jueves, 25 de febrero de 2010
I'd feed stray dogs with your lunch
I'd change my furniture's disposition. My everyday schedule, perhaps.
I'd lie and I'd say I have to go. Just to get to see you one more, one last time.
I'd try to block you from my life and stop seeing you for good.
I'd say yes again when you text me 'cause I've got you blocked.
I wouldn't stop drinking wine. Neither would I quit my dance time.
But certainly I'd do bondage and jazz. Listen to a whole lot of jazz. My Diana Krall, not yours.
And probably my Cranberries, not with you: on my own. You go with her, fuck off, just... go.
I'd feed stray dogs, you know... you left me your food, your leftovers, you're done. I'd like to get rid of you and all your stuff, make it useful for once, and then... gone. Disappear from your sight, leave you to have lunch alone. And then you will think of her, not me. I'm not your call.
I'll feed some hunger with your thoughts, with the thought of you; I'll crush my hunger of you now. I'll move on, wake up, shake shake and that's all. Your food will make a dog's day. My night will do well without your smile.
sábado, 20 de febrero de 2010
de la vez que casi choco (caminando) contra una Hummer Roja (estacionada)
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Tss ora aguántenme las carnitas, tengo que pensar muy bien este post.
Próximamente. Ahora me urge ir a comer chipacito caliente.
domingo, 14 de febrero de 2010
De a pechito
Yo iba preparada para un golpecito leve, de hecho ni iba a ser golpe porque ps ya es algo que sé bien y que he visto varias veces, es más, estaba antes de que existiera cualquier cosa.
Es como decir: que el sol salga por el este y se ponga por el oeste no es un golpe porque así ha sido desde el inicio de los tiempos.
Pero. Pero!
Un pinche tsunami no te lo ves venir así como así, nonono. O sea uno está en la playita apenas empezando a acomodarse, disfrutando lo que puede del sol, de la chelita acá bien rica, y de repente mmmadres, el puto tsunami que nadie vio venir.
Lo mejor del caso es que se trata de un tsunami personal, porque los demás siguen como si nada en su playa (personal), conversando y asando la carne y acariciando al perro y buscando rolas prendidas que poner en el iPod.
Y pues una hace lo mismo, no? hace como si nada estuviera pasando, porque ni modo de agûitarse (lo siento, está oscuro y no voy a prender la luz para buscar unas diéresis, mñe), estando tan linda la tarde, y pues a seguir que es gerundio! y a chupar, también, por qué no.
Obvio después me tropecé (tantito) y todos (TODOS) han de haber pensado "eeesta pinche vieja peda", pero bueno ellos estaban de espaldas y creo que no me vieron, pero bah, me vale vergas si me vieron o no.
Era de esperarse que tarde o temprano él fuera a hacerse de una noviecita, de su edad, y lo mejor del caso es que no es ni fea ni linda; no, no podría yo afirmarlo, sólo recuerdo que era como muy inocentona, no guapa, para nada, cero poses, acá bien hippie casual, no recuerdo su nombre ni si dijo algo. Solo recuerdo que él la tomaba de la mano y el piiiinche tsunami otra vez me hacía tragar agua salada que se me salía por la nariz y en la revolcada me quemaba todo el tracto respiratorio. Los demás bien gracias, todos bien contentos y qué chido que fui bien pinche valiente y no derramé ni una sola lágrima, me cae de madres. Soy niña grande.
De ahí que ni el sol me iba a calentar, el piiinche sol, también, que según yo no me iba a pegar y la mamada, pues sí, claro que me pegó, los otros dos a los abrazos y los besos y la chingada, y yo ahí congelándome entera del puro coraje y envidia y los celos más puñeteros, los sentimientos más bajos y viles que quiero ya dejar de sentir (valga la redundancia).
Entonces le dije a mi amiga (que qué bueno que fui con ella): ps ya a la verga.
Y sí, es muy mi culpa haber puesto mi jetota para los madrazos al 2x1, o sea fui doblemente puteada (cuando que yo sólo iba preparada para la mitad) pero ps la neta es que no debí haber ido a esa reunión, yo solita que me puse de a pechito, ni pedo. Habrá que superarlo.
jueves, 11 de febrero de 2010
Tú dices que al comer acaricio mi comida, suave-insistente con el tenedor,
que tengo un tic nervioso.
