jueves, 11 de agosto de 2011

De lo que pasa en el exterior y en el interior también

Cuando vienen esos momentos en que uno recurre a la poesía como para aliviarse de algo, esperando uno de esos milagros en miniatura, entonces ocurre que: el libro que estuvo meses o días esperando sobre la mesita de luz queda al alcance de la mano y uno lo toma, lo hojea y lo abre para encontrar eso justo que buscaba. Y fue esto:


Son ciertas las memorias
y la soledad
La vida es cierta
y el olor a lluvia
Todos estos días son ciertos
Es cierto el pez (como no lo dije antes)
y el deseo de cambiar las cosas
Entrar en los cafés es cierto
y salir al mundo
Agarrarse de él un solo instante.
MIGUEL BARNET, Todos estos días

jueves, 4 de agosto de 2011

Hechizo mágico para revertir la energía




Esto está PROBADO, funciona, no es receta de cocina, no es un invento (bueno, sí, pero las grandes cosas así empiezan, mediante pequeños descubrimientos-inventos), y reza lo siguiente:

Si estás muy preocupado por algo que te da ansiedad o incertidumbre, no sabes qué hacer y tu angustia sólo va creciendo, haz esto:

1. Primero reconoce que estás generando una pésima energía y detente, respira.

2. Una vez que lo reconociste, aléjate de ese sentimiento, observándolo pero no sintiéndote esclavo de él, sino aceptándolo como parte tuya, y pasajera.

3.
Ubica el recuerdo de una persona a quien le guardes rencor, puede ser del pasado o del presente.

4. Piensa en esa persona como si fueras tú, como un ser conectado a ti, y que está necesitando de una paz que sólo tú tienes, porque a ti te sobra,

5. Todo esto debe ser rápida pero sinceramente, no lo sobreanalices, sólo trata de imaginarlo.

6. Si todavía te estorba el sentimiento de rencor que sientes por esa persona, y te sientes falso haciéndolo, entonces no es la adecuada, elige otra.

7. Concéntrate en esa persona y mándale una vibra positiva, fuerte, sincera y poderosa. Imagínate que a ti te sobra todo ese amor/perdón, ganas de dar y de expandirte, y al imaginarlo, créalo.

8. Si tienes contacto con la persona, es alguien de tu círculo cercano, o no tanto, puedes mandarle un mensaje, escribirle un mail, o llamarle. Es útil que sea alguien que quisiste mucho en alguna época de tu vida, o alguien que sientas que te lastimó, o algo por el estilo, porque con esa persona creaste un lazo positivo en un momento positivo de tu vida.

OJO: drunk texting, llamadas de madrugada (también borracho) o cualquier acto similar, bajo alguna sustancia enervante, aquí no aplica. Debes estar totalmente sobrio si quieres que el hechizo funcione, de lo contrario, solo mandarás energía sucia y ésta se te regresará.

9. No esperes una respuesta de la persona, sólo trata de sentir como esa energía que inventaste está viajando y llegando a su destino, y con el impulso tan poderoso que tiene, está jalando y neutralizando fuera de tu ser toda la energía negativa que traías.

10. También puedes sustituir el mensaje por algún acto de dar algo tuyo, pero no me refiero a caridad o limosna, sino dar de verdad (dar ayuda, dar escucha, dar abrazos, dar algo valioso, dar tu tiempo, etc), dar como hecho significativo de entrega de un ser humano a otro.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Pierrot The Clown

Esta canción antes no me gustaba mucho porque, a juzgar por la letra uno se remite directamente a la violencia física o a prácticas sexuales poco comunes jajajajaj bueno no sé pero a mí a eso me sonaba hace unos 5 años.

Pero ahora la escucho con otro conjunto de experiencias encima y como que me llega más profuundo. No sé como explicarlo ahora, pero es un feeling que ya me es muy familiar. Y no me refiero a las relaciones de pareja tampoco, sino a la vida en general y en particular, a la familia.

Pierrot the Clown
Leave me dreaming on the bed,
see you right back here tomorrow,
for the next round.
Keep this scene inside your head,
as the bruises turn to yellow,
and the swelling goes down.

And if you're ever around, in the city or the suburbs, of this town,
Be sure to come around, I'll be wallowing in sorrow, wearing a frown, like pierrot the clown.

Saw you crashing 'round the bay, never seen you act so shallow, or look so brown.
Remembered all the things you'd say, how your promises went hollow, as you threw me to the ground.

And if you're ever around, in the backstreets or the alleys, of this town.
Be sure to come around, I'll be wallowing in pity, wearing a frown, like pierrot the clown.

When i dream, i dream if your lips,
when i dream, i dream of your kiss,
when i dream, i dream of your fists,
your fists,
your fists..

Leave me bleeding on the bed, see you right back here tomorrow, for the next round.
Keep this scene inside your head, as the bruises turn to yellow, and the swelling goes down..

