miércoles, 28 de octubre de 2009

Los dones

Jueves, 2:00 pm.
El hombre sentado, reducido pero aún furioso, puesto bajo control en el sillón con ambos brazos inmovilizados, logró patear fuerte hacia arriba, consiguiendo desestabilizar la mesita de centro con sus cuatro paneles de madera donde antes hubo cristales. Cristales que él mismo había llegado a romper uno a uno con la palma de sus enormes manos. El florero de cristal se volcó, los claveles color rosa encendido se desparramaron en el piso, el agua mojó los sillones, pero no se rompió nada. Al día siguiente fue ingresado de tiempo completo en la institución mental en donde ya lo conocían bastante bien.


Viernes, 8:30 am.

Del lado de adentro de los ventanales espero mi café y veo como la gente se dirige a sus aulas, algunos caminando rápido, otros no tanto, otros sentados dejándose calentar por el sol que a esa hora es muy tibio y benevolente.
Casi a mitad del patio, casi en un pedestal, hay dos muchachos abrazándose, parece que se están despidiendo. Son muy parecidos entre sí: ambos de cabello castaño claro, los dos bastante menudos, no tienen más de 15 años; bien podrían ser hermanos.
De repente noto que el abrazo prolongado en realidad era un beso: inocente, radiante. Todo alrededor giraba pero ellos estaban quietos en su beso, el sol los acariciaba.
Entiendo que estoy exactamente en donde debo estar, y me gusta.


Cualquier día, a cualquier hora.
Mientras tanto, de ti hay un silencio muy amplio, tu brumosa ausencia y la certeza de saber que te sigues portando como un perfecto imbécil con ella. Claro, no esperaba menos de ti.
Necesito que te equivoques un poco. Necesito que tropieces con tus propios cálculos helados y caigas de lleno en la trampa que tú mismo te has puesto, que saltes por fin al vacío de tu soledad líquida.
En ese ácido vacío tan tuyo en donde no entran ni los terapeutas, en donde sé que sufres pero te aguantas, como los machos. En donde ella no te va a ir a buscar, y esta vez probablemente ni siquiera te vaya a esperar a la salida. O tal vez sí. Eso no lo sabré hasta que lo vea.
Yo sé bien que no puedo buscarte, corro el mayor riesgo que es encontrarte, que si algo pasa no será por mí.
Cualquier día vas a necesitar que me equivoque también, vas a hacerme la emboscada: vas a jugar al policía bueno-policía malo. Si llego o no a caer otra vez en el jueguito, imposible de asegurar. Por ahora sólo sigo esperando, tranquila, a que empieces a dar manotazos de ahogado. No tardarás. Sé que es mentira que todo se va a curar algún día, sé que van a quedar las heridas, pero me hago cargo, estoy perfectamente consciente, y no tengo nada por qué pedir perdón. Cualquier día...

Créditos de las imágenes: variados y googleados, probablemente son de Deviantart.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Te mando la oferta al carajo, me subís la demanda con tutti, boló


Nos guste o no, gran parte de nuestra vida anímica se rige por esta basiquísima ley económica. A fin de cuentas, somos seres espirituales contenidos en recipientes (y por ende conductas) materiales. En innumerables circunstancias ya hemos probado y comprobado que este viejo paradigma de la pubertad de hacerse los difíciles es lo que para fines prácticos mejor funciona con el sexo opuesto.

Y no sólo se limita al opuesto. Y no sólo se limita al sexo.

Siempre se desea lo que no está accesible, hay que aceptarlo: la raíz de aquella patética teoría de las manzanitas más altas del árbol -aunque terriblemente enunciada, y fuertemente marcada con nauseabundos tintes de moralina- tiene un poco mucho de razón.

Ojo, no digo que sea la única o mejor forma de relacionarse y/o obtener cosas de los demás. No. Ni siquiera puede considerarse una estrategia como tal, pues es algo que no se planea en absoluto: su magnífico poder recae en la espontaneidad con la que se use. Por lo tanto, es una táctica que da resultados de inmediato.

