clave las uñas en los brazos en cada sobresalto, si lo veo con alguien que le gusta el terror, me divierto haciendo comentarios estúpidos o apasionados. Y si lo veo con alguien que me gusta, hago como que me asusto para poder prenderme de su brazo o tomar su mano.

Me gusta el sushi porque es fresco, ligero y sabe a mar. Me gusta porque con palillos uno se tarda bastante en comerlo, y así se puede conversar más, mientras se esfuerza por zambullir el rollo en la salsa de soya, procurando verse cosmopolita y elegante aunque el rollo se nos ahogue y se desarme.

Me gustaría ir al cine, a ver una película de terror, o de lo que sea, y comer sushi, contigo. Bueno, si tú quieres… si no, está bien. No es así que digas urgente. Pero sería, que sé yo, deseable.
Bueno, me voy.

Saca la ridiculez jejeje, será que anda Venus en Leo?

lunes, 21 de mayo de 2007

De voces y poderes


El balanceo del autobús te mece. Su callejero ronroneo, su pobre amortiguación te acomodan en el sopor de la hora de la siesta. Tres de la tarde en la acalorada ciudad, y los ojos poco a poco se te cierran, no te das cuenta y tus párpados se buscan, se encuentran. Placer de abandonarse al cansancio, a aflojarse, rendirse ante las puertas de la vigilia.

El bullicio de los niños se convierte en un murmullo, una nube de zumbidos que se aleja, se disuelve en el letargo introspectivo.

Tu cuerpo se está yendo, se te va.. y no te importa, la somnolencia te arrastra y te dejas llevar..
Hasta que oyes tu nombre. Es una voz que viene de adentro, te llama por tu nombre, te habla, suave pero clara, diáfana. Conoces tan bien esa voz que te espanta el sueño, te arranca la comodidad de un golpe. Con los latidos acelerados, sobresaltado y confundido, retornas del umbral de la inconsciencia, estabas al borde del precipicio y alguien llegó de la nada a acariciarte la espalda. Te enderezas en tu asiento y miras hacia todos lados, siguen los niños con su bulla, nadie parece percibir tu consternación, nadie que pudo haberte llamado. Y por tu nombre.

Prometes jamás volver a dormirte, ni permitirte dormitar, es más, ni siquiera cerrar los ojos, en cualquier autobús, en tardes tibias.

viernes, 18 de mayo de 2007

Feroz en el desierto de la inconsciencia


Te levantas, sientes el sol en tu frente. Te preguntas hacia dónde diablos va tu vida, tienes mecanizada tu respuesta, pero intuyes que en el fondo no lo sabes, no te conoces aún.
Esperas que caiga una lluvia fresca y te diluya las inseguridades, que tu cabeza hirviente se consuele, que tus fiebres cedan un poco con el suave hielo del desapego.

La lluvia no llega, pero te llegan las lágrimas. Caen temblorosas y clementes, algunas se quedan en tus pestañas, otras acarician tu nariz y tus mejillas, bajan, algunas las sorbes, otras las bebes, y las menos, hacen plip plip en la tierra que te sostiene. Las lágrimas te cansan, te absorben la energía y al fin quedas vacío de dolor, pero también de alegría.

Te secas las lágrimas y buscas algo que te cure, sabes que no está afuera, pero ahora no quieres, no quieres mirar adentro.

Afuera está el mundo. Está la vida ajena, las sonrisas, las palabras que arrullan, las orillas de la consciencia a las que llegas como náufrago del desierto, te acogen, te cuidan, te dan de beber.

Tu soledad y tú nuevamente adormecidas, y así hasta la próxima tormenta de arena. Cuánto más, cuánto, hasta que encuentres el camino?

miércoles, 16 de mayo de 2007

La diosa de la fertilidad. Héroe. Cosas.

En su metro y medio de estatura contiene a todas las hembras de la humanidad. El rostro lleno, la nariz redondeada y pequeña, las mejillas rosa tenue, los labios maduros y los ojos claros, felinos: todo en ella es femineidad, tierra y carne, agua fresca.

En sus amplísimas caderas se esconde el secreto de la concepción, de la vida y la abundancia.
Su corto andar es lento y fecundo, cadencioso como el de la mujer que dará a luz, y su dulce acento caribeño recuerda al calor, la humedad y la selva.

No camina, se abre paso. No corre, conquista el terreno con fuerza, dejando atrás a los rivales. Áspero y puro, las hembras lo adornan con diminutivos y celebran sus victorias. Él ciñe al grupo, lo protege. Los hombres lo esperan, las niñas le roban comida, se dejan hacer cosquillas y le ocultan secretos, las mujeres se acercan a sus brazos, le arriman sus espaldas. Besa y raspa, mira y gana, habla y hace reír: es un héroe.

