jueves, 31 de agosto de 2006

joy


QUÉ ALEGRÍA VIVIR...

Qué alegría vivir

sintiéndote vivido.

Rendirse

a la gran certidumbre, oscuramente,

de que otro ser, fuera de mí, muy lejos

me está viviendo.

....

Que hay otro ser, por el que miro el mundo,

porque me está queriendo con sus ojos.

Que hay otra voz con la que digo cosas

no sospechadas por mi gran silencio;

y sé que también me quiere con su voz.

.....

Y cuando me hable

de un cielo oscuro, de un paisaje blanco,

recordaré

estrellas que no vi,

y nieve que nevaba allá en su cielo.

Con la extraña delicia de acordarse

de haber tocado lo que no toqué

sino con esas manos que no alcanzo

a coger con las mías, tan distantes.

Y todo enajenado podrá el cuerpo

descansar, quieto, muerto ya. Morirse

en la alta confianza

de que este vivir mío no era solo

mi vivir: era el nuestro. Y que me vive

otro ser de la no muerte.

(extractos de un poema de Pedro Salinas)

No hay comentarios.: