miércoles, 23 de noviembre de 2011

Las 10 formas en que un hijo puede arruinar/sanar tu vida. Un estudio a priori.

1. Tu cuerpo muy probablemente cambiará en algo. Ruina: cesárea, episiotomía, estrías, flacidez. Sanación: crecimiento de boobs, adelgazamiento para algunas, limpieza facial para algunas otras (hormonas). Neutral: de todos modos, vas a envejecer tarde o temprano (recordemos a Newton y su Ley de gravedad).

2. Tu forma de ver y vivir el sexo muy probablemente cambiará, por razones fisiológicas, a corto, mediano, o hasta largo plazo. Ruina: aversión al sexo por tiempo indefinido. Sanación: el sexo ya no será tan importante en tu vida, o siendo optimistas, nada cambiará, todo se acomodará, y aprenderás a tener el mejor sexo de tu vida, o bien, valorarás calidad en lugar de cantidad (ahí no estoy muy segura pero bueh). Neutral: el sexo humano tiende a evolucionar acorde a la evolución de las relaciones y el paso de los años.

3. Si rompes con el padre de tu hijo, las consecuencias son más importantes que cuando no hay retoños de por medio. Ruina: te vuelves a emparejar con otro y todo bien, pero el padre siempre va a ser el padre y eso tiene sus bemoles. O te vuelves a emparejar y el tipo luego resulta ser una maldición para tu hijo (igual, con el padre biológico eso también sucede y blah). O te quieres volver a emparejar pero te ponen más peros por tener un hijo, y accedes a hombres con situaciones familiares también mucho más complejas. Sanación: si rompes con el padre de tu hijo, o si decides ser madre soltera, también puedes ser muy feliz viviendo esa etapa y dejando en segundo plano la vida en pareja. Neutral: una ruptura siempre es dolorosa, independientemente de si hay o no hijos de por medio.

4. Tus motivos para perder el sueño serán muy distintos a los de tu soltería. Ruina: si no rumbeaste hasta el hartazgo, o si te gusta demasiado la rumba, lo anhelarás con amargura. Sanación: no te darás el lujo de perder el sueño por trivialidades. Neutral: con el sueño no se jode, no hay neutralidad posible aquí.

5. Tu plan de vida y carrera tendrá que sufrir ciertas modificaciones, mayores o menores. Ruina: si estás en plena escalada meteórica en tu carrera, tener un bebé implica que le vas a tener que bajar 3 rayitas a tu velocidad, al menos por un tiempo, con las consecuencias que esto implique. Si no tienes trabajo y dependes al 100% del trabajo/carrera de tu pareja, estás un poco/muy jodida. Si apenas estás estudiando, también se te complicará la situación. Si tienes un trabajo “mom-friendly” ya chingaste, y si este te permite sostenerte bien, ni se diga. Sanación: si tu carrera y/o la vida laboral te abruman, este puede ser un retorno a lo básico que te agrade, o bien, el impasse que necesitabas para cargar energías y volver más filosa que nunca. Neutral: las carreras siempre tienen altibajos, las empresas te dan patadas en el trasero sin previo aviso, así que mejor haz lo que te plazca con tu derecho a la maternidad o a la no-maternidad.

6. Tus hobbies se verán relegados a otro escalón en tus prioridades, al menos por un tiempo. Ruina: si eras de esas mujeres entregadas a un deporte/actividad artística/etc, aparte de su vida laboral/estudiantil, resígnate al hecho de que ya no tendrás suficiente tiempo para ello, a menos de que seas muy privilegiada (y con eso no me refiero solo a lo económico, sino a que tengas apoyo de gente cercana que te cuide al crío fuera de horarios laborales). Sanación: aprenderás otros hobbies mother-friendly, o serás capaz de retomar tus antiguos hobbies cuando el crío crezca un poco, y con suerte y mucha voluntad le podrás dedicar el mismo tiempo y energía que antes. Neutral: ciertos hobbies también son propios de ciertas etapas de la vida, y evolucionan con el individuo.

7. Tu capacidad de concentración en diversas actividades hogareñas (diurnas o nocturnas) se verá afectada. Ruina: si eras de las que gustaba de ejercitarse en su casa, recibir visitas a menudo, leer tranquila en el sillón, hablar horas por teléfono, etc.: empieza a olvidarte de ello. Sanación: aprenderás a aprovechar tu tiempo en casa al máximo, o simplemente no te va a dar tiempo de cumplir con lo básico. Neutral: tarde o temprano llega el momento en decides entre organizar tu vida doméstica, o parecerte cada vez más a la Loca de los Gatos de los Simpsons.

8. Tu vida social dará un vuelco significativo. Ruina: si eras muy propensa a los cafecitos con amigas, prepárate para que muchas de las solteras empiecen a excluirte porque no encajas en sus planes. Por un período de mínimo 6 o 7 años, olvídate del cine para adultos, y empieza a volver a encariñarte con Pixar, Disney y anexos. Sanación: verás quienes son tus verdaderos amigos cuando aquellos que no tienen hijos demuestren cierto interés por ser flexibles contigo y tus nuevas necesidades sociales. Y harás nuevos amigos que estén en tu misma circunstancia. Neutral: las amistades, actividades e intereses también varían con los años y los gustos de las personas. No sigues yendo a tardeadas hasta el fin de tus días, ni a antros, ni puedes odiar las películas infantiles por siempre. O algo así.

9. El destino de tus ingresos económicos se dirige hacia otro tipo de gastos, para ti totalmente nuevos y desconocidos. Ruina: en primer lugar, ya no puedes gastar en las banalidades en las que antes gastabas (juguetes caros, vacaciones espontáneas, ropa, joyas, coches, gadgets, etc). Como consecuencia, no te administras, no le calculas bien, sigues gastando como puberto y por ende te endeudas de por vida. Sanación: aprendes a administrarte por una endemoniada vez, reduces tus gastos a lo que realmente necesitas, o procuras conseguirte un mejor empleo que te dé más ingresos, pero esto se contrapone al punto 5. Neutral: de todos modos, puedes endeudarte de por vida sin necesidad de haber tenido hijos.

10. Tu estabilidad emocional ahora influye en el presente y el futuro de otro ser humano. Esto también va correlacionado con casi todos los puntos anteriores, pues la mayoría, sino es que todos, contribuyen directamente a la realización/bienestar de la mujer, y por lo tanto, la deficiencia en alguno de ellos puede afectar seriamente este punto. Ruina: si eras inestable ya de antes, o traías alguna propensión, existe algo llamado “depresión puerperal” que suele ocurrirle a ciertas mujeres, y en ciertos casos, algunas ya no logran salir de ello del todo. Y si no eres inestable pero tienes un carácter de la chingada, un pobre manejo de la frustración y, por sobre todo, no eres feliz con tu vida, vas a transmitirle todo eso a otro ser humano inocente. Sanación: estarás conciente de que de tu estabilidad emocional depende prácticamente la vida de otro ser humano, y aprenderás a ser más fuerte, entera, discernirás trivialidades de las cosas que realmente importan, y, sobre todo, aprenderás a ejercer un tipo de amor sanador, incondicional, resistente, luchador y nutriente. No esperarás nada a cambio, lo cual te hará mucho más rica espiritualmente. Neutral: puedes alcanzar la estabilidad emocional a través de otro tipo de realizaciones (profesional, artística, con relaciones amorosas lo dudo mucho, ayudando a tu prójimo, etc), o bien puede ser que nunca la alcances, hagas lo que hagas, tengas o no hijos.

Creo que por ser un estudio a priori, no puede ser tomado muy en serio, pero son las impresiones que yo tengo a través de las vivencias de madre, amigas, tías, abuelas, primas, vecinas, conocidas y en general de todas las mujeres que he tenido cerca a lo largo de estos años de vida, y también de lo que he leído.

domingo, 20 de noviembre de 2011

The importance of being cool

These days, tolerance has been a hot topic in my mind as well as in my social networks (something like an annex of my mind) and I couldn't help but give it a try here too.