And if you're ever around, in the city or the suburbs, of this town, be sure to come around, I'll be
wallowing in sorrow, wearing a frown, like pierrot the clown,
pierrot the clown,
pierrot the clown,
pierrot the clown,
pierrot the clown.

sábado, 23 de julio de 2011

sueño # 543624

Yo iba caminando por la calle cuando recibo una llamada de mi novio, me dice algo que no entiendo, y en eso lo veo en la calle con el teléfono en la mano, mirándome. Cuando me ve, se echa a correr. Yo no lo persigo sino que me pongo a llorar y quiero correr en la dirección opuesta. Un detalle es que voy cargando equipaje, una maleta de rueditas.

Antes de poder ir en la dirección opuesta, me encuentro a 2 personas en la calle, un hombre y una mujer, a saber: el hombre era Vladimir, un tipo de muy mal carácter que conozco del trabajo, y la mujer era una gordita de cabello negro, de baja estatura, no identificada. Estas dos personas me invitan muy amablemente a entrar en una casa un poco antigua, y yo lo hago.

La casa es principalmente de madera, y tiene la particularidad de que hay unas vitrinas adornadas con muchos juguetes, pero yo sólo recuerdo los cochecitos. Son varias vitrinas a lo largo de la casa. Los anfitriones, el hombre y la mujer, me informan que todo esto lo preparó mi novio para mí, a modo de regalo. Y luego aparece él y me lo confirma, y ya estamos bien y demás. Seguimos caminando por la casa, que es muy grande, y al final hay un tobogán de agua. Vemos más gente en la casa, hay muchos niños, bebés y mucha actividad. Vemos gente que se lanza por la resbaladilla, pero ya están al final. Yo miro la resbaladilla y veo que no corre suficiente agua como para que uno resbale suavemente, y veo también que es de cemento y se ve rasposo. Miro a mi novio y le pregunto: "raspará?" y el me contesta afirmativamente. Fin del sueño.

martes, 19 de julio de 2011

Valentina Desan de Brandier

Pues bien, no será ninguna novedad pero hoy... a los siquicientos años después me vengo desayunando de los detalles de la verdadera historia de Camila O'Gorman y su romántica tragedia... la cual para algunos lectores del cono sur probablemente sea bastante conocida, sobre todo después de la película que se hizo en los 80's, pero para los que no, aquí les va mi feroz y siempre oportuno recuento:

Resulta que es la historia de una chica de sociedad del Buenos Aires de los años 40's (pero del siglo 19), que se movía en los círculos que le correspondían y era hija de Don O'Gorman, un inmigrante irlandés cuya madre había tenido a bien ser la amante del Virrey de Liniers. Esta señora, su abuela, era conocida como la Perichona (porque su apellido era Perichon y porque era la época en que a las amantes de los virreyes les ponían apodos chistosos, como en Perú la Perricholi).

El punto es que esta muchacha, a sus 18 años, que agarra y que se enamora de un sacerdote que había venido de Tucumán, un tal Ladislao Gutiérrez, también de familia de bien porque el niño era sobrino del gobernador de la provincia. Y lo mejor del caso es que el susodicho, un joven moreno y guapo, recién ordenado a sus 24 dulces años, que agarra y que le corresponde.

Escándalo total, porque cómo va a ser y ella debía casarse bien, y que si se la robó y que si la violó y bueno. Pa' echarle más drama al asunto, ella era íntima amiga de Manuelita de Rosas, la hija del gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, un tipo muy católico y estricto y la manga del muerto.

Total que les vale, y que agarran y se fugan, a fines de 1847, usando pasaportes falsos con nombres rimbombantes: Valentina Desan y su esposo Máximo Brandier; bueno toda una súper aventura: la idea de los amantes era irse a Río de Janeiro a vivir en paz lejos de todo. En el camino, recalan en la provincia de Corrientes, para ser más precisos en el pueblo de Goya (el pueblo natal de mis padres y abuelos) y ahí se establecen y dan clases en una escuela. Todo es felicidad, vida sencilla y harrto amor.

Pero (siempre hay un pero), un día en una fiestecilla los reconoce un sujeto de la capital y los acusa, pues eran buscados por órdenes de los padres de ella; los agarran en julio del 48, y por más que la súper amiga de Camila, Manuelita, trata de interceder por ella ante su padre el Gobernador (que le decían el Restaurador de la Ley y el orden o una mamada por el estilo), tómala que los fusilan a los dos en la Prisión de Santos Lugares, ya más cerca de Buenos Aires. Porque así se hacía en esa época y sin juicio ni nada y órale a chingar a su madre.

Camila estaba embarazada de 8 meses y ni así la perdonaron; los amantes se dieron cartas de despedida ya en prisión, se iban hablando cuando los llevaban, de ojos vendados, al patíbulo, y dicen que Ladislao antes de recibir los tiros de gracia, gritó: "que me maten a mí pero no a ella! miserables!". Ella iba apenas derramando dos hilos de lágrimas, muy entera, y al morir apuntó su mano al cielo como llamando a Dios.

Total que pasaron a la historia como mártires, antes de los 25 años y defendiendo un sueño, porque dicen que si le hubieran pedido un indulto a Rosas se los habría dado, porque a él le daba prácticamente lo mismo si los curas tenían o no sus amantes, total a él qué. Y dicen que a partir de ahí el gobierno totalitario de ese cabrón fue en declive pero bueno eso ya es otra historia.

Me dieron ganas de ver la peli, as usual después de enterarme de estas cosas, o de perdis leer el libro (o los libros, porque de haber, hay un chingo) ja, la huevona y unos cuates, y pues nada, que se me hace curioso que historias de este calibre dramático liguen a 2 ciudades muy queridas por mí, Goya, la cuna de mi familia, misma que hoy sigue siendo un pueblito chiquito pero con una tremenda riqueza cultural y de narrativa de boca en boca, con un sinfín de historias y personajes curiosos, y Buenos Aires, la ciudad en la que nací.


lunes, 18 de julio de 2011

De rodillas te pido ...

... que pienses con sumo detenimiento antes de multiplicarte cual roedor calenturiento.

La sobrepoblación mundial, sus causas y consecuencias. Una opinión.Una sugerencia. Una invitación al uso de anticonceptivos efectivos. Un ya no mamen con moraleja.



No es cierto, no voy a hablar de eso en este su blog relajiento y vacilador (ajá). Ganas no me faltan, pero es un tema que ya dices mmtamales y además no se puede seguir encarando de esta forma, porque a estas alturas la solución no radica en parar de crecer (porque, como es de público conocimiento,en el momento en que los veinteañeros de hoy cumplan 64, el sistema de salud de este país estará colapsado y no habrá quien los atienda) sino de crecer sustentablemente y cosas así...
pero ese no es el punto.

Loquepasaesdeque hoy me tocó viajar en Metro, 17 estaciones, de un extremo al centro de la ciudad, y pues a uno le vienen a la mente esas ideas locas acerca del hacinamiento, la falta de recursos, una ciudad desbordada y demás, y uno piensa "1.- Por qué demonios los padres de toda esta gente no tuvieron 2 hijos en lugar de 4??", ó "2.- Por que toda la gente de todo el interior tiene que venir a trabajar aquí, cuando ya no hay espacio??", ó incluso ya exagerando, surge una terrible pregunta: "3.- por qué todos estos extranjeros tienen que venir a vivir aquí, por qué no se quedaron en su país???"

Con las últimas preguntas me chingo yo solita (y de la manera más xenofóbica y globalifóbica posible,) ya más específicamente, con la segunda me remito al eterno problema de las grandes capitales (porque Tokyo, Londres, Bombay, etc etc etc.. y ahí te quiero ver) y para acabarla de amolar, con la primera pregunta que me vuelvo a chingar yo misma con una postura francamente fascista, ante un fenómeno que se puede analizar y atacar mucho mejor atendiendo a sus causas ideológicas, tales como la deficiente educación, la maldita religión e incluso a los antiquísimos usos y costumbres regionales.

O sea que mejor me callo, y la culpa no es del chancho, sino del que le dio de comer.

Siendo esas conclusiones lo único que aquieta mi agitada conciencia en medio de un vagón atestado en donde un señor (de verdad que a eso olía) desprendía un intenso olor a pescado, me dispuse a tolerar con estoicismo mi viaje, que a fin de cuentas me llevó a tiempo a mi lugar de trabajo y sin haber sufrido (demasiada) opresión pulmonar, desmayos ni toqueteos indeseados, que sería lo más grave que le puede pasar a una damisela en dichas circunstancias.


sábado, 16 de julio de 2011

Todavía

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría

palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo
todavía no lo creo

tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto

nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa

sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía

pero venís y es seguro
y venís con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido

y si beso la osadía
y el misterio de tus labios
no habrá dudas ni resabios
te querré más
todavía.

Mario Benedetti

Nota: este poema llegué a saberlo de memoria cuando tenía unos 19. Hoy, 11 años después, ya tengo a quién dedicarlo... gracias, mi amor.

martes, 12 de julio de 2011

One headlight

Lotro día llegué al trabajo con los audífonos puestos (cosa que no hago comúnmente porque siempre cargo tantas cosas que no logro coordinarme para mantener el Haipo encendido y no enredarme con los cables al bajar del autobús) y que entro a la oficina escuchando One headlight.

Sonará trillado, pero esa rola me puso muy de buenas para empezar el día. Me trajo el recuerdo de cuando la escuché por primera vez, como a los 12 o 13, una noche en la vieja Caribe café de mi papá, cuando apenas masticaba algo de inglés y lo unico que entendía era home, Cinderella, engine y demás palabras sueltas.

