martes, 29 de enero de 2008

El erizo a contrapelo

Cuántas veces no hemos empezado un post diciendo "cuántas veces no hemos"?
Ahh verdad... pues esta, esta será una vez más.

O no.

Resulta que el otro día estaba yo meditando muy profundamente sobre los gusanos planos y su interacción con la mafia rusa, cuando de pronto me asaltó la siguiente idea:

Es que acaso Contreras es mi segundo apellido?

No me lo han dicho una, ni dos, ni tres veces, sino varias. Algunos me lo han dicho abiertamente, como mi santa madre: "pero andá a cagar, vos siempre tan contreras che!", otros me lo han dicho defensivamente "es que tú siempre me quieres llevar la contra, Noel", y otros tantos lo han sugerido veladamente "aahh entonces era una expresión de contrerismo de tu parte... ajajá".

Entonces, analizando esta evidencia externa, no hago más que reflexionar y me pregunto que tal si sí soy algo contreras? Me he dado cuenta que lo hago sólo con ciertos temas y son aquellos que por x o por y alguna vez me causaron dolor y/o escozor, en especial cuando reconozco que alguna vez he caído yo misma en el exceso u omisión que mi contrerismo condena en ese momento. Para muchos temas me considero francamente entusiasta, en algunos que si bien no comparto me precio de ser tolerante, y sobre algunos otros me declaro cómodamente indiferente. Por ejemplo, si alguna vez critico a la religión católica y sus dogmas es porque reconozco que yo misma alguna vez he sido (o soy) borrega y me ha dado mucho miedo ponerme a pensar y cuestionar mis mayores paradigmas, que tal si luego ya no tengo en qué creer y me quedo sola? Siempre criticamos lo que más nos molesta de nosotros mismos.

En cuanto a personas, soy contreras con ciertas personas en particular por dos motivos:

a) Para molestarlos y divertirme. Ya saben, cuando es menester llevarle la contra a alguien porque se enchila bien bonito y pues quien es uno para renunciar a ese placer.

b) Para invitarlos a que me conozcan. Si la persona es importante para mí, me gustará que trate de entender mi contrerista postura, me haga preguntas y quiera dialogar conmigo para ver qué onda.

Ojo, tanto en a) como en b) no lo hago en pose de llamar la atención, no soy de los que gustan de rodearse de un público mientras hacen visiones*, en la vida real soy más bien de perfil bajo. De hecho tiene que haber un muy buen grado de confianza para que yo le haga la contra a alguien, si es alguien X en mi vida le daré un cordial avión.

*visiones: cuando un dosañero o tresañero se pone a hacer gracias frente a sus familiares para que lo festejen y/o lo regañen.

Dado que sé que son muy escasas las ideas a las que me aferro ciegamente, tipo esas de "no comparto tu punto de vista, pero daría mi vida porque cerraras el hocico" jeje, entonces me encargo de definir ciertas posturas básicas a través de una actitud onda "yo soy tantas cosas y a la vez tan pocas, que andar pregonando quién soy a traves de mis credos imponiéndoselos a mis prójimos me da taaanta y tanta hueva que mejor te digo lo que no soy, mediante mis contrerismos, sí y sólo si me interesa que nos conozcamos más a fondo". Igual, tampoco ando por la vida diciendo pestes sobre cuanta nimiedad con la que me topo, al contrario, más bien acepto y tolero todo o casi todo, me prenden y me alegran un chingo de cosas, que es lo que constituye el 80% de mi discurso, y soy contrerista en el 20% de los casos, con cosas que de repente saltan y digo "ash ni al caso eso conmigo, oseaceroqueverwe", porque no todo es bright side y eso cualquiera lo sabe.

Concluyendo, el contrerismo sano y moderado es una necesidad en las relaciones: lejos de incitar al pleito sin razón, como muchas veces ocurre, debería orientarse al afán de autoconocerse, trascendiendo la necesidad de autoafirmarse, y como consecuencia, para aprender a aceptarse y conocer al prójimo mediante el cuestionamiento constructivo. Así que si algun día me porto contrerosa, reaccionad como queráis: desesperáos o tenedme paciencia, amadme u odiadme, ignoradme o zapeadme, así veremos que lo importante no es hacia donde se toque al puercoespín (mmm eso sonó a albur), si es en sentido del pelo o a contrapelo, lo interesante en realidad es la intención de la caricia y aprender a hacerla de la mejor manera posible...

lunes, 28 de enero de 2008

Ejercicio de decursificación # 3948

O intento de, jojo.

a. Versión primigenia, a lápiz y a la medianoche:

Prefiero
sintiendo las cuentas de acero en mis venas
prefiero tu boca sedienta de mí
encima de todas las nimias tragedias
prefiero tu lucha por verme feliz

si busco en mis manos heridas pasadas
ten muy por seguro que algo hallaré
ven, mira mis manos, te esperan, te llaman
tu piel protectora sabrá darles fe

lamento ser guerra, vacío y defensa
prefiero ser lluvia y cubrirte de abril
tocar nuestros sueños, besar tu bandera
prefiero la luz que crearé junto a tí.