I'm talking about tolerance in what comes to the attitudes of others towards us. And, being more specific, in the particular situation of people coming into our lives and then deciding to suddenly get out of it, without even asking us about our opinion.

It is very simple: if they want to go away, or just to keep themselves away from us, they must have their reasons. Most of the time, it's not really up to us to interpret these choices, for we have a very high probability of being wrong.

Therefore, it is utterly useless to #un-tolerate certain people in our lives because of their choices regarding us, or the relationships we did or did not have in common.

Finally, as time goes by, we may even be gloriously thankful to these individuals for having decided to steer away from our paths. Alas, I hereby throw an invitation to you, my beloved readers, to reevaluate your tolerance towards whatever is bothering you right now.




lunes, 7 de noviembre de 2011

5 imágenes que dicen lo que a mí me da flojera decir

Bueno tengo muchas cosas que quisiera escribir pero aaahhh. Tiempo. Si lo hago ahora me pico, y me desvelo y luego ya sabes, el sueño y el necesito dormir mas y todo eso.

Por eso solo pondré unas imágenes con lo que me representan, así en pocas palabras.

1. Guillot. Así se llama en mi archivo, y era un bmp grandote grandote que tuve que reducir. Me la pasó un amigo, Leonel, hace mucho mucho tiempo, y siempre me gustó esa mirada tan perdida que tiene. Dicen los que saben que es un dibujo de Picasso, de su mujer Francoise (no tengo cedilla a mano) Guillot.


2. Oñi. La nena de esta foto es mi mamá a los 8 años. Ahora estoy pensando mucho en ella porque está lejos y está en un momento muy complicado con su mamá, o sea mi abuela, internada en el hospital, mi abuelo murió en julio. Llegó de visita y de golpe tiene a 4 personas, 2 adultos mayores, 2 adultos discapacitados, casi completamente a su cargo. Esta foto es la forma de representar lo mucho que la admiro por su fortaleza y todo el amor infinito que me inspira.

3. Wronsky. Esta imagen es muy misteriosa, no sé de donde salió, no tengo idea quién es, solo sé que me gusta mucho su rostro. Le llamo Wronsky porque cuando leí Anna Karenina me imaginé que el personaje se vería exactamente así (improbable, un ruso tan moreno, pero mi imaginación todo lo permitía)...


4. Che02. Esta imagen solía tenerla impresa y pegada en la puerta de mi closet. Antes de eso, también la dibujé a lápiz en mi cuaderno de bocetos (ja) y me quedó mínimamente decente. Después la quité del closet porque me parecía ya demasiada fijación paterna y todo ese temita... pero bueno, la cuestión es que me gusta mucho la forma en que muestra ambos perfiles, el gesto como de preocupación del bebé, y el padre atrás, sosteniéndolo.

5. foto. Esta imagen es un scan de una caricatura que me hicieron un día en la universidad, en una clase bastante aburrida. El que me la hizo era un colega de sistemas, también dibujante muy talentoso, conocido como el Oso. Y nada, eso.












martes, 11 de octubre de 2011

De Arthur Miller y lo que llamamos hipocresía

Pues hoy me vengo enterando (en la categoría de “cosas que a nadie le importan y sucedieron hace un chingo, pero Noelia se acaba de enterar”) que el afamado Arthur Miller escritor y dramaturgo norteamericano, ex esposo de Marilyn Monroe, era , a simple vista, un gran hipócrita.

Nos reservamos el derecho de juzgar a las personas públicas no sé por qué estúpida razón (de hecho, nos reservamos el derecho de juzgar a TODAS las personas que podamos, sean públicas o privadas… nos sean útiles o no dichos juicios), quizás porque son públicas, porque exponen sus ideas abiertamente y hacen de ello un modo de vida, porque son líderes o generadores de cultura, o yo qué sé. O porque queremos sentirnos menos insignificantes (en comparación con aquellos que tienen un talento y se han hecho famosos por ello) y al juzgarlos duramente nos sentimos mejores personas, al menos por un instante.

El punto es que se dan las circunstancias para que los juzguemos y pues lo hacemos.

Nunca tuve mucho interés en este señor por algo en particular más que por haber sido esposo de Norma Jean, y haber formado con ella una pareja imposible: él, escritor, intelectual, con fama de mamón; ella sirena del cine y del sexo, no precisamente intelectual aunque se dice que buscaba cultivar esta faceta en su vida. Tal vez por eso se casó con él.

Pero hace poco me interesé por leer algo de él, en esas tardes que dices “mmm ps tengo que esperar un buen rato”, estás en un Sanborns, la mayor parte de lo que venden es literatura basura y best sellers y así, y te topas con un libro que se llama “Ya no te necesito” y pues como no hay otra mejor opción, te lo llevas.

Es una colección de cuentos, y ayer empecé con el primero, que le da nombre al libro. Es un relato muy relacionado con la libertad y la culpa, pero del punto de vista de un niño de 5 años, su relación con la madre de amor/odio, etc. No está lo que se dice ligero pero pues ahí la llevaba.

Y hoy por curiosa se me ocurre googlearlo y zaz! resulta que en 1966 tuvo un hijo con síndrome de Down a quien recluyó en instituciones desde que nació, y nunca lo visitó, hasta que el chavo, Daniel, tenía como 29 y estuvo presente en un discurso que Miller dio defendiendo a un enfermo mental que había sido acusado de asesinato, en 1995. En este evento se dice que el hijo abrazó a su padre.

Jamás lo mencionó en sus memorias, en fin, para él ese hijo no existía. Decía tener solo una hija con Inge Morath, exitosa fotógrafa, quien sí visitaba a su hijo cada semana y lo hizo hasta su muerte, me parece, en 2002.

El punto es que así de primera, como lector genérico mínimamente opinionado, pues dices chale. Con qué cara te proclamas defensor de los derechos de los oprimidos, representante de la izquierda liberal, comprometido socialmente, opositor de la guerra de Vietnam, cuasi marxista, y muchos más etcéteras, y sales con una incongruencia de este calibre en tu vida personal?

No hablo de su calidad como escritor. Su vida profesional y su vida privada no tienen por qué tener coherencia, ese es un mito: un actor/escritor/psicólogo/ingeniero/arquitecto/etc puede ser exitosísimo en su vida laboral, pero un total fracasado en sus relaciones personales y elecciones de vida. Eso no nos importa al momento de apreciar la calidad de su obra, o debería? Son humanos y tienen todo el derecho a cagarla, como cualquier mortal.

Y por otra parte, nosotros como lectorcillos volubles que somos, con nuestras simpatías, causas y banderas, nos sentimos afectados por los aspectos no tan edificantes de las vidas personales de nuestros autores en turno. Así de contradictorios somos, a tal punto de decir: "está bueno, le voy a dar una oportunidad y voy a leer enterito su libro de cuentos, que mis $125 me costó. Peores libros he leído, y me costaron más caros."

Pero volviendo al punto original, independientemente de si eres una figura pública o un simple lector de a pie, si te pones a defender una ideología, das discursos, te proclamas activista y la manga del muerto, sí hay falla si no tienes un mínimo de cuidado con lo que haces fuera de los reflectores. Si no predicas con el ejemplo te alejas del concepto de líder para convertirte en un demagogo más, y tu “intelectualidad” se va al caño. Y esto aplica a padres, madres, líderes religiosos, maestros, jefes, etc. Cualquier figura con cierta autoridad, vamos.

La primera parte de mi reflexión convoca a que observemos bien qué causas defendemos/discutimos/polemizamos, y qué hacemos por ser congruentes con ellas en nuestra vida cotidiana. Porque casi siempre lo que más escozor nos provoca y tratamos de “combatir” en los otros, en la familia y en la sociedad, aquellas que nos despiertan más fiereza, son precisamente las características que no tenemos el valor de cambiar en nosotros mismos.

