miércoles, 4 de julio de 2007

Gestos

Lo primero que leí de Milan Kundera y que definitivamente hizo que me quedara prendada con él fue La Inmortalidad. Empieza describiendo algo tan casual como un gesto, y de ahí sale la idea para tooodo un personaje, es genial.

Y es que hay cada gesto que uno desearía tener la maestría de Kundera para contarlo... por ejemplo, hoy. La escena al aire libre, el sol brillante de media mañana, viniendo de la máquina de café. Estoy revolviendo mi vasito con café vanilla porque sale muy espumoso y eso me choca, vamos hablando de eso, alzo la vista y me piden "el cosito del café". Lo doy, revuelven el propio café, lo chupan completamente (al cosito, que es un palito de plastico rojo y plano) y me miran con cara de inocencia al hacerlo. "Ah perdón ya no lo ibas a usar verdaaad?". Sigue la mirada sobre mí, yo desvío la mía y me río. Y yo así de "ehm no, para nada, quedátelo". Chale.

2 comentarios:

Eric T dijo...

Imagina un filántropo haciendo de su próximo análisis ético un vasito de café espumoso, un cosito para agitar como su pluma que le da el toque que a él le gusta y a su lado una mujer con una sonrisa hermosa, mientras él con taciturno espíritu descubre que no sólo tiene la "pluma" o el cosito sino también el papel o la "sonrisa" sobre la cual poner en trazos su inevitable flujo de ideas.

Noelle dijo...

aaahh este me costó entenderle pero le entendí, le entendí... jajaja. Es que me costó captarle a lo de filántropo-análisis ético.. veo palabras difíciles y mi cerebelo se bloquea cual tubería congelada... :P