Final alterno:
prefiero tu amor que jamás comprendí
encima de todas mis tibias certezas
prefiero tu ausencia, mis ganas de ti
quemando mi sangre, rompiendo cadenas.

b. Versión pulida y decursificada:

Prefiero
diluyo los rastros de arena en mis venas
prefiero tus labios sedientos de mí
encima de todas las tibias tragedias
prefiero aire fresco en mi luna febril

si busco en mis manos heridas gastadas
ten muy por seguro que algo hallaré
ven, toca mi palma, descubre las marcas
tus brazos cabales sabrán darles fe

lamento ser guerra, ataque y defensa
prefiero ser lluvia y cubrirte de abril
palpar nuestros sueños, besar tu bandera
prefiero la luz que crearé junto a ti.

Final alterno: (se mantiene)
prefiero tu amor que jamás comprendí
encima de todas mis vagas certezas
prefiero tu ausencia y mis ganas de ti
ardiendo en mi sangre, rompiendo cadenas.

jueves, 24 de enero de 2008

Ejercicio de improvisación # 1


El lunes pasado cada uno de los 11, con su escrito en mano, desnudó el alma ante el grupo sin mayores preámbulos: sentido de la vida, miedos, autocrítica, sensibilidades, esperanzas, revoluciones y pasiones. La finalidad: un autoanálisis introspectivo para el montaje de la coreografía de Maurice Ravel, Bolero. El estilo es libre, pero la técnica es la base. Algo así como ballet-contemporaneo-jazz. No fue fácil pero todos lo logramos.

Y ayer llegó el momento de expresar todo lo que hablamos el lunes, pero ya no con palabras, sino con el cuerpo. La tarea fue crear un motivo de movimiento, personal, que se repetiría a lo largo de la pieza pero naturalmente no sería el único que ejecutaríamos. Yo había olvidado hacer la tarea, je, pero ya en el centro (en danza decimos "vamos al centro" cuando salimos de la barra o cualquier cosa que estemos haciendo dispersos para reunirnos en el centro del salón, frente al espejo) improvisé, vamos, era ejercicio de improvisar ni modo que no se me ocurriera nada, jojo.

Entonces pasaron al centro los primeros 5. Apagamos algunas luces para dar un ambiente más relajado, de más concentración, y los demás nos sentamos de espaldas al espejo para verlos. Empezaron lentamente a moverse, cada uno en su motivo, algunos tímidos, otros más largos, pero todos eran ellos mismos, buscándose. Catorce minutos pasaron -lo que dura el bolero- y los que mirabamos no lo sentíamos, parecieron menos, nos absorbieron nuestros compañeros y sus movimientos incesantes, naturales, erráticos y a la vez perfectos.

Les dimos nuestra retroalimentación, para que ellos sepan lo que nos hicieron percibir, y cuando los vi inspirando y exhalando profundamente, casi jadeantes, me di cuenta que lo que seguía me iba a cansar.

Finalmente fue nuestro turno, nuestras mentes estaban calientes pero nuestros músculos se estaban enfriando por estar sentados. Ahora teníamos más responsabilidad, ser segundo es saber de que va la cosa, pero también estar consciente de que tienes que dar más. Empezaron los primeros acordes de la musica y antes de moverme me concentré en no mirar mucho al espejo porque me distrae, me lo han dicho muchos maestros. Mi cabello me ayudó para cubrirme y meterme más dentro de mí. Suaves comenzamos a movernos, y de ahí ya no supe bien qué pasaba, todo era el sentimiento y la música que, imponente, llenaba todo, en crescendo.