Pero por otro lado, mi reflexión lleva una contracara, o segunda parte. De muy buena fuente sé que el tener un hijo o pariente discapacitado es algo con lo que no todo el mundo puede lidiar. Así que también debo reconocer que hay que tener el valor para decir “yo no puedo con esto” y dar un paso al costado desde un inicio, por cruel e inhumano que suene. Dicen que Arthur Miller simpatizaba con la eugenesia como progresismo científico, y con algo conocido como “socialdemocracia sueca”, país en el que se llegó a esterilizar a los enfermos mentales (y minorías étnicas en un inicio) en un programa que duró hasta los 70’s (lo saqué de: http://www.abc.es/hemeroteca/historico-01-09-2007/abc/Cultura/arthur-miller-aparto-de-su-vida-a-un-hijo-con-down_164612310597.html). A mí todo esto suena a nazismo y pues quien quita y sí lo era.

Entonces, resumiendo, hay que tener los suficientes huevos (y también una cara muy dura) para sostener un discurso que defiende algo que ni en tu propia vida personal eres capaz de enfrentar, pero también hay que reconocer que para muchos eso puede ser apenas el esbozo de un doloroso proceso de aceptación que bien puede prolongarse hasta que la muerte imponga un corte.

miércoles, 5 de octubre de 2011

De lo precoz y lo tardío

Tenía varios temas dándome vueltas en la cabezota para escribir, pero por x o y razón no he logrado hacerlo y siguen en el tintero.

Estos temas eran/son:

- La piel que habito: no tiene nada que ver con la peli de Almodóvar (que por cierto no he visto y quisiera ver), sino más bien con un pensamiento que me cayó un día: qué pasaría si me fuera de vacaciones de mí misma y le dejara encargado mi cuerpo/mente/emociones a alguien más? Como sería el instructivo que le dejaría? A 30 intrépidos años de estar viviendo en mí, sería capaz de conocerme tanto como para dejarle consejos al incauto que me habite? Consejos así de “mira a veces te vas a poner asquerosamente emocional, a veces será por cuestiones hormonales, otras veces no vas a poder atribuírselo a nada. Simplemente manéjalo como mejor te parezca y no tomes decisiones cuando te sientas estés así”. Y cosas por el estilo.

- I want you to take over control: este era un tema algo sexista, basado en la premisa de que las mujeres quieren un hombre que tome el control, pero no tanto, que sea dominante, pero que no sea agresivo, que sea firme, líder y decidido, pero que no ignore sus necesidades más íntimas y de ser posible, que las intuya. O sea, una utopía.

- Lo que no te mata, te embaraza: bueno este no era un tema en sí, sino más bien uno de los tantos paradigmas la sexualidad femenina.

Y por fin me decidí por el de lo precoz y lo tardío, que se me ocurrió apenas hoy y trata sobre las cosas que no se hacen a la edad que corresponde, se van arrastrando a etapas posteriores de la vida, en las que aparecen con inusitado dramatismo y por supuesto, desubicadas y hasta cierto punto ridículas.

Igual sucede con las cosas que se viven antes de tiempo. Las etapas que se saltaron/dejaron pendientes se convierten en algo como “lo reprimido”, si habláramos en términos de Freud, (escribo Freud y el corrector de palabras me pone freíd) y luchan de forma nada silenciosa por salir a lo consciente y realizarse.

Nada. Eso.

martes, 20 de septiembre de 2011

30 libros

30 libros, así de fácil. Háganlo y linkéenme, no sean así, pa leerlos también..

1. Uno que leyó de una sentada.
Mmmm varios pero el último es Sputnik, mi amor - Haruki Murakami, me lo eché de martes a miércoles o algo así.

2. Uno que se haya demorado mucho en leer
Las diosas de cada mujer - Jean Shinoda Bolen, aún lo estoy leyendo... según. Tiene como sus altas y bajas, y yo también.

3. Uno que sea un placer culposo
El secreto de los flamencos - Federico Andahazi
Como todos los de este tipo, es medio soft porn renacentista ... jojojo divertido, pero con poca sustancia.

4. Uno que le gusta a todos menos a usted.
Pues no sé si es correcto juzgar algo que no pude siquiera leer completo, pero 100 años de soledad me superó mucho antes de la mitad...

5. Uno de viajes.
American gods - Neil Gaiman, no es propiamente de viajes, pero recorre buena parte de USA.

6. Uno de un nobel
Siddharta - Herman Hesse
Sin palabras.

7. Uno muy divertido
Primavera con una esquina rota - Mario Benedetti... aunque entre lo divertido, es también muy triste.

8. Uno para leer por fragmentos
El retrato de Dorian Gray - Oscar Wilde. Este es cortito pero recuerdo que lo leímos en un viaje en combi una amiga y yo.. nos lo íbamos turnando y era muy entretenido.

9. Uno con una excelente versión cinematográfica
La insoportable levedad del ser - Milan Kundera

10. Uno con una pésima versión cinematográfica
Anna Karenina - Tolstoi ... este libro me lo eché todito en unas vacaciones de invierno, habrá sido en 2 meses, y uff como me atrapó. Y después tuve la malísima idea de ver la película de Sophie Marceau.

11. Uno que lo motive a visitar algún lugar
Pues uno de Coelho, ja... El peregrino. Durante mucho tiempo me dejó con ganas de visitar el camino de Santiago. Ahora ya no estoy tan segura.

12. Una biografía
Sigmund Freud -Enrique Sarasa.

13. El primer libro que leyó en su vida
Mmmm Mujercitas! ay qué cursi! pero tenía como 7 u 8 años.

14. Uno que haya odiado hace años y hoy admira
El Lobo Estepario - Hermann Hesse, no que lo odiara, pero yo lo veía en la repisa de mi tío cuando era chica y me daba una hueva impresionante, además de que no me gustaba la palabra "estepario"... estúpido pero así era yo jajaja.

15. Uno que haya amado hace años y del que hoy reniega
Mi país inventado - Isabel Allende

16. Uno ruso que haya leído
Crimen y castigo - Dostoievsky ... pero no lo he terminado! iba a la mitad y tuve que devolverlo a la biblioteca de la universidad. No lo he retomado porque era una edición en inglés con un mapita de Sn Petersburgo, y no he encontrado una similar y ash.

17. Uno de este año
Balas en los ojos - Gabriel Rodríguez Liceaga

18. El que más veces ha leído
La inmortalidad -Milan Kundera ... hizo que lo conociera y obviamente lo amara sin condiciones.

19. Uno que lo haya sorprendido por bueno
Los versos satánicos - Salman Rushdie... lo leí en la universidad y de ahí me agarré con los Hijos de la medianoche, buenazo también.

20. Uno que lo haya sorprendido por malo
Mme Bovary - Gustave Flaubert. Aburriiiido!

21. Uno de cuentos (no valen antologías)
Ficciones - Borges

22. Uno de poemas (no valen antologías)
Romancero gitano y Poeta en Nueva York - Federico García Lorca

23. Uno que le gustaría volver a leer en su vejez.
El libro de la risa y el olvido - Milan Kundera

24. Uno que no le prestaría a nadie.
El inventario II de Benedetti porque viene firmado por él ...

25. Uno para aprender a perder
Los premios - Julio Cortázar

26. Uno que asocie con la música que le gusta.
Rayuela - Julio Cortázar

27. Un libro que le regalaron y no le gustó.
Pelando la cebolla - Günther Grass

28. Uno que lo haya asustado
El túnel - Ernesto Sábato, El gato negro y otros cuentos - Edgar Allan Poe

29. Uno que se haya robado
Crónicas italianas - Stendhal.... lo robé sin querer de un Soriana y ni lo he leído U_u... pero tengo un testigo!

30. Uno que pueda salvar vidas
Manuel Puig - El beso de la mujer araña

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Revelaciones bastante obvias

Hoy venía pensando en por qué tenemos que adjudicarnos los problemas de otros y angustiarnos como si fueran nuestros.