Nunca supe que el tema de la rola era un poco triste, ni supe de los wallflowers ni nada de eso hasta mucho después, pero esa bendita inocencia de la época me transportó a otro estado de ánimo diferente al de 'qué fiaca!' que me cargo casi siempre al llegar a trabajar, saludando a mis compañeros con verdadero gusto y alegría insospechada.

viernes, 8 de julio de 2011

StarSucks, el control mental y la adolescencia aplazada

(de nada de eso voy a hablar en este post, sino que trataré dichos temas en postes posteriores, si es que me acuerdo.)

En cambio, hablaré de un lugar fantástico que conocí hoy llamado Restaurant Casa Rosalía.

Está ubicado en el centro del DF, sobre eje central (Lázaro Cárdenas) a pocas cuadras del Sanborns de los Azulejos.

Para empezar, es un lugar recóndito pues hay que subir unas escalerísimas (como 3 pisos al subir, y 2 al bajar, no sé por qué pero al bajas se siente que son menos... jejeje) muy estrechas, en donde los colores y las puertas condenadas te hacen ver que se trata de un edificio muy antiguo. Si se pone atención, ya en el cartel que está en la entrada se puede uno informar que el restaurante existe desde 1937, así que no es ninguna novedad lo que voy a describir a continuación, pero igual lo voy a hacer.

Desde que se abren las puertas te recibe un amplio grupo de meseros y meseras, todos, me atrevo a presumir, sobrepasan los 45 años. Están caracterizados totalmente como si se tratara de otra época: no sé si situarlos en una película mexicana de los años 70's o en algún tiempo indefinido totalmente, pero decididamente previo a los 80's: el peinado de los hombres, sus bigotes, el maquillaje de las mujeres y las tonalidades naranjas en sus cabellos teñidos. Son todos muy amables, te dan la bienvenida y te ubican inmediatamente en la mesa que desees.

Acostumbrados a recibir clientes durante 70 años, intuyen enseguida cuando estás buscando el baño y te lo señalan.

Una vez sentado, te das cuenta que en la carta están escritas algunas reglas estrictas y algo bizarras:
1. El menú es individual y no se puede compartir
2. La comida no se puede sacar del lugar
3. Los meseros son los mismos desde 1937 y no sería cortés preguntarles su edad real (porque ya dije que aparentan entre 45 y 65 el más viejito?) ni desde cuando trabajan ahí.

Las opciones son sencillas, menú turístico y tradicional, y ambos incluyen paella. Te sirven enseguida, son muy atentos (insisto en que están pendientes del cliente en todo momento), y algo curioso es que la paella te la traen en un platote (para 2) y la mesera te va sirviendo. Muy cómodo. En un momento dado, mi botella de refresco (por ser coca Light) rechazaba constantemente el popote, y de inmediato vino un mesero a solucionarme el problema, limpiar lo derramado, etc etc.

Al inicio te traen un caldito como entrada, en una taza (elegimos eso de varias opciones), después viene la paella, y enseguida traen el plato principal, que de todas las opciones que había, elegí pescado, la opción era empanizado pero yo lo pedí a la plancha y así me lo dieron, con limoncito.

La mesera que nos atendió tenía un maquillaje muy cuidado, pero me recordaba tanto a las revistas de moda de mi tía Dora, octagenaria: mucho blush definiendo pómulos, nariz y mentón, cejas depiladísimas y delineadas de color negro, labios también delineados pero con algo de brillo. Y un chongo muy alto y prolijo.

Apenas terminamos de comer nos trajo el postre, un rico pastel de chocolate -seco!- y sin demasiada crema que quitar, y nos preguntó si nos gustó la comida, a lo cual respondí que deliciosa.

Debo decir que esta experiencia culinaria fue realmente un viaje en el tiempo, me sentí regiamente atendida como toda una dama de los 40's y recomiendo totalmente este lugar, si es que algún día andan por el centro y se les antoja comer algo así y piensan gastarse como $150.

jueves, 7 de julio de 2011

Cuando se va la luz

El otro día, tomando clase de jazz (a 2 meses de haber regresado, después de un añito sabático que me autoreceté), que se va la luz y tómala, que no se suspende la clase sino que al contrario, a chingarle se ha dicho y pues le seguimos.

Es una sensación bien rara, porque al principio agradeces la desaparición del bullicio de la música, mismo que normalmente no notas, porque la música es la música, qué diablos! y es lo que nos hace bailar... pero luego ves que falta y lo que sobreviene es el silencio y pues.. le das la bienvenida!

Entonces, todo se convierte en la voz del profesor, las respiraciones de nosotros los alumnos, y los sonidos de los pies en el piso, los músculos tronando al estirarse...

Se agarra un ritmo colectivo, donde como no hay música todos estamos más pendientes de los cuerpos de todos, sus movimientos y secuencias, atentos al momento justo para salir a la diagonal.

El maestro, en vista de que la luz no vuelve, opta por las palmas para marcarnos los tiempos y dice: "chale, ya parezco maestro de ballet".

Al no haber música que suavice, la concentración en el propio cuerpo, sus límites y sus necesidades, se vuelve imperativa.