Sentía a mis compañeros moviéndose alrededor, pero no los miraba, sabía que estaban ahí pero mi cuerpo me llevaba y yo no podía más que seguirlo. Sin embargo, nuestro grupo fue el de las interacciones: primero una compañera me abrazó, pero yo huí, la rechacé, y después otro compañero, y ahí fue una batalla declarada, yo liberándome, él tratando de atraparme, y después yo los buscaba como a fantasmas que ya sabía perdidos, fue bastante intenso. Llegó un momento que me tiré al piso porque ya estaba perdiendo el aliento, mi cuerpo estaba alcanzando sus puntos máximos, estirando, contrayendo, sacudiendo, brazos suaves y alargados, o fuertes y violentos, piernas hacia el cielo, giros y una que otra pirouette. Buscaba el equilibrio y la música intuitivamente me lo daba; cuando el bolero al fin alcanzó el esperado clímax, después de los 14 minutos que también me parecieron mucho menos, terminamos mucho más jadeantes y transpirados que los primeros.

La retroalimentación fue animada, estaban impactados, les llamó la atención como todos actuamos del modo en que somos: la que es sexy y cariñosa, la que se siente como perdida y se teme a sí misma, el que es animal furioso, el que es optimista y práctico, la que es alegre y contenida, y además nuestras interacciones les sorprendieron, ja.

Me gustó que dijeran de mí que nunca me habían visto así, y también lo siguiente: es tímida, pero se atreve, esa es una característica de ella. Me llenó ese comentario y se que quien lo dijo me conoce, yo creía que no. También me gustó que el maestro diga que eligió mi forma de moverme para el inicio de la coreografía. ¿Qué hice? exactamente no me acuerdo, pero por eso está todo grabado.

Imagen: Tousled by mental piracy, deviantart

miércoles, 23 de enero de 2008

Qué más da

Estoy sintiendo del bien el mal ° estoy queriéndome engañar ° estoy enferma por tu amor.

estoy queriéndome liberar ° que a veces pienso en ti de más ° estoy enferma por tu amor.

intento sacudirme ° las horas que me diste ° prometo serle fiel
a todos mis deseos ° dejándote ir lejos ° prometo serte fiel

estoy sintiendo del bien el mal ° estoy queriéndome engañar ° estoy enferma por tu amor
estoy queriéndome liberar ° que a veces pienso en ti de más ° estoy enferma por tu amor

quisiera ir contigo ° al borde al infinito ° ahora que más da
tu piensas demasiado ° yo siento demasiado ° ahora que más da.

estoy sintiendo del bien el mal ° estoy queriéndome engañar ° estoy enferma por tu amor
estoy queriéndome liberar ° que a veces pienso en ti de mas ° estoy enferma por tu amor
x 3


En realidad esto no tiene NADA que ver con cómo me siento actualmente, de hecho es todo lo contrario jajajaja pero aaaauuuuu ggggrrrr que rricca, deliciosa, divina canción, dios cómo me gusta...!!!! Ely Guerra vamos todavía!!!! Espero algún día poder oírla en vivo. Por mientras, la canto bajito bajito cuando salgo a caminar fuera de mi oficina y huele a bosque húmedo, súper prometedor, por alguna razón que desconozco.

Señores, esto es el manantial y es feroz. Sépanlo.

Imagen: deviantart

lunes, 21 de enero de 2008

He vuelto y pues nada, que he visto 3 películas 3 este findesemana y voy a criticarlas, os parezca o no (hoy vengo medio totalitaria, vio).

El pianista.
(Paréntesis mercadológico: esta me la regaló mi mama después de comprarla a los del agua Santorini, porque sabrá usted que ahora los que venden agua también venden dvds a precio de oferta, y quién es uno para evadirse de las nuevas tendencias del mercado.) Es la historia ve-rí-di-ca de un estupendo pianista polaco -aahhh… no me digas!- en el horror del ghetto de Varsovia, personaje a cargo del divino, guapo-de-tan-feo, Adrien Brody. Por Dios que este hombre es la definición del allure sentimental, así con esa carita de pájaro a medio morir, nos brinda una genial y esperanzadora interpretación del superviviente por excelencia, en medio de la atrocidad del holocausto, tan trillado género desde la lista de Schindler. Impacta efectivamente sin hartar, y qué mejor que la obra de Chopin para lograr una atmósfera musical desolada pero a la vez profundamente motivante. Plus: el oficial alemán cuando en esa toma de los pepinillos me tapa la boca antes de gruñir “putos alemanes nazis hijos de su chingada madre!!”: Tomas Kretschmann nos tapa la boca y eso es realmente hermoso. Aish, que esto que lo otro ya hasta me dieron ganas de besarlos a los dos, al pianista y al nazi buena gente, qué diablos, y quien soy yo para contenerme.