Dices que soy distraída, tal vez un peligro andando.
Que debería adquirir un seguro con amplia cobertura -me conoces-.
Dices. Tantas cosas dices.
Te tapas la boca con una mano, haces un gesto y me miras, ríes con los ojos
y yo te digo... "qué?", me dices sonriendo que "nada!", y nos reímos de la idiotez.
Tiras el limón al apretarlo, sin querer. Nos volvemos a reír tontamente
como si de algo fuéramos cómplices.
Vamos a fumar -bah, te acompaño- y el sol y el viento y las nubes de lluvia nos tienen ahí.
Te digo que va a llover y me dices que es tan increíble poder predecirlo...
me hablas de cuevas y de golondrinas que saben vivir allí.
De peñas y desiertos que no conoces y quieres sentir.
Te hablo de mis ciudades fantasma, de mis montañas con nieve, y de playas a las que fui por huir de ti.
Quieres que muera de celos y envidia y todo eso,
porque vas a Diana Krall y a Cranberries y a Massive Attack.
Quieres verme caer, pero no lo logras: no frente a ti.
No me importa nada, ni siquiera haberte dicho antes que te pareces
un poquito a House.
(por la barba y la nariz, solamente. Y por la amargura.).
Siempre digo: no quiero volver a verte nunca jamás... hasta mañana. O hasta que me vuelvas a buscar.
Eres imperativo, demandante... me dices "ahora!!! tengo hambre!!"
y qué hay de MI hambre?
No seas impertinente, jovencito, te digo.
Pero en serio sí, ya vete. No me haces bien. Me pones nerviosa.
Acaricio la comida como si fuera tu cuerpo el que voy a saborear.
Déjame en paz si no vas a tomarme.
Vete con ella y regrésala a su casa temprano -antes de las dos-
no vaya ser que su papá te esté esperando afuera.
Búscame solo como primera opción, nunca como segundo plato.
Nunca para ir a los Black Eyed Peas porque ella no podía. No lo hagas.
Me puedo emborrachar de la rabia, de intuiciones.
No eres lindo, no eres gigante. Eres pequeño e infantil, y dueles.
Incitas a cuidar, a proteger no sé de qué.
En total desmedro mío, en total autonegación. Tenerte cerca es autodestructivo y a la vez...
energizante.
Estar contigo es una deserción y un oasis... malditos gustos comunes. Malditas las coincidencias, las horas y los lugares.
Esto no puede ser un puto poema.
Es una chingadera, y yo misma la elegí.
Déjame ya comer sola, nerviosa y sola, tranquila: acariciándote.
domingo, 7 de febrero de 2010
Yo respiro y él respira. Los dos estamos vivos, coincidiendo, yendo hacia algún lado. Inspiro profundo y el aire tibio entra más y más abajo de mis costillas. El aire sale lento por mi nariz y mis labios se entreabren ligeramente, sin saber por qué; no me falta el aire, pero quiero más. Mi cuerpo empieza a intuir un peso muy tibio y vibrante encima mío, una presión y una voluntad sobre mi, y no es mi mente la que lo imagina, sólo mi cuerpo el que está dejándose llevar por una certeza inexplicable.
El calor baja a mi vientre con cada exhalación, y sus brazos se mueven un poco, se acomoda en el asiento, sigue inspirando y exhalando, y eso es suficiente para que mi cuerpo esté totalmente conectado al suyo. Son unos segundos en los que siento tan intensa su cercanía que me rindo a algo que es más que una fantasía y poco menos que un orgasmo inesperado, combustión espontánea. Si con él de espaldas me pasa eso, que no pasará cuando lo tengo en frente... o cuando él me tiene de espaldas.