Oído al pasar:
- ¿Por qué vienes triste, güey?
- Mmnada, es que mamé Materiales, güey..
Qué cosas.

lunes, 14 de mayo de 2007

Poderes del aire

Perseguiré
los rastros de este afán
como busca el agua a la sed
la estela de tu perfume

Me atravesó
tu suave vendaval
rumbo a tu recuerdo seguí
la senda de tu perfume
(...del eco de tu perfume)

No hay soledad
que aguante el envión
el impulso antiguo y sutil
del eco de tu perfume
(Perseguiré...)
(Perseguiré...)
(...la senda de tu perfume)

Bajofondo Tango Club, Perfume.


Se mira en el espejo del baño, descubre al hombre en el que se ha convertido. Se sumerge en el recuerdo y desde adentro le observan sus propias memorias: serenas, lejanas, congeladas.

Cada una le ha dejado algo: una piel imposiblemente suave, unos ojos atardecidos, un cabello lleno de noche, el color tibio de una voz. Pero no recuerda nada de aromas; no es que no los hayan tenido, por supuesto que sí, todas. Lo que no sabe es evocarlos, no puede.

Después de ella, se borraron.

En su cerebro ya no hay más esencia que la de ella, ese aire azucarado y filoso, feroz, impregnado de obsesión.


* Imagen de Eikoh Hosoe

domingo, 13 de mayo de 2007

De sabores y poderes



Tu lengua era un desafío, tu lengua desconocida. Tus labios eran indóciles, tus labios de fuego e ira.

Esa noche fue una insolencia, un juego de alcohol y máscaras. Tu sonrisa era la luna, mis palabras eran de agua.

Y las máscaras cayeron, y quedamos frente a frente.
Y tus labios, tierra fértil a mis deseos crecientes.
Llegaste a pertenecerme, me diste la paz de tu sangre. Sentí tus labios tan mansos, seguiste mi ritmo, me hallaste. Puse mi mano en tu nuca, nos respiramos; con tu sed me atravesaste.

Me supiste a calor e impaciencia, a dolor suspendido, a ternura, pasión y demencia. Te probé y no sé dejarte. Diez segundos de una vida, diez instantes de muerte, de hoy no verte.

sábado, 12 de mayo de 2007

De contactos y poderes



Pauline hablaba y hablaba. Sentada y moviendo las manos en el aire, explicaba con el candor de una niña los entretelones de un problema matemático.

Al, recostado en la mesa detrás de ella, escuchaba y se esforzaba en entender. Su atención se desbocaba como un caballo, pero a espaldas de ella no se notaba.

Suena el teléfono, como una señal; Al se inclina sobre Pauline para alcanzarlo, pone su mano izquierda en el centro de su espalda, sobre su blusa tan rosa. Pauline ya no puede seguir hablando: el contacto es tan cálido que el tiempo parece detenerse. El silencio es entonces la única verdad, exacta, matemática y verdaderamente comprobable.

viernes, 11 de mayo de 2007

Miscelánea fiscal venérea (de viernes)


Aquí está mi gato, la Daniela, con cara de enojada. Nótense sus belfos enfurruñados porque la estoy molestando (no se ve, pero mis mano se está moviendo de un modo que ella odia, y me está dando manazos para que deje de hacerlo. Obviamente no le hago caso, para poder capturar su oscura expresión).


En otro orden de ideas, he aquí un espejito porteño que pienso obsequiar. ¿A quién? aun no está decidido. Tengo algunas candidaturas en mente, pero necesito una ocasión. O no.

Se aceptan sugerencias.


Como se puede observar, este post no tiene razón de ser ni punto al que quiera llegar. Es sólo por ser viernes y sentirme, mmm, visual y con ganas de mostrar tonteras. Es mi veta exhibicionista.

miércoles, 9 de mayo de 2007

Recuerdos de peces y mares

Soñé que miraba peces. En peceras, de diversas formas, observaba pececitos: de varios tamaños y colores, goldfish gordos y ausentes, que tal vez me llevaría a casa. Había una pecera de madera, con forma de farol grande, que hasta donde recuerdo era la que me más convencía. Los peces de esa pecera eran pequeños y había grandes plantas dentro, más que pecera parecía una gran maceta.

Por cierto, nunca me han gustado los peces como mascotas, me parecen demasiado de ornato.. no los puedes tocar!! Para mí una mascota debe ser tangible y, de ser posible, peluda. Qué sé yo, costumbres mamíferas..