Cometas en el cielo.
(Paréntesis gentilicio: a los originarios de Kabul se les dice kabulenses, kabuleros, kabúlicos o kabulosos?? ... duuuh.) Esta película no comercial la están exhibiendo en Cinépolis y, en vista de la sequía de cine que hay actualmente, tuvimos muy a bien elegirla por sobre otras opciones como Alien Vs. Predator. Narra con particular agilidad y frescura la relación de 2 niños en Afganistán, cuando tras un giro inesperado en la historia y en su muy especial amistad, uno de ellos se va a vivir a Estados Unidos, dejando atrás el pasado pero llevándose sus raíces y sentimientos encontrados. Está impresionante la fotografía, la actuación de los chavitos es digna de una reverencia y la calidad de emociones que despierta es realmente intensa, sin olvidar el retrato dramático que hace del Kabul pre y post régimen talibán. Dicen que hasta el autor del libro quedó contento con esta versión cinematográfica, y yo la verdad también quedé satisfecha, aunque sí bastante llorosa, sniff, no pude evitarlo y vaya que valió la pena con ese mensaje de lealtad y sacrificio que deja en el alma. Plus: las bodas afganas no tienen nada que envidiarle a las mexicanotas, hasta tienen a su propio Rigo es amor, muajá. Plus-Plus: la cinéfila de 3 años, atentísima a la trama, que se la pasaba preguntando a la madre cosas bien incómodas que tampoco yo sabría cómo responderle.

La última tentación de Cristo.
(Paréntesis prejuicioso: ésta me la regaló un amigo que la compró pero le disgustó sobremanera, y pensó que a mí bien me podría gustar, y le atinó, je. Y quien soy yo rechazar el regalo de un amigo cuyo hit son las películas de superhéroes… bueno, viéndolo bien ésta también es una película de superhéroes, pero con un enfoque diferente…jojo). Ésta ya la había visto hace un par de años, y me gustó, pero no le entendí demasiado a las sutilezas porque creo que si uno se clava mucho con eso, puede llegar a ser desconcertante. La película, digo. Retrata a un Jesús muy humano, conflictuado e impredecible, con odio, cobardía y sobre todo, con duda. Eso fue lo que más me gustó, esa capacidad de dudar que nos caracteriza como humanos. Así mismo, es esperanzadora y lejos de tirarle tierra al Mesías, lo enaltece aún más gracias a un análisis perturbador de la capacidad de elección, inherente al género humano y por ende presente en el legendario cuasi mártir cuya divinidad hemos oído hasta el cansancio. Y un buuu para el idioto de Mel Gibson, porque su mega churrazo de la Pasión de Cristo –que ni he visto, ni pienso ver- jamás llegará a tocarle los talones a ésta que, si bien no es perfecta, en una escena de 5 mins. escenifica perfectamente lo que el fanático enfermizo de Gibson hizo en una tortura sangrienta de casi 3 horas. Plus: el Judas de Harvey Keitel, la música de Peter Gabriel y el rave de Juan el Bautista son la ondita.

martes, 15 de enero de 2008

I wuv HH

EN VISTA Y CONSIDERANDO que este no es ni pretende ser un blog culturoso -de hecho ni tema tiene, joju, es atemático- a pesar de que con frecuencia se ahonda sobre sexo, drogas y rock and roll, bueno, total que EN VISTA Y CONSIDERANDO lo anterior (es que no sé como usar esa frase pero suena bien acá) hoy voy a agarrar y ponerme a parlotear de uno de mis alemanes favoritos. O sea, Hermann Hesse.

Nació en Kalw o Calw, Alemania, un día de julio bajo el signo de cáncer (a huevooo…!) de no se que año pero era como 1880 y cacho o sea casi acabando el siglo, onda de que por ahí del 1906, cuando escribió Bajo la rueda, que ayer terminé de leer, tenía como diecinueve o sea estaba chavo. Ah y fue premio nobel de literatura por ahí del 46 pero creo que no lo aceptó o algo así, era como anti fama.

Yo no lo conocí sino hasta pasados los dosmiles, obvio ya había muerto y pues “conocer” es un decir, pues con eso me refiero a que conocí su obra. Obvio fue con una de sus más conocidas, digamos su hit, El lobo estepario o el Steppenwolf como dicen los germanos. La única referencia que yo tenía de ese libro es que descansaba plácidamente en la repisa del cuarto de mis tíos Jorge y Rosita en su casa de Hurlingham, y que mi mamá lo había leído a la tierna edad de quince añitos, recomendado por su bizarro profesor de literatura, y pues como que mucho no le latió y básicamente representó su alejamiento de las letras, oh las letras. Total que a mí me lo regalaron y que agarro y que lo leo, y que me gusta, y luego lo presté y pues ya bye, pero ni pedo porque lo leí bastante a conciencia.