Llega un momento, después de las diagonales, en que el maestro debe dar por terminado el ejercicio, pues sin música definitivamente no se puede coreografiar, y así se cierra una clase de poco más de una hora, en la que hubo mucho esfuerzo y bastante aprendizaje.


Es cansado, sí; no es realmente muy relajante (para ninguno, ya sea maestro o alumno) participar en una clase de este modo... pero creo que es muy provechoso... no estaría mal, como sugerencia, que al menos una vez por mes se diera una clase así.... nomás para concientizar sobre todo lo que mencioné anteriormente.

sábado, 2 de julio de 2011

El drama a la orden (28 de Junio de 2010)

Este texto viajó en mi libreta de mano durante más de un año, se mojó, se onduló, se maceró en la historia... hasta que al fin hoy, a más de un año de haber sido creado, me digno a transcribirlo, con algunas actualizaciones y mejoras, gramaticales, no de contenido, sólo para facilitarle un poquito la vida al lector... =)














El DRAMA a la orden

Parece que no soy yo la adicta al drama, es que el drama es adicto a mí.

Pienso que de algún modo atraigo a mi vida situaciones novelescas y álgidas, imposibles, tormentosas o, por decir lo menos, neuróticas; y para cuando me doy cuenta ya hubo más de una señal de alerta, que tomé como prueba de intensa autenticidad, en lugar de salir corriendo como cualquier hijo de vecino en defensa de su salud mental.

¿Qué es eso de "me voy al hospital porque me siento muy mal.."?, le llamo y me dice que se va a morir y que me deja su camisa blanca y sus procesos?

¿Es una broma del azar? (O sólo una broma, je... recordemos que mi segundo nombre es señorita Literal, y a veces las palabras tienen para mí el peso de verdaderos yunques... peso que yo solita les adjudico, aunque sean yunques de unicel, para mí se ven como yunques reales porque... tienen forma de eso!).

En más de una ocasión en mi vida lo he sentido, llegando a concluir que el drama me tranquiliza; cierto tipo de escenas que me son extrañamente familiares, de una incertidumbre en la que tengo la sensación de haber aprendido a nadar.

El coquetear con la tragedia es un lenguaje que llevo tatuado en la médula; no la tragedia real y muda, la que mutila y hay que seguir respirando. No. Es la tragedia insinuada o incluso secretamente anhelada, por eso le decimos el "drama", el preámbulo infinito. La nube negra de tormenta que bien puede o no caer, puede helar la sangre o ser fresco alivio para el ardor.

Por otro lado, no es que dude de la realidad del dolor de los otros, ni en este caso en particular, de la realidad de su dolor. He visto cómo sangra. Y no es que sea yo un ser particularmente impresionable ante la emanación de diversos fluidos, pero creo que sé cuando se trata de verdadero dolor y cuando es una puesta en escena. Si bien en el pasado me han tocado algunos que otros impostores, gente que usaba su malestar como un escudo, en este caso sé que es distinto.

No me pregunto: "¿Por qué a mí?", porque sé que el drama en mi vida está bastante implícito, es modesto y nunca (espero) estandarte. Procuro manejarlo siempre con humor, con discreción y si se puede, ponerlo a trabajar, así es que cuando puedo escribo algo, que puede ir de lo vergonzosamente patético hasta lo airoso y liberador. O también a veces bailo y transpiro las gotitas de angustia que guardo en la epidermis.

Lo que me pregunto es: "¿Por qué ahora?", "¿Por qué él?", "¿Por qué así?".

¿Por qué ahora? porque ayer lloré como una bestia por creer que hice mal, porque el viernes me entregué a darle cariño y tal vez era muy pronto (nunca es pronto, nunca es tarde...), porque temía que después de esto se alejara... porque sucede que cuando uno regala miedo y drama innecesarios, la respuesta que uno recibe es más drama. Así de simple.

¿Por qué él? porque de todos los ojos en los que me pude haber fijado en estos 2 meses, me fijé en los suyos. No me interesé en nadie más, sólo en él. Porque pude llenar un vacío con una pregunta: "tal vez?...". Porque él me buscaba (ya hasta hablo en pasado, como si algo ya se hubiera terminado... stop! drama!) y yo me dejaba llevar, como si eso me aliviase de algo, y me aliviaba. Abandonarme en alguien más (en él) era gran fuente de calma, y de placer. Abandonarse está muy cerca de perderse, es el primer requisito. Ergo, he ahí el camino al drama.

¿Por qué así? ¿Por qué de un día para otro todo puede cambiar? O no. Yo quisiera que lo esencial no cambie, conservar su compañía, continuar la complicidad. Ayer me desgarraba la angustia de perderlo... perder qué? Perder la ilusión de estar juntos algún día, perder una idea de un golpe, todo por 3 instantes de placer, por 3 orgasmos que me alejarían de él para siempre.

¿Pero en verdad tiene que ser así?