Buena parte de nuestras angustias familiares (y de pareja) provienen de problemas que viven otros seres, por circunstancias, actitudes, experiencias ó decisiones que ellos tomaron o no tomaron (conscientemente o no) y ahora afectan su vida y por ende, la de la gente que está cerca.

¿Qué de válido tiene eso? pues nada pero así lo vivimos. Las malas infancias de nuestros padres, las enfermedades de familiares cercanos, trágicos pasados de nuestras parejas... y no digo que seamos insensibles a todo lo que les duele, no. Podemos apoyar, acompañar y hasta consolar, cuando sea requerido. Pero lo que no se vale es apropiarnos de esa angustia y hacerla nuestra sin permiso.

Lo que no se vale es sufrir gratuitamente solo por convivir.

Lo que menos se vale es depender de la estabilidad emocional de otros para permitirnos ser felices. Hay que tener el valor para hacerse cargo de los problemas propios y dejar que los demás vivan los suyos, sin por eso tener que separarse del sentimiento o dejar de tener un compromiso; no sufrir por los problemas que nosotros no causamos no quiere decir amar peor o amar menos. Pinches falacias sociales.

Chale no sé por qué salió este texto tan de cadena de emails, pero pues es lo que hay.

Tan solo una pequeña revelación cotidiana que quería poner por escrito...

domingo, 4 de septiembre de 2011

Defensa de la alegría

Es curioso, pero antes no me gustaba este poema. Antes cuando Benedetti era mi primer y único poeta. Ahora cambiaron un poco mis gustos, y si bien no dejó de gustarme del todo, crecí un poco y ya no me parece el único o el mejor, pero sí guardo con mucho cariño tooodo lo que representó para mí como época. 19 años.

En cambio, ahora que tengo 30, entiendo un poco mejor éste:

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las dulces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancolía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardiacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y del oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría.

M.B.

lunes, 22 de agosto de 2011

Illegitimate heretical whore

Aren't you just tired of being, in an emotional sense, always that sweet young thing who gets so easily hurt?

Well sometimes I am.

And then I wish I could just be a real bitch, this heartless cunt who does everything and regrets nothing, the one everyone fears and no one dares to defy.

The one who's not afraid of being completely alone because of her ruthlessness. And logically, the one anyone would die for.

Anyways, I've managed to become somewhat bitchy throughout all these years. I mean, I do get hurt easily, but I find many ways to practically disguise it and pretend nothing disturbed my fragile ego.

So I'm not yet as badass as to be called a heretical whore, a term I just learned while watching Elizabeth, the virgin queen, but I'm already well on my way to become one very very naughty kitten.

martes, 16 de agosto de 2011

De Procter and Gamble y las decisiones tomadas con los pies

Hoy venía manejando plácidamente, cuando de repente la luz cambió de amarillo a rojo y tuve que frenar avanzando bastante sobre la senda blanca peatonal. No lo hago seguido, de hecho casi nunca, pero esta vez así fue.

Estaba yo en la lela de la luz roja, escuchando mi musiquita en paz, cuando de pronto pasa un tipo caminando frente a mi coche, y zaz que da un golpe con las manos sobre mi cofre, emputadísimo, y me hace unas señas referentes a que estaba yo invadiendo la senda peatonal y casi casi que no mame.

Yo me quedo impávida, sorprendídisima entre digiriendo lo que acababa de pasar y encabronándome a mi vez, y abro la ventana pero cuando reacciono con unas ganas furiosas de gritarle "y a ti qué carajo te pasa, pendejo!!!?? por qué chingados me pegas a mí, si el de junto también está sobre la pinche senda peatonal, puto de mierda!" . Pero obvio no lo hice, me quedé ahí pensando qué gritarle, cuando ya estaba demasiado lejos como para que me oiga y naturalmente la luz ya había cambiado a verde y había que moverse.

Y sí, ya sé que es nefasto pensar con la fórmula: "por qué a mí si el otro también la estaba cagando?", pero en verdad había un tsuru junto a mí que estaba invadiendo justamente de la misma manera y me dio coraje que únicamente a mí ese sujeto tan desagradable me golpeteara el carro con tanta prepotencia. Prepotencia que ya he vivido anteriormente, pero en una situación inversa, es decir, por parte de automovilistas siendo yo peatón, y que ahora me tocó estar del otro lado.

La furia se transformó en impotencia, y la impotencia en sentimiento, y cuando menos lo espero estaba derramando lágrimas de ira por un incidente así de estúpido.

Así es la vida de una canceriana!! jajajjaaja pero bueno, así como viene así se va, entonces mejor respiré, dije ohquelach como voy a chillar por semejante pendejada, y seguí adelante hasta que me calmé.

El punto es que, ya calmada, me acordé de algo que me remite a las decisiones mal tomadas por estar bajo la influencia de un emocionalismo extremo, y como esto te puede determinar la vida entera.

Recuerdo que estando yo recién graduada de la universidad, había empezado a trabajar en HSBC básicamente porque fue lo primero que se me atravesó y todo se dio muy rápido y fácil. Además de haber tenido cierta *sutil* presión paterna, ja!; la realidad es que decidí muy mal, apresurada, con miedo (a mi papá) y prácticamente sin pensarlo, pues nunca me di tiempo de elegir, hacer otras entrevistas, investigar como iba a ser el área en la que iba a estar, mis funciones, las chances de crecer ahí, etc etc etc.

Pero era yo tan ingenua que a mis 22 añitos la idea de un primer sueldo totalmente mío, y un empleo obtenido sin ninguna batalla me parecían suficientes como para conformarme y no cambiar de opinión.

A esto agreguemos que SÍ había otra oferta laboral en el aire....

De la bolsa de trabajo de la escuela me había contactado una muchacha llamada Irais (hasta hoy recuerdo su nombre), ofreciéndome un programa de becarios de alto rendimiento en Procter&Gamble, esos programas donde te entrenan, te hacen pasar por todas las áreas de la empresa y que son diseñados especialmente para chicos recién graduados. Yo le había dicho que no gracias, que ya tenía trabajo, y además, consideraba lo siguiente: había que ir diario al DF o Sta Fe y qué hueva (cosa que ahora hago, ja), era ser becario y no empleado de verdad, y que no era algo seguro ni fácil (había que pasar muchos exámenes). Pero la monita insistía y me llegó a hablar varias veces, a las cuales yo siempre decía que nel pastel.

Pero básicamente había otra razón, la cual nunca quise confesar a nadie, por la cual yo descartaba por completo la posibilidad de probar suerte con Procter and Gamble.

Esta razón era la siguiente: el tipito que me trajo loca durante la carrera, y me decepcionó a mitad de la misma, fajándome sin piedad en la noche de copas de mi cumple de 20 y haciéndose el desentendido al día siguiente, iba a trabajar ahí.

No sé a ciencia cierta si a fin de cuentas él entró o no a Procter, porque ese programa suponía un proceso de selección arduo, tenías que tener buen promedio, y demás etcéteras, pero para mí la sola perspectiva de tener que seguir viéndolo TODOS LOS DÍAS por un tiempo indefinido me parecía simplemente intolerable, y mi lema era: antes muerta que humillada. Tons ps Procter era un NO NO NO.

Y preferí quedarme en el banco tranquilita como ovejita.

Luego todo fue fluyendo entre mí y el banco, a los 2 años acabé renunciando primordialmente por hartazgo, aunque debo reconocer que me encontré con muchas cosas y gente buena allí. 6 años más tarde regresé (por necesidad y creyendo que la que tenía que madurar era yo) a otra área, con otras experiencias en mi haber, en otros tiempos del país, sólo para comprobar que su ambiente no es para mí, que detesto muchas de las ideas y principios que son parte de su esencia, y que decididamente no me veo haciendo una carrera de por vida allí.