A simple kind of life

El sábado tuve un día hermoso, sencillo: primero me divertí como enana en una audición; era un ambiente casi familiar, con mis amigos de jazz de siempre. Algo que hace años era una situación extremadamente estresante para mí (audición = prueba = competición = fracaso = rechazo), ayer se confirmó como parte de lo que realmente es la danza para mí: un gran juego. Dejarse llevar por la música, la energía, la emoción de estar ahí y jugar con nuestros cuerpos como niños que tienen todo el tiempo del mundo y toda la vitalidad para no cansarse nunca. Jazz, hiphop, tap (jajaja yo haciendo tap? la cosa más cagada del mundo, no podíamos parar de reir) y danza aérea. Me trepé emocionadísima y súper veloz a la tela, y al bajar me tuvieron que sostener por lo acelerada que estaba. Me sentí -como siempre que danzo- integrada a una compacta célula multicolor, vibrante y brillante, dibujando toda clase de sentimientos al moverse.
Y después, salí corriendo a mi clase de psicoanálisis. Fue perversión, tema ya visto antes, pero en otros enfoques y con casos. Fue buenísima la coca (no light) que me tomé mientras escuchaba la primera parte, y después cuando ya hacía hambre, en el recreo fuimos al puesto de tacos por unas buenísimas tortas de jamón y queso. Placeres simples pero tan esenciales. La maestra me pidió que lea el caso y lo hice, como la gran ñoña que soy, y luego todos participamos, filosofamos y reconstruimos, me vino a la mente el ejemplo de Ted Bundy y entró perfecto para entender mejor el tema, todos estábamos en la misma sintonía. Amé mi vida ese día.
Hice 2 de las cosas que más me fascinan y me hacen disfrutar los detalles más sencillos, infantiles casi, que implican. Por eso digo que si un día me descalificaron diciendo que soy una eterna adolescente, lo dijeron con toda la razón del mundo, y creo que no tengo mucho interés en dejar de serlo: siempre aprendiendo, siempre danzando, siempre anhelando la hora del recreo, soñando con enamorarse, o amando algo que aún es un sueño. Sé muy bien por qué me gusta ser así y a quien no le guste como soy, que se joda. A mí me encanta. A simple kind of life.
El soundtrack que tengo ahora de fondo mientras escribo es Return of saturn, de No Doubt. Y me viene tan bien para evocar épocas increíbles, mis primeros años de universidad. Highlights: New, Too late, Six feet underground, Simple kind of life, Ex girlfriend y claro, Bathwater.
Y la imagen es solo un poquito de bondage del más rico, como para ilustrar que cada quien dirige sus propias ataduras, y está en uno mismo el elegirlas para gozar como loco o para sentirse frustrado e impotente.
jueves, 4 de febrero de 2010
Véndeme tus muñecas
que arraigan tus brazos oscuros, a medio quemar.
Dame algo de tus manos, malditas y ajenas.
Dame un poquito más que tu manejo de mi cintura
desprevenida.
Llévame a algún lugar.
Cómprame esta alma perdida en tu nada, en tu tortuosa
imposibilidad.
Esta alma embebida en tu aroma,
que nadie más me la va a querer robar.
Llévate mis estúpidas ganas de ti, de que me raspe tu barba.
Llévatelas lejos donde ni mi vientre te pueda alcanzar.
No dejes que mi hombro roce el tuyo. No dejes.
Véndeme tu ausencia tranquila, tu recuerdo intocable,
tus dulces preguntas de Nietzsche y de Wagner.
Te doy Salomé por un poco de olvido. Y de paz.
Déjame lamer tus muñecas saladas sólo una vez.
Dame lugar para llorarte a gritos, para sentirme celosa,
enemistarme con ella y al final, justo al final
fundirme en la arena, amar tu veneno
tocarte los labios, morirme, soñar.
miércoles, 3 de febrero de 2010
Carta de un león a otro
?
From:
Sent: Tuesday, February 02, 2010 9:48:10 AM
To:
Do you still exist, my dear friend? are you not allow'd to talk to me? or what is it? did you forget what you said once that our kids would play together and all that? are you a liar? I don't think so. Have I fail'd you? I know that you have a precious kid now, I know his name and face, but I didn't learn that from you, and it hurts.
Do you still think friendship is forever? I do. Or at least I used to.