Mentira miento con todos los dientes, primero-primero leí el de Ruta interior, que básicamente son 3 historias, y ese fue prestado y la neta no le entendí mucho en su momento, es cosa de entenderle al estilo de este hombre para agarrarle la onda a su mensaje, que en todos los libros es bastante similar. Ok y ya luego me regalaron el Lobo, andale así fue.

Total que el Lobo estuvo tan chido que luego agarré y me compré Demian, y también me latió aunque seguía gustándome más el Lobo. Después agarré y compré Siddharta, y con este Hesse de plano sí se consagró como uno de mis autores más favoritos del mundo mundial, junto a Julio Florencio, Erich Fromm, Milan Kundera y CarlosCuauhtemocSanches (así así con S tiene más caché). Hermann me gusta porque retrata las peripecias -en diversas circunstancias- del ser humano buscándose a sí mismo, poniendo a prueba sus paradigmas, su fe, tratando de entenderse; expone el “bien” y el “mal” conviviendo dentro del individuo, las múltiples personalidades, la unidad de la humanidad como un todo, la lucha por la conciencia y por aceptarse y hacerse cargo de uno mismo. Luego me enteré que sus novelas se consideran psicoanalíticas y que muchas las escribió durante el análisis que se hacía con un discípulo de Jung y dije ahhh pos con razón me gusta.

Y anoche acabé de leer Bajo la rueda (además sus libros son baratísimos, me costó 31, si leyó usted bien, 31 pesitos en una conocida librería de una calle fresa llamada Palmas) y que me encantó, para variar. Siddharta y el Lobo siguen siendo mis favoritos, pero este está entretenido, tiene escenas bien intensas de adolescencia, así de cuando crees que es el fin del mundo y es una pendejada, o cuando estás contento y todo brilla, y las cuenta así tan vívidamente, y el mensaje, bueno el mensaje: Yo recomendaría que lo leyeran todos los que decidan ser maestros, a todos los que alguna vez nos hemos topado con lo castrante que puede llegar a ser el sistema educativo y en general a todo aquel que se cuestione sobre el destino, los fracasos, los éxitos y las expectativas que ponemos sobre la gente “brillante”. Muy bueno. Además tiene una escena seudo-homoerótica muy tierna jeje.

OK pues esta ha sido mi contribución del día, ahora procederé a anexar una foto de Baryshnikov porque es un chingón y hoy ando hablando de chingones, y si están guapos, qué mejor. Y ya que estamos, una de Joaquin Phoenix también, ay cosa!



miércoles, 9 de enero de 2008

Pensar antes de actuar.
Para algunos, lo sabio, para otros, la perdición. Si bien hay ciertas disposiciones del carácter más tendientes a la espontaneidad, al impulso y a la mera acción, el ser humano se caracteriza por la habilidad para entender las motivaciones de sus actos, reflexionar las posibles consecuencias de los mismos y elegir de entre un amplio abanico de actitudes que tomar ante una determinada situación.

Somos reactivos, como toda forma de vida que interactúa con un ambiente que lo rodea, pero como contraparte también tenemos la capacidad de ser creativos, de innovar, y, por sobre todo, de decidir.

Vivimos haciendo equilibrio en una cuerda floja, de un lado nos sostiene la razón, del otro extremo, tiran con fuerza los sentimientos. Si se afloja un lado, nos volvemos pasionales, intempestivos, divertidos pero insufribles. Si se afloja el otro somos rígidos, severos, prudentes y contenidos.

Yo me considero -seguramente por culpa del cabrón de Saturno y ese ascendente en capricornio bajo el que nací, - a veces demasiado prudente, es decir, muy tirante la cuerda del lado de la "razón". Lo cual, debo reconocer, me ha ahorrado unos cuantos incovenientes a lo largo de mi existencia: recuérdese que uno de mis fines en esta vida es disfrutar al máximo todo lo que ella me ofrece, evitando a como dé lugar el dolor o malestares. Pero también hay que admitir que la impulsividad, la libertad de actuar sin pensar en las consecuencias, el dejarse llevar por la emoción me han regalado un sinfin de satisfacciones que no estaría dispuesta a renunciar por nada del mundo. Ni siquiera por evitar aquello que llamé "errores", nel, cuando me dejo fluir es realmente cuando más gozo. Cuando me permito sentir. Por eso me gusta tanto la gente espontánea, la gente libre y cambiante, curiosa, llena de vida.