Bueno como este post no tuvo ton ni son, dejo un escrito que data del año 2000 y que, entre otras cosas, habla del mar, y presenta la imagen de las olas gigantes, tan frecuente en mis sueños.

DEL TIEMPO PASADO, PRESENTE DORMIDO O FUTURO SOÑADO

De las olas gigantes
de pronto
de nada

Cuando sueño con olas enormes, que se acercan con un furioso poder de desaparecerme
me siento tan viva, como si estuviera en el mismísimo mar con las mismísimas olas
y es esa sensación de vacío en la entraña la que me llena de vida, en el sueño,
soy incapaz de escapar de las olas, incapaz de huir del destino, pero capaz de resistirlo
todo
de dejarme arrastrar, dejarme hundir, cerrar ojos y nariz y alma
hasta que la marea me devuelva a la arena.

Y cuando sueño contigo, que no eres una ola enorme sino un arroyo muy mío
no siento un vacío, tampoco un lleno porque el sueño es muy corto,
pero tu fugaz aparición es tan real que tengo tiempo de decírtelo todo
porque al estar contigo, medio segundo es suficiente para sabernos cerca
y no hace falta despedirnos cuando abro los ojos porque hasta en eso el sueño es perfecto.
Así, me despierto con la certeza de que aún existes, viviéndonos en paralelo.

Dicen que los sueños son realidades frustradas, o frustraciones reales, da lo mismo;
digo que los sueños son la concreción de nuestros posibles, la experiencia más vívida
y más veraz que los terrenales vaivenes cotidianos; sueño que estoy viva, pero vivo
soñando.
Las cicatrices del sueño son de aire, sus heridas de algodón, y sus besos, de agua;
sin embargo tú eres de carne, tu sonrisa es de cristal y tu mirada es un cielo largo y azul.
Yo estoy segura de que anoche también te encontraste conmigo.

Un día de estos, o mejor dicho una luna de éstas, vamos a quedarnos esperando la ola
yo con mi miedo orgulloso y contento, tú con tu valentía arrogante y graciosa
y cuando la ola venga, vamos a atravesarla a fuerza de ‘holas’ y carcajadas
vamos a resistirlo todo, dejarnos arrastrar, dejarnos hundir, abrir ojos y nariz y alma, hasta que la marea nos devuelva a la arena, y de las olas gigantes, de pronto, de nada
volvamos, empapados, a la luz de estar despiertos, enteros, y juntos.

(2000)

martes, 8 de mayo de 2007

De miradas y poderes


Estoy sentada en un costado, disfrutando el descanso, respirando, pensando. Me baña la idea de si es posible que ese pequeño karma distante, ese que flota allí enfrente, fue alguna vez capaz de amarla, o al menos de quererla un poco. En mi mente esto es muy difícil de imaginar.

El pequeño karma es también un ángel, y desde su nube parece adivinar mis pensamientos. En un gesto instantáneo, sus ojos negros y enormes se abren paso hacia mí entre el vapor, me mira con dulzura y me sonríe tranquilamente, como diciéndome:

- Sí, la amé. No lo dudes. Así como ella me amó a mí.

Entiendo el mensaje del ángel, y ya no hago más preguntas.


Imagen cortesía de Altamar ;)

sábado, 5 de mayo de 2007

1 dia, 3 cintas, mucha jalada

Bueno, por circunstancias inesperadas hoy fue un dia muy activo y tambien muy cineoso: vi 3 peliculas 3. Ok, dos fueron en el camión, y la primera no la terminé, pero las otras dos sí. Todas fueron contrarias a mis expectativas.

1. Gol: cuando estuvo en cine jamás pensé verla, una película de futbol no es algo que llame mi atención. Sin embargo, ésta me conmovió casi hasta hasta las lágrimas en el momento en que a Kuno Becker le pisan su inhalador (es asmático, me identifiqué) y no puede jugar bien en su primer partido con el Newcastle, y lo corren del equipo. No sé como terminó pero ya me había atrapado totalmente para cuando me tuve que bajar del camión. 2 estrellas y media.

2. Mi super ex novia: la película más ridícula en la que jamás haya visto a Uma Thurman, pero tan ligera y alegre que no pude más que reírme. Obsesiva y paranoide, y con super poderes, no quieres tenerla de ex rencorosa. El desenlace me fue totalmente inesperado, y me alegró la tarde lluviosa. 3 estrellas.