Maybe you don't believe that anymore, and I totally respect it, I just want to read it from you, my old friend.
I wish the best for you and your family, maybe you don't care about my life anymore, so if I die someday, which will certainly happen someday, I just want to let you know you were once my best friend and I'll never forget the great times.
Take care, have fun,
II.
If you knew...
From:
Sent: Wednesday, February 03, 2010 6:49:08 AM
To:
Hi there!
I can understand you very well ... But let me summarize a long story and I ask you to forgive, ‘cause I’ve done lots of mistakes some years ago that led to break the contact with you.
I would like to write you so much, but I’ll try to keep an "order". I still remember that I once said to you that our children would play together.
You haven’t failed me, it was just that as I wrote you the last time (some years ago) I was a person without life experience and I also thought that if I go through the world with my sincere manner, I would reach everything and the world would keep being pink ...
And now life has taught me that I can continue having this manner, but I have to know when I should be that way and when I'd better not.
So, returning to the point when I wrote you for the last time, at that point I had been doing lots of mistakes in my relationship, such enormous mistakes that L then didn’t trust me anymore. I thought then that if I gave up lots of things I had at that moment, then L would trust me again. And it worked, but at that moment I saw L more like the best way to move away from my parents' house, and now he is my other half. He thought at that time that you were a, so to say, "bad influence" for me and I wasn’t strong enough to show him that you weren’t. That’s the reason why I broke up the contact with you, well the short form of the long version. I hope this explanation is enough for you. I know it’s not fair!
The reason why I’m answering you is to tell you that you have no idea how many times I’ve thought of the great time we had, of our adventures ... I still think of that!!
But I have to ask you for two things:
The first is, please don’t talk anymore about me or L or little L with my mother, because she has been almost always trying to bring us apart, because of traumas she has from her relationship with my father. She is not in the position to accept that we are married and have a son, she just helps us when she wants to and under her conditions, instead of saying I’ll help you in the best way I can and in every way. I could sometimes kill her, because of the way she is with us, not only with L, but to me as well. When I have oportunity I’ll tell you more!! And please don’t tell her, that I’ve answered you, because she will start thinking who knows what, and I just don’t want her to know everything about me. So please keep everything to yourself! Don’t misunderstand this, it’s not because I hate her or so, it’s just that she is muy metiche y no tiene por que saber punto y coma de todo lo que hago o dejo de hacer, and it’s not because I’m afraid of something, it's only strategy!
The second point is, if you agree with it, to wait a bit more, so I can "re"-introduce you into my life. L trusts me now in almost everything, not because of me, just because he is a person who has been threatened by life and therefore has learnt not to trust fully. So we are doing very well and are progressing in reaching the goals we once set for us. Now I wouldn’t change my marriage for anything, he is a good man and he works for his family and not only for fun, we are now like two engines working together to make a watch work.
Returning to the goals, for example, to get the German citizenship I fullfill now all the conditions needed, and I just have to make the request. On the other hand I’m finishing this year my training course as secretary for foreign languages, in October. My strategy is to passively introduce you more and more during this time until I have reached completely both goals. So I just ask you to give me the time til Oct. more or less, because with the two jobs I have now, and the training course and and and ... I don't have the head to handle more ... Do you think this is acceptable for you? If you don’t agree, I can understand you and if I were you I will also kick myself for all mistakes that happened and I wasn’t strong enough to avoid them.
So please let me know how you think about this at this e-mail, not at the yahoo-email!!
As I’ve told you, some things only work if you have a strategy ... that’s why I’m so careful and kind of mysterious.
Best wishes,
lunes, 1 de febrero de 2010
El peligro en cinco tiempos
* ahogado: un tipo que por pedo se puso a hacer largos en la alberca compitiendo con sus amigos pedos y de repente ya no respiró y se quedó en el fondo de la misma, y lo tuvieron que sacar y estaba morado y no reaccionaba. Y uno de sus amigos entró a la sala gritando que su amigo se estaba ahogando y todos nos sacamos de onda gachísimo. Después ya reaccionó y ni coordinaba el güey de lo ebrio que estaba)
*cadeneo: forcejeo/aglomeración requerida para ingresar al reputísimo classico de Acapulco de las tunas.)
