miércoles, 23 de noviembre de 2011

Las 10 formas en que un hijo puede arruinar/sanar tu vida. Un estudio a priori.

1. Tu cuerpo muy probablemente cambiará en algo. Ruina: cesárea, episiotomía, estrías, flacidez. Sanación: crecimiento de boobs, adelgazamiento para algunas, limpieza facial para algunas otras (hormonas). Neutral: de todos modos, vas a envejecer tarde o temprano (recordemos a Newton y su Ley de gravedad).

2. Tu forma de ver y vivir el sexo muy probablemente cambiará, por razones fisiológicas, a corto, mediano, o hasta largo plazo. Ruina: aversión al sexo por tiempo indefinido. Sanación: el sexo ya no será tan importante en tu vida, o siendo optimistas, nada cambiará, todo se acomodará, y aprenderás a tener el mejor sexo de tu vida, o bien, valorarás calidad en lugar de cantidad (ahí no estoy muy segura pero bueh). Neutral: el sexo humano tiende a evolucionar acorde a la evolución de las relaciones y el paso de los años.

3. Si rompes con el padre de tu hijo, las consecuencias son más importantes que cuando no hay retoños de por medio. Ruina: te vuelves a emparejar con otro y todo bien, pero el padre siempre va a ser el padre y eso tiene sus bemoles. O te vuelves a emparejar y el tipo luego resulta ser una maldición para tu hijo (igual, con el padre biológico eso también sucede y blah). O te quieres volver a emparejar pero te ponen más peros por tener un hijo, y accedes a hombres con situaciones familiares también mucho más complejas. Sanación: si rompes con el padre de tu hijo, o si decides ser madre soltera, también puedes ser muy feliz viviendo esa etapa y dejando en segundo plano la vida en pareja. Neutral: una ruptura siempre es dolorosa, independientemente de si hay o no hijos de por medio.

4. Tus motivos para perder el sueño serán muy distintos a los de tu soltería. Ruina: si no rumbeaste hasta el hartazgo, o si te gusta demasiado la rumba, lo anhelarás con amargura. Sanación: no te darás el lujo de perder el sueño por trivialidades. Neutral: con el sueño no se jode, no hay neutralidad posible aquí.

5. Tu plan de vida y carrera tendrá que sufrir ciertas modificaciones, mayores o menores. Ruina: si estás en plena escalada meteórica en tu carrera, tener un bebé implica que le vas a tener que bajar 3 rayitas a tu velocidad, al menos por un tiempo, con las consecuencias que esto implique. Si no tienes trabajo y dependes al 100% del trabajo/carrera de tu pareja, estás un poco/muy jodida. Si apenas estás estudiando, también se te complicará la situación. Si tienes un trabajo “mom-friendly” ya chingaste, y si este te permite sostenerte bien, ni se diga. Sanación: si tu carrera y/o la vida laboral te abruman, este puede ser un retorno a lo básico que te agrade, o bien, el impasse que necesitabas para cargar energías y volver más filosa que nunca. Neutral: las carreras siempre tienen altibajos, las empresas te dan patadas en el trasero sin previo aviso, así que mejor haz lo que te plazca con tu derecho a la maternidad o a la no-maternidad.

6. Tus hobbies se verán relegados a otro escalón en tus prioridades, al menos por un tiempo. Ruina: si eras de esas mujeres entregadas a un deporte/actividad artística/etc, aparte de su vida laboral/estudiantil, resígnate al hecho de que ya no tendrás suficiente tiempo para ello, a menos de que seas muy privilegiada (y con eso no me refiero solo a lo económico, sino a que tengas apoyo de gente cercana que te cuide al crío fuera de horarios laborales). Sanación: aprenderás otros hobbies mother-friendly, o serás capaz de retomar tus antiguos hobbies cuando el crío crezca un poco, y con suerte y mucha voluntad le podrás dedicar el mismo tiempo y energía que antes. Neutral: ciertos hobbies también son propios de ciertas etapas de la vida, y evolucionan con el individuo.

7. Tu capacidad de concentración en diversas actividades hogareñas (diurnas o nocturnas) se verá afectada. Ruina: si eras de las que gustaba de ejercitarse en su casa, recibir visitas a menudo, leer tranquila en el sillón, hablar horas por teléfono, etc.: empieza a olvidarte de ello. Sanación: aprenderás a aprovechar tu tiempo en casa al máximo, o simplemente no te va a dar tiempo de cumplir con lo básico. Neutral: tarde o temprano llega el momento en decides entre organizar tu vida doméstica, o parecerte cada vez más a la Loca de los Gatos de los Simpsons.

8. Tu vida social dará un vuelco significativo. Ruina: si eras muy propensa a los cafecitos con amigas, prepárate para que muchas de las solteras empiecen a excluirte porque no encajas en sus planes. Por un período de mínimo 6 o 7 años, olvídate del cine para adultos, y empieza a volver a encariñarte con Pixar, Disney y anexos. Sanación: verás quienes son tus verdaderos amigos cuando aquellos que no tienen hijos demuestren cierto interés por ser flexibles contigo y tus nuevas necesidades sociales. Y harás nuevos amigos que estén en tu misma circunstancia. Neutral: las amistades, actividades e intereses también varían con los años y los gustos de las personas. No sigues yendo a tardeadas hasta el fin de tus días, ni a antros, ni puedes odiar las películas infantiles por siempre. O algo así.