El punto es que hoy, 8 años después, me pregunto qué hubiera pasado si le hubiera dado una oportunidad a Procter; tal vez ni hubiera entrado, tal vez sí y me habría gustado, o no, y al año me habría salido... pero qué chingados, el hubiera no existe. Pero fue una opción que descarté por una cuestión meramente emocional, y, seamos sinceros, con muy poca trascendencia en mi vida actual. Hoy por hoy, creo que no habría sido tan difícil tolerar que este cuate trabajara en la misma empresa y además, esas madres son tan gigantes que ni tienes por qué coincidir con ciertas personas aunque trabajen en el mismo lugar.

Entonces mi consejo es el siguiente, amiguitos: cuando tomen decisiones importantes en la vida SEAN ABIERTOS, tengan una mente flexible y no se cierrren por prejuicios tontos, orgullo o alguna parte de su ser que esté herida. Generalmente lo que actúa así cuando está lastimado es el ego, y ninguna decisión basada en éste puede ser práctica, tolerante o sensata.




jueves, 11 de agosto de 2011

De lo que pasa en el exterior y en el interior también

Cuando vienen esos momentos en que uno recurre a la poesía como para aliviarse de algo, esperando uno de esos milagros en miniatura, entonces ocurre que: el libro que estuvo meses o días esperando sobre la mesita de luz queda al alcance de la mano y uno lo toma, lo hojea y lo abre para encontrar eso justo que buscaba. Y fue esto:


Son ciertas las memorias
y la soledad
La vida es cierta
y el olor a lluvia
Todos estos días son ciertos
Es cierto el pez (como no lo dije antes)
y el deseo de cambiar las cosas
Entrar en los cafés es cierto
y salir al mundo
Agarrarse de él un solo instante.
MIGUEL BARNET, Todos estos días

jueves, 4 de agosto de 2011

Hechizo mágico para revertir la energía




Esto está PROBADO, funciona, no es receta de cocina, no es un invento (bueno, sí, pero las grandes cosas así empiezan, mediante pequeños descubrimientos-inventos), y reza lo siguiente:

Si estás muy preocupado por algo que te da ansiedad o incertidumbre, no sabes qué hacer y tu angustia sólo va creciendo, haz esto:

1. Primero reconoce que estás generando una pésima energía y detente, respira.

2. Una vez que lo reconociste, aléjate de ese sentimiento, observándolo pero no sintiéndote esclavo de él, sino aceptándolo como parte tuya, y pasajera.

3.
Ubica el recuerdo de una persona a quien le guardes rencor, puede ser del pasado o del presente.

4. Piensa en esa persona como si fueras tú, como un ser conectado a ti, y que está necesitando de una paz que sólo tú tienes, porque a ti te sobra,

5. Todo esto debe ser rápida pero sinceramente, no lo sobreanalices, sólo trata de imaginarlo.

6. Si todavía te estorba el sentimiento de rencor que sientes por esa persona, y te sientes falso haciéndolo, entonces no es la adecuada, elige otra.

7. Concéntrate en esa persona y mándale una vibra positiva, fuerte, sincera y poderosa. Imagínate que a ti te sobra todo ese amor/perdón, ganas de dar y de expandirte, y al imaginarlo, créalo.

8. Si tienes contacto con la persona, es alguien de tu círculo cercano, o no tanto, puedes mandarle un mensaje, escribirle un mail, o llamarle. Es útil que sea alguien que quisiste mucho en alguna época de tu vida, o alguien que sientas que te lastimó, o algo por el estilo, porque con esa persona creaste un lazo positivo en un momento positivo de tu vida.

OJO: drunk texting, llamadas de madrugada (también borracho) o cualquier acto similar, bajo alguna sustancia enervante, aquí no aplica. Debes estar totalmente sobrio si quieres que el hechizo funcione, de lo contrario, solo mandarás energía sucia y ésta se te regresará.

9. No esperes una respuesta de la persona, sólo trata de sentir como esa energía que inventaste está viajando y llegando a su destino, y con el impulso tan poderoso que tiene, está jalando y neutralizando fuera de tu ser toda la energía negativa que traías.

10. También puedes sustituir el mensaje por algún acto de dar algo tuyo, pero no me refiero a caridad o limosna, sino dar de verdad (dar ayuda, dar escucha, dar abrazos, dar algo valioso, dar tu tiempo, etc), dar como hecho significativo de entrega de un ser humano a otro.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Pierrot The Clown

Esta canción antes no me gustaba mucho porque, a juzgar por la letra uno se remite directamente a la violencia física o a prácticas sexuales poco comunes jajajajaj bueno no sé pero a mí a eso me sonaba hace unos 5 años.

Pero ahora la escucho con otro conjunto de experiencias encima y como que me llega más profuundo. No sé como explicarlo ahora, pero es un feeling que ya me es muy familiar. Y no me refiero a las relaciones de pareja tampoco, sino a la vida en general y en particular, a la familia.

Pierrot the Clown
Leave me dreaming on the bed,
see you right back here tomorrow,
for the next round.
Keep this scene inside your head,
as the bruises turn to yellow,
and the swelling goes down.

And if you're ever around, in the city or the suburbs, of this town,
Be sure to come around, I'll be wallowing in sorrow, wearing a frown, like pierrot the clown.

Saw you crashing 'round the bay, never seen you act so shallow, or look so brown.
Remembered all the things you'd say, how your promises went hollow, as you threw me to the ground.

And if you're ever around, in the backstreets or the alleys, of this town.
Be sure to come around, I'll be wallowing in pity, wearing a frown, like pierrot the clown.

When i dream, i dream if your lips,
when i dream, i dream of your kiss,
when i dream, i dream of your fists,
your fists,
your fists..

Leave me bleeding on the bed, see you right back here tomorrow, for the next round.
Keep this scene inside your head, as the bruises turn to yellow, and the swelling goes down..

And if you're ever around, in the city or the suburbs, of this town, be sure to come around, I'll be
wallowing in sorrow, wearing a frown, like pierrot the clown,
pierrot the clown,
pierrot the clown,
pierrot the clown,
pierrot the clown.

sábado, 23 de julio de 2011

sueño # 543624

Yo iba caminando por la calle cuando recibo una llamada de mi novio, me dice algo que no entiendo, y en eso lo veo en la calle con el teléfono en la mano, mirándome. Cuando me ve, se echa a correr. Yo no lo persigo sino que me pongo a llorar y quiero correr en la dirección opuesta. Un detalle es que voy cargando equipaje, una maleta de rueditas.

Antes de poder ir en la dirección opuesta, me encuentro a 2 personas en la calle, un hombre y una mujer, a saber: el hombre era Vladimir, un tipo de muy mal carácter que conozco del trabajo, y la mujer era una gordita de cabello negro, de baja estatura, no identificada. Estas dos personas me invitan muy amablemente a entrar en una casa un poco antigua, y yo lo hago.

La casa es principalmente de madera, y tiene la particularidad de que hay unas vitrinas adornadas con muchos juguetes, pero yo sólo recuerdo los cochecitos. Son varias vitrinas a lo largo de la casa. Los anfitriones, el hombre y la mujer, me informan que todo esto lo preparó mi novio para mí, a modo de regalo. Y luego aparece él y me lo confirma, y ya estamos bien y demás. Seguimos caminando por la casa, que es muy grande, y al final hay un tobogán de agua. Vemos más gente en la casa, hay muchos niños, bebés y mucha actividad. Vemos gente que se lanza por la resbaladilla, pero ya están al final. Yo miro la resbaladilla y veo que no corre suficiente agua como para que uno resbale suavemente, y veo también que es de cemento y se ve rasposo. Miro a mi novio y le pregunto: "raspará?" y el me contesta afirmativamente. Fin del sueño.

martes, 19 de julio de 2011

Valentina Desan de Brandier

Pues bien, no será ninguna novedad pero hoy... a los siquicientos años después me vengo desayunando de los detalles de la verdadera historia de Camila O'Gorman y su romántica tragedia... la cual para algunos lectores del cono sur probablemente sea bastante conocida, sobre todo después de la película que se hizo en los 80's, pero para los que no, aquí les va mi feroz y siempre oportuno recuento:

Resulta que es la historia de una chica de sociedad del Buenos Aires de los años 40's (pero del siglo 19), que se movía en los círculos que le correspondían y era hija de Don O'Gorman, un inmigrante irlandés cuya madre había tenido a bien ser la amante del Virrey de Liniers. Esta señora, su abuela, era conocida como la Perichona (porque su apellido era Perichon y porque era la época en que a las amantes de los virreyes les ponían apodos chistosos, como en Perú la Perricholi).