Porque en parte así es como quiero ser, recuperar esos rasgos que de niña tuve y poco a poco fui reprimiendo. Me gusta como soy, tranquila, observadora, inflamable, pero adoro cuando encuentro mi propia chispa y me regocijo en esa confianza. Con pocas personas puedo compartir esa chispa, dejar que la descubran. Esas pocas personas son mis seres más queridos, los que conocen mis historias, no les sorprenden mis manías, los que redescubren mis largamente sepultadas cosquillas. Estando con ellos me olvido que si la pasión, que si la razón... el equilibrio fluye solo y no hay nada como columpiarse y hacer maravillas en el aire, sin temor a caerse, sabiendo que no hay red.

Imagen: mirame by celiaa, deviantart

jueves, 3 de enero de 2008

de vuelta


Como ya era hora de unas ricas y frías vacaciones, después de casi 3 semanas que se me fueron volando como 3 días, retorno a estos feroces rumbos. Recargadísima de energías y feliz como la bebé de la picshur (que dicho sea de paso es la sobrinita de una amiga :P) procedo a contar lo más relevante que hice en mis días de ocio:
- Terminé de ver la trilogía completa de El Padrino, hazaña que me tomó casi desde septiembre. Sobra decir que se ha vuelto de mis favoritas: amé a Al Pacino, a De Niro, a Brando aunque salga gordo, feo y ronco, disfruté tantas matanzas -dénme sannnnggree de traidores!!-, me volví altamente machista (mentira, ja), me dieron ganas locas de conocer algún pueblito en Sicilia y naturalmente lloré a moco tendido con el final.
- Me puse dos pedas extraordinarias: La primera fue después de bailar en el festival pre vacacional de una prepa semejante a un reclusorio; nunca antes habíamos bailado en una cancha de futbol rápido enrejada, Pecados y los dos hip hops fueron el furor total. En la fiesta post show agarramos la Viña Real por nuestra cuenta, y a razón de litro por cabeza, antes de las 3pm ya estábamos ciertamente happies, por cierto yo me retiré graciosamente antes de empezar a pavear. Pero ojo, no recomiendo la Viña Real de durazno que contiene algo llamado espíritu neutro (lo mismo que contenían las desaparecidas UDLs) porque dicen que es una sustancia desconocida y prohibida en otros países menos bananeros que éste. Sea lo que sea, esa chingadera da un dolor de cabeza post peda muy pero muy desagradable. La segunda fue en una casera que organicé en mi casa -valga la redundancia, ja-, con mi hombre y mis 2 mejores amigas de la prepa (verdá, Lo, que andaba yo bien hardcore?? jajaja) y con el vodka todo bien, pero a las 5 am ya mi estomaguito dijo bye y no me quedó de otra que cantar oaxaca y elegantemente adorar al solitario dios de porcelana. Hacía años que no pasaba por esos trances, de hecho, es la 2da vez que me sucede. La anterior había sido con tequila durante mis mozos años universitarios.
- Haciendo una oda al consumismo, mi amiga Paulette y yo quisimos ir de shopping a Punta Norte, y pueblerinas como somos nos perdimos mal pedo y acabamos por los misteriosos rumbos de Chimalpa y no sé que madres. Ahí andábamos por una carretera olvidada de la mano de Dios, perdidas lejos de Naucalpan e inventando historias de secuestros para relajarnos (?), para luego terminar yendo a un conocido centro-comercial-donde-antes-yacía-un-gran-basurero, destino al que debimos haber ido desde un principio en lugar de dar tanta vuelta. Pero bueno, ya tenemos una historia que contar a nuestros nietos, y flota en el aire una feroz interrogante aún sin responder -te la debo Pauletta-: tienen o no menstruación las changas???
Y ya siendo más breve:
- Conocí Saks fifth avenue y me pareció una mamada, pero 'tá coquetón.
- Vi el ballet del Cascanueces.
- Pasé con mi familia una navidad genuinamente alegre, como hacía tiempo no pasábamos aquí.
- Pasé un año nuevo relajado y agradable con la familia de mi novio y sus amigos.
Ya para terminar, les deseo a todos un muy feliz 2008 y mucha mierda! (los que no conozcan esa expresion pueden irse mucho a la mier... ejem, preguntar qué significa :P)