Creo que hay dramas mucho más desoladores que el irreversible -pero a fin de cuentas, inocuo- hecho de que un hombre y una mujer se vean desnudos. No tiene nada de terrible que se descubran los cuerpos por primera vez, que se toquen y se acaricien con hambre y sed.

Entonces no queda más que darse cuenta de algo muy sencillo pero muy difícil de entender cuando se es joven y estúpido e impaciente, como diría don Juan (el yaqui, el chamán, no el mujeriego): antes de tirarte al drama de cualquier especie, es bueno pedirle consejo a nuestra muerte, que nos acompaña siempre a nuestra izquierda, susurrándonos por encima del hombro. Nuestra muerte, dulce muerte. Ante su implacable realidad no hay tiempo para nada más que para la vida.

lunes, 23 de mayo de 2011

Serious...?

In which place -better than a common elevator- could void itself find a way to convey the various significances that the absurd adopts when it is forced to fit in what we call ‘reality’?

Gee, what the fuck did I want to say up there?

Well, the point is that I’ve been having this weird feeling all the way, you know, when you come across serious people, men wearing gray suits and suitcases and often a weary expression on their incipiently wrinkled faces, and women having these huge, plastic nails and these pointy stilettos, and their hair so flattened and stuff, and I feel like a little girl just taking the elevator to get some candy from floor 12, and they’re so grown ups and I’m so not-into-their-world, and I feel a bit ashamed about it.

I’m starting to wonder how long can I make this last? I mean, this situation of not working here at all, except for being on time (when I don’t feel like sleeping one more hour, like today), not having any commitment at all and just waiting for the chance of being fired? I’ve never been so irresponsible in my whole life!! *laughs*.

I think this is living proof of my involution process: when I was in high school, I used to be so…. contractée? Is that the way to call it? It was even worse in junior high, and in elementary school well, I had the solemnity of a minister. Every deed was to be taken into consideration.

And now, well now, let’s not say that I’ve become decontractée, actually that is a trait of character I haven’t fully developed yet, but I’ve managed to turn into this sort of mediocre, cynical goblin that plays tricks on her coworker’s emails, spends most of her office time performing non-office activities, and is there just as long as she finds something better… as long as the (mediocre) paycheck keeps coming in again. I’d call this the apex of cynicism in my whole life.

But, guess what? Maybe I’m actually coming to terms with becoming part of this mass stream I’ve always felt so “different” to belong to. I’ve always had to be a paria to feel that I fit in. And guess what. Now I’m finally fitting in the feeling of not fitting in. Lovely, isn’t it?

jueves, 19 de mayo de 2011

30 reasons to be thankful for now that I’m 29 (going on for 30)

  1. I love my family, my parents are alive, together and healthy, and I get along with them pretty well.
  2. I have a brother who has dodged institutionalization because of his mental illness and up to now he’s still able to live with my parents.
  3. I’m mostly healthy and don’t have any major disease or health issue.
  4. I was born in a country and live in another one, and I value the experience.
  5. I left my family household when I was 25 in a totally non-traumatic way.
  6. I now live in an apartment where I’m able to host my 2 kitties.
  7. I don’t have any major mortgage, credit or loan. My debts are minimal.
  8. I bought my own car without any credits with the money I saved 4 years ago.
  9. I have an IT degree and don’t regret having chosen it over psychology, my true passion.
  10. I got my degree 7 years ago with a full scholarship so I didn’t have a huge debt to pay when I got out of school.
  11. I’ve got an MBA when I was 28, and it was free, too.
  12. I had a chance to obtain a diploma in Psychoanalysis and enjoyed very much diving into this profession which I plan to exert in the future.
  13. I got a job immediately after getting out of college, so I’ve never been really unemployed.
  14. I left this first job after 2 years because I wanted to study a master’s degree and dance, and that’s what I did for almost 5 years. And having a great in-campus job.
  15. I was able to be in a semi professional jazz dance company, touring the country, partying and having fun for about 5 years.
  16. I was able to return to the company where I had my first job, 5 years later, hired not outsourced, in a relatively easy and fast way.
  17. I speak English almost as a native because my High School taught me very well.
  18. Learning languages comes to me very easily and I enjoy it very much.
  19. I have an intermediate German degree, which my current job allowed me to obtain last year.
  20. I have a job that leaves me plenty of time to study Business English and now to come back to dance, after one long year of rest.
  21. I have at least 5 best girlfriends whom I can fully trust and rely on for emotional support.
  22. I have at least 12 good friends from College, High School or previous jobs who are always inviting me to parties and offering their continuous friendship.
  23. I’ve got to know romantic love and its mysterious ways without getting stuck in any failure, getting unwanted pregnancies or suffering any major disenchantment.
  24. I believe in God but I’m not trapped in any religion or externally imposed cult.
  25. I have aunts, uncles, grandparents, grandaunts, cousins and friends in my birth country with whom I have a good and close relationship despite the distance.
  26. I believe I’m beautiful and I’m happy with my looks, weight, and my body in general.
  27. I have a boyfriend I love and who loves me in return, with whom I’m learning a lot of things.
  28. I have enough money, time and will to buy videogames, clothes, makeup, gifts and to make small weekend travels.
  29. I was able to travel to my home country this year, after 5 years of not going.
  30. I’m planning to go back to my home country, find a job there, and start a new life there with my boyfriend, who will go there with me one year after I’m installed.