El punto es que esta muchacha, a sus 18 años, que agarra y que se enamora de un sacerdote que había venido de Tucumán, un tal Ladislao Gutiérrez, también de familia de bien porque el niño era sobrino del gobernador de la provincia. Y lo mejor del caso es que el susodicho, un joven moreno y guapo, recién ordenado a sus 24 dulces años, que agarra y que le corresponde.

Escándalo total, porque cómo va a ser y ella debía casarse bien, y que si se la robó y que si la violó y bueno. Pa' echarle más drama al asunto, ella era íntima amiga de Manuelita de Rosas, la hija del gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, un tipo muy católico y estricto y la manga del muerto.

Total que les vale, y que agarran y se fugan, a fines de 1847, usando pasaportes falsos con nombres rimbombantes: Valentina Desan y su esposo Máximo Brandier; bueno toda una súper aventura: la idea de los amantes era irse a Río de Janeiro a vivir en paz lejos de todo. En el camino, recalan en la provincia de Corrientes, para ser más precisos en el pueblo de Goya (el pueblo natal de mis padres y abuelos) y ahí se establecen y dan clases en una escuela. Todo es felicidad, vida sencilla y harrto amor.

Pero (siempre hay un pero), un día en una fiestecilla los reconoce un sujeto de la capital y los acusa, pues eran buscados por órdenes de los padres de ella; los agarran en julio del 48, y por más que la súper amiga de Camila, Manuelita, trata de interceder por ella ante su padre el Gobernador (que le decían el Restaurador de la Ley y el orden o una mamada por el estilo), tómala que los fusilan a los dos en la Prisión de Santos Lugares, ya más cerca de Buenos Aires. Porque así se hacía en esa época y sin juicio ni nada y órale a chingar a su madre.

Camila estaba embarazada de 8 meses y ni así la perdonaron; los amantes se dieron cartas de despedida ya en prisión, se iban hablando cuando los llevaban, de ojos vendados, al patíbulo, y dicen que Ladislao antes de recibir los tiros de gracia, gritó: "que me maten a mí pero no a ella! miserables!". Ella iba apenas derramando dos hilos de lágrimas, muy entera, y al morir apuntó su mano al cielo como llamando a Dios.

Total que pasaron a la historia como mártires, antes de los 25 años y defendiendo un sueño, porque dicen que si le hubieran pedido un indulto a Rosas se los habría dado, porque a él le daba prácticamente lo mismo si los curas tenían o no sus amantes, total a él qué. Y dicen que a partir de ahí el gobierno totalitario de ese cabrón fue en declive pero bueno eso ya es otra historia.

Me dieron ganas de ver la peli, as usual después de enterarme de estas cosas, o de perdis leer el libro (o los libros, porque de haber, hay un chingo) ja, la huevona y unos cuates, y pues nada, que se me hace curioso que historias de este calibre dramático liguen a 2 ciudades muy queridas por mí, Goya, la cuna de mi familia, misma que hoy sigue siendo un pueblito chiquito pero con una tremenda riqueza cultural y de narrativa de boca en boca, con un sinfín de historias y personajes curiosos, y Buenos Aires, la ciudad en la que nací.


lunes, 18 de julio de 2011

De rodillas te pido ...

... que pienses con sumo detenimiento antes de multiplicarte cual roedor calenturiento.

La sobrepoblación mundial, sus causas y consecuencias. Una opinión.Una sugerencia. Una invitación al uso de anticonceptivos efectivos. Un ya no mamen con moraleja.



No es cierto, no voy a hablar de eso en este su blog relajiento y vacilador (ajá). Ganas no me faltan, pero es un tema que ya dices mmtamales y además no se puede seguir encarando de esta forma, porque a estas alturas la solución no radica en parar de crecer (porque, como es de público conocimiento,en el momento en que los veinteañeros de hoy cumplan 64, el sistema de salud de este país estará colapsado y no habrá quien los atienda) sino de crecer sustentablemente y cosas así...
pero ese no es el punto.

Loquepasaesdeque hoy me tocó viajar en Metro, 17 estaciones, de un extremo al centro de la ciudad, y pues a uno le vienen a la mente esas ideas locas acerca del hacinamiento, la falta de recursos, una ciudad desbordada y demás, y uno piensa "1.- Por qué demonios los padres de toda esta gente no tuvieron 2 hijos en lugar de 4??", ó "2.- Por que toda la gente de todo el interior tiene que venir a trabajar aquí, cuando ya no hay espacio??", ó incluso ya exagerando, surge una terrible pregunta: "3.- por qué todos estos extranjeros tienen que venir a vivir aquí, por qué no se quedaron en su país???"

Con las últimas preguntas me chingo yo solita (y de la manera más xenofóbica y globalifóbica posible,) ya más específicamente, con la segunda me remito al eterno problema de las grandes capitales (porque Tokyo, Londres, Bombay, etc etc etc.. y ahí te quiero ver) y para acabarla de amolar, con la primera pregunta que me vuelvo a chingar yo misma con una postura francamente fascista, ante un fenómeno que se puede analizar y atacar mucho mejor atendiendo a sus causas ideológicas, tales como la deficiente educación, la maldita religión e incluso a los antiquísimos usos y costumbres regionales.

O sea que mejor me callo, y la culpa no es del chancho, sino del que le dio de comer.

Siendo esas conclusiones lo único que aquieta mi agitada conciencia en medio de un vagón atestado en donde un señor (de verdad que a eso olía) desprendía un intenso olor a pescado, me dispuse a tolerar con estoicismo mi viaje, que a fin de cuentas me llevó a tiempo a mi lugar de trabajo y sin haber sufrido (demasiada) opresión pulmonar, desmayos ni toqueteos indeseados, que sería lo más grave que le puede pasar a una damisela en dichas circunstancias.


sábado, 16 de julio de 2011

Todavía

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.

Mario Benedetti

Nota: este poema llegué a saberlo de memoria cuando tenía unos 19. Hoy, 11 años después, ya tengo a quién dedicarlo... gracias, mi amor.

martes, 12 de julio de 2011

One headlight

Lotro día llegué al trabajo con los audífonos puestos (cosa que no hago comúnmente porque siempre cargo tantas cosas que no logro coordinarme para mantener el Haipo encendido y no enredarme con los cables al bajar del autobús) y que entro a la oficina escuchando One headlight.

Sonará trillado, pero esa rola me puso muy de buenas para empezar el día. Me trajo el recuerdo de cuando la escuché por primera vez, como a los 12 o 13, una noche en la vieja Caribe café de mi papá, cuando apenas masticaba algo de inglés y lo unico que entendía era home, Cinderella, engine y demás palabras sueltas.

Nunca supe que el tema de la rola era un poco triste, ni supe de los wallflowers ni nada de eso hasta mucho después, pero esa bendita inocencia de la época me transportó a otro estado de ánimo diferente al de 'qué fiaca!' que me cargo casi siempre al llegar a trabajar, saludando a mis compañeros con verdadero gusto y alegría insospechada.

viernes, 8 de julio de 2011

StarSucks, el control mental y la adolescencia aplazada

(de nada de eso voy a hablar en este post, sino que trataré dichos temas en postes posteriores, si es que me acuerdo.)

En cambio, hablaré de un lugar fantástico que conocí hoy llamado Restaurant Casa Rosalía.

Está ubicado en el centro del DF, sobre eje central (Lázaro Cárdenas) a pocas cuadras del Sanborns de los Azulejos.

Para empezar, es un lugar recóndito pues hay que subir unas escalerísimas (como 3 pisos al subir, y 2 al bajar, no sé por qué pero al bajas se siente que son menos... jejeje) muy estrechas, en donde los colores y las puertas condenadas te hacen ver que se trata de un edificio muy antiguo. Si se pone atención, ya en el cartel que está en la entrada se puede uno informar que el restaurante existe desde 1937, así que no es ninguna novedad lo que voy a describir a continuación, pero igual lo voy a hacer.

Desde que se abren las puertas te recibe un amplio grupo de meseros y meseras, todos, me atrevo a presumir, sobrepasan los 45 años. Están caracterizados totalmente como si se tratara de otra época: no sé si situarlos en una película mexicana de los años 70's o en algún tiempo indefinido totalmente, pero decididamente previo a los 80's: el peinado de los hombres, sus bigotes, el maquillaje de las mujeres y las tonalidades naranjas en sus cabellos teñidos. Son todos muy amables, te dan la bienvenida y te ubican inmediatamente en la mesa que desees.

Acostumbrados a recibir clientes durante 70 años, intuyen enseguida cuando estás buscando el baño y te lo señalan.

Una vez sentado, te das cuenta que en la carta están escritas algunas reglas estrictas y algo bizarras:
1. El menú es individual y no se puede compartir
2. La comida no se puede sacar del lugar
3. Los meseros son los mismos desde 1937 y no sería cortés preguntarles su edad real (porque ya dije que aparentan entre 45 y 65 el más viejito?) ni desde cuando trabajan ahí.

Las opciones son sencillas, menú turístico y tradicional, y ambos incluyen paella. Te sirven enseguida, son muy atentos (insisto en que están pendientes del cliente en todo momento), y algo curioso es que la paella te la traen en un platote (para 2) y la mesera te va sirviendo. Muy cómodo. En un momento dado, mi botella de refresco (por ser coca Light) rechazaba constantemente el popote, y de inmediato vino un mesero a solucionarme el problema, limpiar lo derramado, etc etc.

Al inicio te traen un caldito como entrada, en una taza (elegimos eso de varias opciones), después viene la paella, y enseguida traen el plato principal, que de todas las opciones que había, elegí pescado, la opción era empanizado pero yo lo pedí a la plancha y así me lo dieron, con limoncito.

La mesera que nos atendió tenía un maquillaje muy cuidado, pero me recordaba tanto a las revistas de moda de mi tía Dora, octagenaria: mucho blush definiendo pómulos, nariz y mentón, cejas depiladísimas y delineadas de color negro, labios también delineados pero con algo de brillo. Y un chongo muy alto y prolijo.

Apenas terminamos de comer nos trajo el postre, un rico pastel de chocolate -seco!- y sin demasiada crema que quitar, y nos preguntó si nos gustó la comida, a lo cual respondí que deliciosa.

Debo decir que esta experiencia culinaria fue realmente un viaje en el tiempo, me sentí regiamente atendida como toda una dama de los 40's y recomiendo totalmente este lugar, si es que algún día andan por el centro y se les antoja comer algo así y piensan gastarse como $150.

jueves, 7 de julio de 2011

Cuando se va la luz

El otro día, tomando clase de jazz (a 2 meses de haber regresado, después de un añito sabático que me autoreceté), que se va la luz y tómala, que no se suspende la clase sino que al contrario, a chingarle se ha dicho y pues le seguimos.

Es una sensación bien rara, porque al principio agradeces la desaparición del bullicio de la música, mismo que normalmente no notas, porque la música es la música, qué diablos! y es lo que nos hace bailar... pero luego ves que falta y lo que sobreviene es el silencio y pues.. le das la bienvenida!

Entonces, todo se convierte en la voz del profesor, las respiraciones de nosotros los alumnos, y los sonidos de los pies en el piso, los músculos tronando al estirarse...

Se agarra un ritmo colectivo, donde como no hay música todos estamos más pendientes de los cuerpos de todos, sus movimientos y secuencias, atentos al momento justo para salir a la diagonal.

El maestro, en vista de que la luz no vuelve, opta por las palmas para marcarnos los tiempos y dice: "chale, ya parezco maestro de ballet".

Al no haber música que suavice, la concentración en el propio cuerpo, sus límites y sus necesidades, se vuelve imperativa.

Llega un momento, después de las diagonales, en que el maestro debe dar por terminado el ejercicio, pues sin música definitivamente no se puede coreografiar, y así se cierra una clase de poco más de una hora, en la que hubo mucho esfuerzo y bastante aprendizaje.


Es cansado, sí; no es realmente muy relajante (para ninguno, ya sea maestro o alumno) participar en una clase de este modo... pero creo que es muy provechoso... no estaría mal, como sugerencia, que al menos una vez por mes se diera una clase así.... nomás para concientizar sobre todo lo que mencioné anteriormente.

sábado, 2 de julio de 2011

El drama a la orden (28 de Junio de 2010)

Este texto viajó en mi libreta de mano durante más de un año, se mojó, se onduló, se maceró en la historia... hasta que al fin hoy, a más de un año de haber sido creado, me digno a transcribirlo, con algunas actualizaciones y mejoras, gramaticales, no de contenido, sólo para facilitarle un poquito la vida al lector... =)














El DRAMA a la orden

Parece que no soy yo la adicta al drama, es que el drama es adicto a mí.

Pienso que de algún modo atraigo a mi vida situaciones novelescas y álgidas, imposibles, tormentosas o, por decir lo menos, neuróticas; y para cuando me doy cuenta ya hubo más de una señal de alerta, que tomé como prueba de intensa autenticidad, en lugar de salir corriendo como cualquier hijo de vecino en defensa de su salud mental.

¿Qué es eso de "me voy al hospital porque me siento muy mal.."?, le llamo y me dice que se va a morir y que me deja su camisa blanca y sus procesos?

¿Es una broma del azar? (O sólo una broma, je... recordemos que mi segundo nombre es señorita Literal, y a veces las palabras tienen para mí el peso de verdaderos yunques... peso que yo solita les adjudico, aunque sean yunques de unicel, para mí se ven como yunques reales porque... tienen forma de eso!).

En más de una ocasión en mi vida lo he sentido, llegando a concluir que el drama me tranquiliza; cierto tipo de escenas que me son extrañamente familiares, de una incertidumbre en la que tengo la sensación de haber aprendido a nadar.

El coquetear con la tragedia es un lenguaje que llevo tatuado en la médula; no la tragedia real y muda, la que mutila y hay que seguir respirando. No. Es la tragedia insinuada o incluso secretamente anhelada, por eso le decimos el "drama", el preámbulo infinito. La nube negra de tormenta que bien puede o no caer, puede helar la sangre o ser fresco alivio para el ardor.

Por otro lado, no es que dude de la realidad del dolor de los otros, ni en este caso en particular, de la realidad de su dolor. He visto cómo sangra. Y no es que sea yo un ser particularmente impresionable ante la emanación de diversos fluidos, pero creo que sé cuando se trata de verdadero dolor y cuando es una puesta en escena. Si bien en el pasado me han tocado algunos que otros impostores, gente que usaba su malestar como un escudo, en este caso sé que es distinto.

No me pregunto: "¿Por qué a mí?", porque sé que el drama en mi vida está bastante implícito, es modesto y nunca (espero) estandarte. Procuro manejarlo siempre con humor, con discreción y si se puede, ponerlo a trabajar, así es que cuando puedo escribo algo, que puede ir de lo vergonzosamente patético hasta lo airoso y liberador. O también a veces bailo y transpiro las gotitas de angustia que guardo en la epidermis.

Lo que me pregunto es: "¿Por qué ahora?", "¿Por qué él?", "¿Por qué así?".