9. El destino de tus ingresos económicos se dirige hacia otro tipo de gastos, para ti totalmente nuevos y desconocidos. Ruina: en primer lugar, ya no puedes gastar en las banalidades en las que antes gastabas (juguetes caros, vacaciones espontáneas, ropa, joyas, coches, gadgets, etc). Como consecuencia, no te administras, no le calculas bien, sigues gastando como puberto y por ende te endeudas de por vida. Sanación: aprendes a administrarte por una endemoniada vez, reduces tus gastos a lo que realmente necesitas, o procuras conseguirte un mejor empleo que te dé más ingresos, pero esto se contrapone al punto 5. Neutral: de todos modos, puedes endeudarte de por vida sin necesidad de haber tenido hijos.

10. Tu estabilidad emocional ahora influye en el presente y el futuro de otro ser humano. Esto también va correlacionado con casi todos los puntos anteriores, pues la mayoría, sino es que todos, contribuyen directamente a la realización/bienestar de la mujer, y por lo tanto, la deficiencia en alguno de ellos puede afectar seriamente este punto. Ruina: si eras inestable ya de antes, o traías alguna propensión, existe algo llamado “depresión puerperal” que suele ocurrirle a ciertas mujeres, y en ciertos casos, algunas ya no logran salir de ello del todo. Y si no eres inestable pero tienes un carácter de la chingada, un pobre manejo de la frustración y, por sobre todo, no eres feliz con tu vida, vas a transmitirle todo eso a otro ser humano inocente. Sanación: estarás conciente de que de tu estabilidad emocional depende prácticamente la vida de otro ser humano, y aprenderás a ser más fuerte, entera, discernirás trivialidades de las cosas que realmente importan, y, sobre todo, aprenderás a ejercer un tipo de amor sanador, incondicional, resistente, luchador y nutriente. No esperarás nada a cambio, lo cual te hará mucho más rica espiritualmente. Neutral: puedes alcanzar la estabilidad emocional a través de otro tipo de realizaciones (profesional, artística, con relaciones amorosas lo dudo mucho, ayudando a tu prójimo, etc), o bien puede ser que nunca la alcances, hagas lo que hagas, tengas o no hijos.

Creo que por ser un estudio a priori, no puede ser tomado muy en serio, pero son las impresiones que yo tengo a través de las vivencias de madre, amigas, tías, abuelas, primas, vecinas, conocidas y en general de todas las mujeres que he tenido cerca a lo largo de estos años de vida, y también de lo que he leído.

domingo, 20 de noviembre de 2011

The importance of being cool

These days, tolerance has been a hot topic in my mind as well as in my social networks (something like an annex of my mind) and I couldn't help but give it a try here too.

I'm talking about tolerance in what comes to the attitudes of others towards us. And, being more specific, in the particular situation of people coming into our lives and then deciding to suddenly get out of it, without even asking us about our opinion.

It is very simple: if they want to go away, or just to keep themselves away from us, they must have their reasons. Most of the time, it's not really up to us to interpret these choices, for we have a very high probability of being wrong.

Therefore, it is utterly useless to #un-tolerate certain people in our lives because of their choices regarding us, or the relationships we did or did not have in common.

Finally, as time goes by, we may even be gloriously thankful to these individuals for having decided to steer away from our paths. Alas, I hereby throw an invitation to you, my beloved readers, to reevaluate your tolerance towards whatever is bothering you right now.




lunes, 7 de noviembre de 2011

5 imágenes que dicen lo que a mí me da flojera decir

Bueno tengo muchas cosas que quisiera escribir pero aaahhh. Tiempo. Si lo hago ahora me pico, y me desvelo y luego ya sabes, el sueño y el necesito dormir mas y todo eso.

Por eso solo pondré unas imágenes con lo que me representan, así en pocas palabras.

1. Guillot. Así se llama en mi archivo, y era un bmp grandote grandote que tuve que reducir. Me la pasó un amigo, Leonel, hace mucho mucho tiempo, y siempre me gustó esa mirada tan perdida que tiene. Dicen los que saben que es un dibujo de Picasso, de su mujer Francoise (no tengo cedilla a mano) Guillot.


2. Oñi. La nena de esta foto es mi mamá a los 8 años. Ahora estoy pensando mucho en ella porque está lejos y está en un momento muy complicado con su mamá, o sea mi abuela, internada en el hospital, mi abuelo murió en julio. Llegó de visita y de golpe tiene a 4 personas, 2 adultos mayores, 2 adultos discapacitados, casi completamente a su cargo. Esta foto es la forma de representar lo mucho que la admiro por su fortaleza y todo el amor infinito que me inspira.

3. Wronsky. Esta imagen es muy misteriosa, no sé de donde salió, no tengo idea quién es, solo sé que me gusta mucho su rostro. Le llamo Wronsky porque cuando leí Anna Karenina me imaginé que el personaje se vería exactamente así (improbable, un ruso tan moreno, pero mi imaginación todo lo permitía)...


4. Che02. Esta imagen solía tenerla impresa y pegada en la puerta de mi closet. Antes de eso, también la dibujé a lápiz en mi cuaderno de bocetos (ja) y me quedó mínimamente decente. Después la quité del closet porque me parecía ya demasiada fijación paterna y todo ese temita... pero bueno, la cuestión es que me gusta mucho la forma en que muestra ambos perfiles, el gesto como de preocupación del bebé, y el padre atrás, sosteniéndolo.

5. foto. Esta imagen es un scan de una caricatura que me hicieron un día en la universidad, en una clase bastante aburrida. El que me la hizo era un colega de sistemas, también dibujante muy talentoso, conocido como el Oso. Y nada, eso.