El día estuvo lleno de risa absurda, lluvia, sol, dolores mensuales, paz, descanso, luna llena, nubes, reánimo y razonamiento lógico propio del dominó de 12 puntos, entre otros tantos, pero por sobre todo estuvo plagado de peligros, reales y ficticios, conatos y consumados.
(Vuelan los murciélagos mientras escribo, pero ese no es ningún peligro. Espero que aparezcan los temidos gatos, y como no llegan, me empiezan a comer los mosquitos. Mejor me meto)
El primer peligro, bah, mejor dicho, sensación de alerta máxima, corazón latiendo fuerte, angustia del tipo "y ahora qué?", fue en la escena del ahogado*. La forma en que nos acercó a todos a la posibilidad de una muerte estúpida -pero rotunda- en cuestión de segundos me dejó un poco menos que perpleja. No nerviosa, no estresada, solo perturbada por la brutal cercanía.
El segundo peligro, mejor dicho, sensación de riesgo físico causada por incomodidad y pérdida del espacio vital, fue en la escena del cadeneo. La aglomeración era tal que por varios minutos no había movimiento posible y sólo se podía seguir el fluir de la corriente. Lo empinado de las escaleras hacía más complicado todo el ascenso, y el contacto físico con extraños era -por primera vez- chocante y desubicado.
El tercer peligro combinó los dos peligros anteriores. Fue al mismo tiempo cercanía de muerte (en este caso, la propia) y alto riesgo físico. La terraza atestada de almas ebrias, el ruido de cristales rotos, los empujones, la gente abriéndose y obligándonos a subir a las mesas, tirando así más vasos y jarras. Ver un sujeto en el piso y a los de seguridad forcejeando. Otra vez, en cuestión de segundos una situación determinada se constituye como amenaza real.
El cuarto peligro fue simplemente la ira. La sensación de adrenalina en la sangre, la sangre en los ojos y el temblor en la garganta que se rebela, que se defiende furiosa, ante nada. Ante el gesto sorprendido de la destinataria, la que sin querer provocó la violenta reacción de batalla por tanta envidia tan mal llevada (de parte mía). El riesgo allí era total: una pelea, no física, claro, pero sí emocional y estructural. Una ruptura blandiendo palabras y empapada de lágrimas de rabia, que no llegaron a surgir pero estaban muy próximas. Este fue un peligro de doble (o triple) advertencia: para mí, la enfurecida; para la destinataria (provocadora) y para el objeto (indirecto) de la discordia, quien finalmente diluyó el feroz ataque que se nos venía encima con dos rápidos movimientos.
Y el quinto peligro es el más sutil de todos, y también el más profundo e incompartible. Los peligros anteriores son más fáciles de manejar por mí, inconsciencia de por medio. Mi propia ignorancia me protege de los 4, por ejemplo, mi capacidad de desconocer mi ira y sus raras apariciones.
Pero el quinto peligro está en la sensación de perder todo control de mí misma siendo sometida a la implacable influencia de una voluntad externa a la que no soy capaz de negarme.
El quinto peligro es el roce, es el contacto. El inmenso y más tremendo peligro es la mirada -que evito en lo posible- la empatía, la puta cercanía. La mano de aquel brazo que me detiene firme cuando viene carro, las dos súbitas (y descaradísimas) manos que desde atrás me toman por la cintura como indicadores exageradamente masculinos de "yo lo hago" antes de mover una mesa. Mi sorpresa e indignación ante tal gesto, y mi secreta dicha y satisfacción culpables por la pequeña "complicidad". Evitar al máximo los siguientes posibles roces; en las curvas en el taxi los seis todos apretados, y yo luchando por contener el peso de mi cuerpo para que mi hombro no toque el suyo, tan caliente. Pero las curvas, la fuerza de los cuerpos en un vehículo en movimiento, las gravedades y los choques son peligros constantes que uno corre por el simple hecho de estar vivo y respirando, y es bien difícil ponerse en su contra.