3. Seduciendo a un extraño: ésta si la vi en el cine, a Laura y a mí nos sedujo el título y la promesa de ver a Bruce Willis. Oh sorpresa, churrazo plagado de detalles ilógicos y a la vez de lugares comunes y reacciones predecibles. Arranca risas de lo poco creíble de los personajes y las situaciones. El Willis una decepción, totalmente irrelevante su participación, y condenada Halle Berry como le hará para tener ese cuerpazo, chale. -1 una estrella.

viernes, 4 de mayo de 2007

Determinante y su ciclo generador

A través de los años me he dado cuenta que dramatizo todo cuanto pasa en mi vida. No sé por qué, pero he hecho de esto un "modus vivendus" jajaja, como diría una amiguita (que ya se hizo famosa por haber nombrado a la Mona Lisa de Picasso), la cuestión es que a mis casi 26 descubro que mis ciclos emocionales siguen un patrón:

1) Ocurrencia del evento: ya sea real, mental o intracorpóreo.
2) Asimilación primaria del evento: mi precario raciocinio interpreta y transforma el evento de modo que no cause molestias: todo es bello, aletean las mariposas bajo un soleado cielo azul.
3) Fase latente: en esta etapa el evento, como según yo ya fue asimilado, pasa a un segundo plano, pues la vida sigue (las mariposas, etcétera).
4) Fase de reposo-alerta: sucede a la fase latente, y en ésta empiezan a aparecer con más fuerza señales relativas al evento que van dejando un juicio en mi esquiva razón. Se acumulan las señales, y se interpretan muchas más que antes sencillamente se ignoraron.
5) Azotón, o asimilación secundaria del evento: llega cuando menos me lo espero, y es cuando las señales de la fase de reposo tocaron algún límite preestablecido, se asociaron a algún trauma previo o simplemente coincidieron con un ciclo lunar (u hormonal, o ambos) desfavorable. Desazón, desesperación, drama.
6) Fase azotante incisiva: aun en estado azorado por la magnitud del inesperado azotón, la mente trata de buscar causas lógicas y, sin hallarlas, reincide en el sentimiento azotante. Resultado, se revuelca en su propio dolor.
7) Fase catártico-dramosa: el evento y sus presuntas consecuencias finalmente se verbalizan, repetidamente y a diversos (santos) interlocutores. Tras escuchar unos cuantos "bueeeeno, pero si no es para tanto...!" el discurso se vuelve trivial y por consecuencia, el evento ya se puede ver desde otra perspectiva. También suelen darse expresiones literario-metafóricas (de las más confusas y aliviantes que hay), así como corporales-musicales.
8) Fase qué-pedo-con-mi-pinche-estrés: en esta fase se vuelve al estadío normal donde el juicio se despeja de dolor y dramatismo, y me doy cuenta del vaso de agua en el que me ahogaba, y ahí digo chale, bueno pues ya, me siento mejor, chinguesumadre. En esa fase es cuando llego a leer cosas que escribo durante la fase 6 o 7 (durante la 5 rara vez logro expresar algo mínimamente coherente, hay evidencia escrita de ello) y digo la frase que da título al nombre de la fase.

Y así sucesivamente; cabe destacar que pueden haber varios ciclos simúltaneos con diversos eventos asíncronos subsecuentes (así o más mamerta la frase dominguera?).

Dicho lo cual, expongo el siguiente escrito, el cual fue producto de una fase 6 muy prolongada, ocurrida hace cosa de 6 años, y que fue retomado, reloadeado y posteado durante mi más reciente fase 7 de la que finalmente me ayudó a salir (creo. Si vienen mas posts plañideros será porque evidentemente aún no he salido).

DETERMINANTE

Me molesta tu recuerdo
me molesta porque arde
por tu piel que hoy no tengo
por tu vientre
porque no.

Me atormenta la verdad
la verdad porque es tan clara
insolente y consonante
ni tremenda ni burlona

es tan sólo la verdad

Me acomodo en el quebranto
y me siento en la otra orilla
con paciencia de cangrejo
esperando que mi sombra
llegue sola y decidida
a borrarte de la arena.


(de Palabras Prudentes, circa mayo 2001)

miércoles, 2 de mayo de 2007

ja! entonces era eso!

Es claro, con la luna en escorpio como no me voy a estar sintiendo de la shit. Haberlo sabido antes. Joder.

PRINCIPIO DE LA SOLEDAD SUFICIENTE

No es una habitación redonda y blanca
lo que llena los vacíos más intermitentes
del atardecer sereno

no es esa cruel melancolía mojada
(la que se escribe en los árboles,
la que se talla en el pensamiento)

no es la vibración ahogada
del latido cardíaco, el profundo
el único
a la medianoche tan fresca

mucho menos son los pasos perdidos
o las palabras que flotan
o las dudas, las dudas, las dudas

No, no es nada de eso.

Es tan sólo la soledad.
La verdadera, la omnipresente.
La que no necesita más que de ella misma.
Y con eso ya es suficiente.
(circa 2001)