jueves, 3 de febrero de 2011

El poder del Shuffle

Declárese clínicamente muerto quien no ha vivido la gloriosa sensación de sentirse tocado por los mismísimos ángeles cuando en la lista ‘aleatoria’ de su reproductor favorito de música sale ésa, precisamente esa canción que justo, justo en ese momento describe perfectamente aquel trance que está uno viviendo.
Justo en ese momento.
Si sonaba ayer hubiera sido una canción más. Si sonaba mañana, también.

Pero llegó en el lugar indicado y con el timing preciso. Antes de ese punto, y a partir de él pueden o no desencadenarse determinados eventos, igualmente azarosos, pero que al ser blanco de toda nuestra atención positiva, se enganchan finamente como eslabones de la historia mental que nos estamos haciendo.

Tiempo después, es muy probable que veamos el sentido de estas ocurrencias como otro subproducto más de nuestra filosa imaginación, y entendamos que, en realidad, ninguno de estos eventos tenía un significado en particular, ni una intención, ni eran señales absolutamente de nada.

Pero qué sería de la trivial existencia humana si no procuráramos, hasta el punto de la misma muerte, buscarle algún sentido a la fortuita secuencia de sinrazones que a veces parece ser nuestra vida.

Pues bueno, ayer tuve uno de esos momentos estúpidos y extraordinarios.

martes, 16 de noviembre de 2010

Dolce far niente

(Mi teléfono celular tiene un rastro de sangre justo en el número 5.

Quiero llamar a la persona que dejó esa huella y parte de su ADN para decirle que era James Dean, James era el Ashtray girl de la canción de Placebo que sonaba hoy por la mañana.)


Estoy muy descansada, por primera vez puedo decir que tras un puente no necesito un día más para reponerme del mismo. Y es que no hice absolutamente nada, sería el colmo estar cansada de eso. Solo amar, comer, beber, dormir, mirar, respirar, hablar, etc. Lo básico, vamos.


De soñar hay poco, de escribir menos, pero intentaré algo, a saber.

De saber ni madres, no supe decir nada: últimamente el discurso se me escapa, voy a intentar una nueva entrada.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Tigre blanco

Anoche soñé con un pequeño tigre blanco, no era adulto aún, yo lo podía cargar.



Que las balas no te alcancen;
para esquivar las granadas,
esclava,
necesitas mucho plomo,
algo de peso en los huesos
poca paz y un cierto odio
que te libre del delirio placentero
de una fe elocuente y mansa.

No crees más en tu espejismo
estás perdida y clavada
en la cruz de tu realismo
por tu mente envenenada.

Sabes poco, dudas todo:
las ideas como hachas
son fatales mariposas
negras, sucias, que te atacan
hasta hacer que rompas llanto
y te derrumbes,
esclava.

Nunca fuiste un tigre blanco
eso sólo lo soñaste
como hoy que amaneciste
contenta, cogida y cansada
y el recuerdo de un cachorro
de enormes garras
claro y feroz en tus brazos
te deslizó en la mañana.

Tienes sed y temes al agua
llegó la hora de lanzarse
al río, al mar, a la nada
el tigre sabrá que allí estás
te encontrará casi ahogada
pero tú puedes nadar
eso lo sabes, esclava.

martes, 2 de noviembre de 2010

Declaración

Ya lo intenté todo. Sexo, drogas (de las "blandas", puro alcohol y fluoxetina, no combinadas, todavía no estoy tan desesperada como para freírme el cerebro con algo más hardcore como la nicotina, o en cantidades realmente preocupantes) y rock and roll. Todo para poder decir "basta!" y dejar de escribir en este blog y ponerme seria, por una buena vez.

Hasta abrí un nuevo (y aburridísimo) blog donde divago sobre algo que creo que es el psicoanálisis. Ash ajá.

Pero qué creen. Qué. Que estoy hasta la madre.

Me estoy volviendo loca, literalmente. Tengo accesos de bipolaridad que son capaces de espantar hasta al más valiente y demente de los psychos urbanos, al insospechado hombre que -hoy por hoy- se atreve a ser mi pareja.

Llego a mi casa cada noche y todo es un hermoso desastre. Ya no tengo uno, sino 2 gatos enormes e infantiles, que a veces se acurrucan plácidos y ronroneantes en mi cama, y que por las mañanas (a veces) se orinan en mi sillón puff rojo, voltean botes de basura y mastican las servilletas usadas, todo para desatar mi ira matutina, misma que se desvanece tan pronto como les doy un poco de su comida y los acaricio maternalmente: "pórtense bien, malditos", antes de irme a trabajar.