¿Por qué ahora? porque ayer lloré como una bestia por creer que hice mal, porque el viernes me entregué a darle cariño y tal vez era muy pronto (nunca es pronto, nunca es tarde...), porque temía que después de esto se alejara... porque sucede que cuando uno regala miedo y drama innecesarios, la respuesta que uno recibe es más drama. Así de simple.

¿Por qué él? porque de todos los ojos en los que me pude haber fijado en estos 2 meses, me fijé en los suyos. No me interesé en nadie más, sólo en él. Porque pude llenar un vacío con una pregunta: "tal vez?...". Porque él me buscaba (ya hasta hablo en pasado, como si algo ya se hubiera terminado... stop! drama!) y yo me dejaba llevar, como si eso me aliviase de algo, y me aliviaba. Abandonarme en alguien más (en él) era gran fuente de calma, y de placer. Abandonarse está muy cerca de perderse, es el primer requisito. Ergo, he ahí el camino al drama.

¿Por qué así? ¿Por qué de un día para otro todo puede cambiar? O no. Yo quisiera que lo esencial no cambie, conservar su compañía, continuar la complicidad. Ayer me desgarraba la angustia de perderlo... perder qué? Perder la ilusión de estar juntos algún día, perder una idea de un golpe, todo por 3 instantes de placer, por 3 orgasmos que me alejarían de él para siempre.

¿Pero en verdad tiene que ser así?

Creo que hay dramas mucho más desoladores que el irreversible -pero a fin de cuentas, inocuo- hecho de que un hombre y una mujer se vean desnudos. No tiene nada de terrible que se descubran los cuerpos por primera vez, que se toquen y se acaricien con hambre y sed.

Entonces no queda más que darse cuenta de algo muy sencillo pero muy difícil de entender cuando se es joven y estúpido e impaciente, como diría don Juan (el yaqui, el chamán, no el mujeriego): antes de tirarte al drama de cualquier especie, es bueno pedirle consejo a nuestra muerte, que nos acompaña siempre a nuestra izquierda, susurrándonos por encima del hombro. Nuestra muerte, dulce muerte. Ante su implacable realidad no hay tiempo para nada más que para la vida.

lunes, 23 de mayo de 2011

Serious...?

In which place -better than a common elevator- could void itself find a way to convey the various significances that the absurd adopts when it is forced to fit in what we call ‘reality’?

Gee, what the fuck did I want to say up there?

Well, the point is that I’ve been having this weird feeling all the way, you know, when you come across serious people, men wearing gray suits and suitcases and often a weary expression on their incipiently wrinkled faces, and women having these huge, plastic nails and these pointy stilettos, and their hair so flattened and stuff, and I feel like a little girl just taking the elevator to get some candy from floor 12, and they’re so grown ups and I’m so not-into-their-world, and I feel a bit ashamed about it.

I’m starting to wonder how long can I make this last? I mean, this situation of not working here at all, except for being on time (when I don’t feel like sleeping one more hour, like today), not having any commitment at all and just waiting for the chance of being fired? I’ve never been so irresponsible in my whole life!! *laughs*.

I think this is living proof of my involution process: when I was in high school, I used to be so…. contractée? Is that the way to call it? It was even worse in junior high, and in elementary school well, I had the solemnity of a minister. Every deed was to be taken into consideration.

And now, well now, let’s not say that I’ve become decontractée, actually that is a trait of character I haven’t fully developed yet, but I’ve managed to turn into this sort of mediocre, cynical goblin that plays tricks on her coworker’s emails, spends most of her office time performing non-office activities, and is there just as long as she finds something better… as long as the (mediocre) paycheck keeps coming in again. I’d call this the apex of cynicism in my whole life.

But, guess what? Maybe I’m actually coming to terms with becoming part of this mass stream I’ve always felt so “different” to belong to. I’ve always had to be a paria to feel that I fit in. And guess what. Now I’m finally fitting in the feeling of not fitting in. Lovely, isn’t it?

jueves, 19 de mayo de 2011

30 reasons to be thankful for now that I’m 29 (going on for 30)

  1. I love my family, my parents are alive, together and healthy, and I get along with them pretty well.
  2. I have a brother who has dodged institutionalization because of his mental illness and up to now he’s still able to live with my parents.
  3. I’m mostly healthy and don’t have any major disease or health issue.
  4. I was born in a country and live in another one, and I value the experience.
  5. I left my family household when I was 25 in a totally non-traumatic way.
  6. I now live in an apartment where I’m able to host my 2 kitties.
  7. I don’t have any major mortgage, credit or loan. My debts are minimal.
  8. I bought my own car without any credits with the money I saved 4 years ago.
  9. I have an IT degree and don’t regret having chosen it over psychology, my true passion.
  10. I got my degree 7 years ago with a full scholarship so I didn’t have a huge debt to pay when I got out of school.
  11. I’ve got an MBA when I was 28, and it was free, too.
  12. I had a chance to obtain a diploma in Psychoanalysis and enjoyed very much diving into this profession which I plan to exert in the future.
  13. I got a job immediately after getting out of college, so I’ve never been really unemployed.
  14. I left this first job after 2 years because I wanted to study a master’s degree and dance, and that’s what I did for almost 5 years. And having a great in-campus job.
  15. I was able to be in a semi professional jazz dance company, touring the country, partying and having fun for about 5 years.
  16. I was able to return to the company where I had my first job, 5 years later, hired not outsourced, in a relatively easy and fast way.
  17. I speak English almost as a native because my High School taught me very well.
  18. Learning languages comes to me very easily and I enjoy it very much.
  19. I have an intermediate German degree, which my current job allowed me to obtain last year.
  20. I have a job that leaves me plenty of time to study Business English and now to come back to dance, after one long year of rest.
  21. I have at least 5 best girlfriends whom I can fully trust and rely on for emotional support.
  22. I have at least 12 good friends from College, High School or previous jobs who are always inviting me to parties and offering their continuous friendship.
  23. I’ve got to know romantic love and its mysterious ways without getting stuck in any failure, getting unwanted pregnancies or suffering any major disenchantment.
  24. I believe in God but I’m not trapped in any religion or externally imposed cult.
  25. I have aunts, uncles, grandparents, grandaunts, cousins and friends in my birth country with whom I have a good and close relationship despite the distance.
  26. I believe I’m beautiful and I’m happy with my looks, weight, and my body in general.
  27. I have a boyfriend I love and who loves me in return, with whom I’m learning a lot of things.
  28. I have enough money, time and will to buy videogames, clothes, makeup, gifts and to make small weekend travels.
  29. I was able to travel to my home country this year, after 5 years of not going.
  30. I’m planning to go back to my home country, find a job there, and start a new life there with my boyfriend, who will go there with me one year after I’m installed.

jueves, 3 de febrero de 2011

El poder del Shuffle

Declárese clínicamente muerto quien no ha vivido la gloriosa sensación de sentirse tocado por los mismísimos ángeles cuando en la lista ‘aleatoria’ de su reproductor favorito de música sale ésa, precisamente esa canción que justo, justo en ese momento describe perfectamente aquel trance que está uno viviendo.
Justo en ese momento.
Si sonaba ayer hubiera sido una canción más. Si sonaba mañana, también.

Pero llegó en el lugar indicado y con el timing preciso. Antes de ese punto, y a partir de él pueden o no desencadenarse determinados eventos, igualmente azarosos, pero que al ser blanco de toda nuestra atención positiva, se enganchan finamente como eslabones de la historia mental que nos estamos haciendo.

Tiempo después, es muy probable que veamos el sentido de estas ocurrencias como otro subproducto más de nuestra filosa imaginación, y entendamos que, en realidad, ninguno de estos eventos tenía un significado en particular, ni una intención, ni eran señales absolutamente de nada.

Pero qué sería de la trivial existencia humana si no procuráramos, hasta el punto de la misma muerte, buscarle algún sentido a la fortuita secuencia de sinrazones que a veces parece ser nuestra vida.

Pues bueno, ayer tuve uno de esos momentos estúpidos y extraordinarios.