Nunca me ha gustado del todo eso de cambiar cheques. Se siente en la panza esa sensación de vacío amargoso, ojalá no me lo rechacen ojalá ojalá, son papelitos escritos a mano que serán examinados por cajeros para hacerse valer por dinero, a mi modo de ver, la forma más informal -valga la rebuznancia- de hacer pagos. Pioor que el efectivo, porque con ese al menos no te la pueden hacer tanto de pedo, a menos que sean falsos y estén cortados, maltratados o deslavados. Bueno pero en ese caso uno siempre puede deshacerse ágil y graciosamente de ellos, porque son e-fec-ti-vos. Y los cheques no tienen esa líquida efectividad.Total que ahí estaba yo en la cola del banco, atascado claro como siempre a la hora pico de la comida, y llega con su mama una niña como de 4 años, decidida a hacerse notar. Vane, se llamaba, y a todos los colantes preguntaba con total desparpajo "como te llamas?". "Me das conpermiso?" y esperaba hasta que el adulto vea a la pulguita y se mueva para atravesar educadamente la cola. Algunos la podrán haber visto cargosa, y creo que sí por unas miradas que le lanzaba una señito de adelante, pero para mí era bastante adorable. La madre también tenía algo de showbusiness: vestía una playera que decía "I do no drama", pero hablaba fuerte y le daba cuerda a la hija. La cargaba y le decía "bueno y tú donde tienes el interruptor?" y la niña respondía "ah, pues aquí en la bolsa", dándose un golpecito en la bolsa trasera de sus jeans. Le daba sonoros besos en la boca a su mamá y le decía "tiamo tiamo tiamo", "mamá, qué quieres un beso o una chupada?", "mami como te llamas que ya se me olvidó?". Tomaba sorbos de espuma del café helado de starbucks que traía la madre, avisaba que tenía ganas de hacer pipí y popó "me voy a echar uno ehh", la madre la regañaba y le decía "ay Vanessa no seas grosera!". Se reía a carcajadas, amenazaba con llanto cuando la madre la zarandeaba un poco para que se levante del piso y se esté quieta. No era una niña especialmente bonita, bah, colitas rubias y grandes ojos azules picarones, pero lo que era realmente divino era la actitud. Pasó por el televisor del banco (de cuando acá las sucursales tienen tele? pues esta tenía) y como la antena de conejo colgaba para abajo, la movió al tocarla y se perdió la señal. Una niña vestida de bailarina como de 7 años intentó arreglar el desperfecto, con gesto de gravedad, y no lo logró. Pero Vane, hermosa, ya estaba sentada en el mostrador de la caja y pronto terminó su trámite. Me dieron ganas de decirle cuando se iba "adiós, Vane!" pero soy harto más tímida que ella y pues no me da.
Bueno, y todo para que me rebotaran mi cheque, amables pero nel, está mal escrito, la manga del muerto. Esas sí que son chorradas.
3 comentarios:
"mamá, qué quieres un beso o una chupada?"?????
jajajajajaja WTF???!!!!
lo mismo que marilia ... qué escuchará en casa y a qué horas :-)
juajuajua aayy pero si el par de mal pensadooos... que la nena se refería a una lamida en la mejilla.. ;)
besos (por las dudas sin opciones jaja)
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