A trabajar. Detesto ferozmente mi trabajo, tanto como nunca antes lo había hecho, a mis 29 años de vida, y a mis casi 8 de vida laboral. No es que sea un mal trabajo, no, es que no me gusta; y ahora recién tengo el valor para aceptarlo, y, sinceramente, ese hecho es desolador. Lo soporto por la impía necesidad de sentirme ocupada, por la falta de otra opción instantánea y, por sobre todo, porque allí veo a mi hombre, pero creo que eso nos hace más ruido que la paz que nos podría/debería brindar.

Ah, y por el DF. Sonará provinciano, pero me agrada su libertad, su desenfado y su ritmo veloz. Sus parejas gays por todas partes (bueh, trabajo tan cerca de la Zona Rosa), sus enjambres de tráfico, su vibrante y emplomada cotidianeidad. La posibilidad de estudiar buen alemán y comer cada día en un lugar distinto, sus calles caminables al mediodía y que cambian a cada paso. Por eso puedo amar el DF. Su Condesa, tan odiada por tantos, y que me recuerda tanto a mi Buenos Aires querido.

Fuera de eso que menciono, el amor y el DF, no sé que carajo hago yendo allá todos los días a hacerme pendeja del modo tan atroz en que lo hago. No hallo un sentido verdadero en hacer lo que hago, y ah como me pesa. Como dice Fito en Al lado del camino: "vivir atormentado de sentido, ésta sí que es la parte mas pesada". Y así vivo, por no escribir. Porque en el desastre de mi cuarto no encuentro mi diario, porque me prohibí seguir ahondando en mis "excentricidades". Porque decidí dejar mi propio análisis, ese recuento de miserias que cada noche de martes me dejaba hecha una piltrafa de lágrimas, consciente, sí claro, pero destrozada.

Entonces en este completo desperfecto que es mi vida hoy, en este desbalance en el que me considero viva y enterrada (citando nuevamente al Páez, cómo me llega ese flaco, el próximo sábado lo veo), no puedo más que obedecer al IMPERATIVO de volver a escribir aquí.

No es que lo elija, no siempre hay opciones, a veces hay ciertos catégoricos a los que hay que apegarse, sin cuestionar (ya saben a quién cito):

Habrá que declararse incompetente en todas las materias del mercado.

Habrá que ser abyecto y desalmado.

Me considero vivo y enterrado.

Tendré que hacerte bien, tendrás que hacerme daño.

La brisa de la muerte enamorada que ronda como un angel asesino.

Por eso, y por muchas otras razones más, hoy escribo. Por eso, y sólo por eso, vivo. Gracias. No es tan tarde.

sábado, 28 de agosto de 2010

Nueva dirección, nuevo todo, misma yo

Ahora ando en:

http://presuntogato.blogspot.com

gracias por todo, mis feroces lectores, por allá los veo ;)

miércoles, 18 de agosto de 2010

1 mes y casi 5 años después

Reedición de Lo indecible. Tuve ganas de cerrar este blog y abrir otro, aún no tiene nombre pero ya se está gestando. Por ahora este blog dará por terminado su ciclo de vida, quiero agradecerle por estos fascinantes casi 5 años...

{Lo indecible}

Lo difícil no es hallarlo
es tan sólo poder verlo
sin retrucos ni cristales.

Que no escurra entre los dedos
como azúcar destilada.
Siga siendo tibio al tacto
como fue en el pensamiento
a la hora de inventarse.

Lo que no dijo el abrazo
impregnado de cautela
lo que se perdió en la duda
lo despeja la vital incertidumbre en la caricia
la elocuencia de un rugido primordial y placentero.

De los párpados cansados nada sabe la locura
la que salta y no usa redes
la impaciencia del suicida
por el vértigo invocado
nunca pudo resistirse
al deseo de lamer
lo inesperado.

Me alivianas la razón
damos vida en un te quiero
construyamos la conciencia
navegando veinte cielos.

Lo sencillo no es buscarlo
es dejar que te sorprenda
como un golpe, la inocencia.

viernes, 18 de junio de 2010

LO INDECIBLE

Lo difícil no es hallarlo
es tan sólo poder verlo
sin retrucos ni cristales.

Que no escurra entre los dedos
como azúcar destilada.
Siga siendo tibio al tacto
como fue en el pensamiento
a la hora de inventarse.

Lo que no dice el abrazo
impregnado de cautela
lo que se pierde en la duda
lo despeja la letal incertidumbre en la caricia
la elocuencia de un rugido primordial y placentero.

De los párpados cansados nada sabe la locura
la que salta y no usa redes
la impaciencia del suicida
por el vértigo invocado
nunca pudo resistirse
al deseo de lamer
lo inesperado.

No se dice "corazón"
es mejor decir "espero"
no pronuncies tu sentencia
sin sentir lo que aúlla el cielo.

Lo sencillo no es buscarlo
es dejar que te sorprenda
como un golpe, la inocencia.