El proceso es sencillo y por lo general consta de los siguientes pasos, a saber:

0. Elija a alguien que sea de SU interés. Esto es muy importante, porque si a usted no le interesa, es probable que esté manejando involuntariamente una oferta muy limitada, pero sin la atención suficiente y por ende, sin resultado alguno.

1.Decídase usted a dedicarle una genuina y especial atención a ese alguien, déle constantemente un lugar del que a la larga se pueda creer merecedor y dueño/a.

2. Un buen día, retírele esa atención y trátelo/a de modo neutral. No quiere decir que sea usted agresivo ni descortés, ni mucho menos malora (ja, malora, qué palabra...), solamente le pedimos un poquito de... indiferencia. Ignórelo/a olímpicamente. Oculte mercancías, no enseñe, no oferte.

3. Si el susodicho/a está pendiente de usted, o tal vez de su propio ego, se parará de pestañas y reaccionará. No se sabe con qué objeto, pero aumentará considerablemente su demanda de ese producto que usted, por alguna razón, ya no le está ofertando.

De ahí a que el sujeto le compre, eso sí ya quién sabe. En esa decisión influyen otros factores, como ser el poder adquisitivo del sujeto/a, las variaciones estacionales de la demanda, si su producto es un bien de lujo y si está o no gravado (con eso de que el tema está tan de moda), etc etc etc.

Pero lo bello de esto es que ya ha creado usted un eficiente sistema de "tire y afloje" que lo acompañará en sus relaciones por el resto de su vida, y que le podrá ser muy útil en diversas e inesperadas situaciones.

Nota al Pie: en psicoanálisis esto sería como construir una linda y flexible interacción histérica/obsesivo, apelando a esa histeriquita y a ese pequeño obsesivo que todos llevamos dentro.

viernes, 2 de octubre de 2009

necesitaba postear esto cual flogger, por una extraña razón me encantan






























Estábamos en casa de Beto (-ábamos porque no sé quien más iba conmigo, pero tenia compañía eso lo sé) y no nos dejaban subir a la parte de arriba, era de noche. Nos sugerían dormir en la sala.

Salíamos y era el mar. Un mar tipo lago porque era muy quieto. Se veía a niños caminar por el fondo, y lentamente ir bajando. Era muy transparente y tranquilo.

Yo estaba aferrada a una especie de muelle -en medio de la nada- no se veía la costa, pero había un muelle de madera, con escalerita, al que yo estaba prendida.

Al fondo del horizonte veo formarse una tormenta muy oscura. Noto que no es tormenta, es tornado. Se está moviendo hacia mí. Siento algo de miedo, pero no me muevo. El tornado, en forma de embudo, pasa junto a mí, a mi izquierda.

No me destruye, no me hace nada. Ni siquiera levanta agua a su paso.

Me da vértigo, pero sigo ahí prendida al muelle.

Pasa un segundo tornado y es lo mismo. No me toca.


martes, 29 de septiembre de 2009

I'm so horny but that's ok, my will is good

Mañana a rockeaaaar-uuuuouououo...!!! Stoy tan emocionada.


Y no tengo nada mas que decir. Bueno sí, pero ahora no, qué hueva.



-"Espérense, cabrones, donde dejé mi kohl L'Oreal??? en la rueda???"

- "Wey no! esta toda oxidada, otra vez no, no mames..."

- "OK sigan con sus joterías, aquí los espero, no hay pedo..."

aaahhh los amo!!!

jueves, 24 de septiembre de 2009

Viéndolo bien, que el trabajo de uno consista en llevar a cenar a gente bonita de Colombia y Ecuadors, entretenerlos, mostrarles la ciudad, cenar gratis y disfrutar de una noche cálida y seca en una ciudad que siempre es fría y últimamente bastante lluviosa, es algo que no está nada pero nada mal.
Y nunca me he quejado de éste mi trabajo eh.

sábado, 12 de septiembre de 2009

El episodio de los brazos gorditos (y el episodio de la cerradura oxidada)

Empezaremos por el episodio de la cerradura oxidada. Uno no sabe la cantidad de fuerza que tiene en el codo hasta que da codazos. Suena muy sencillo, no? pues así es. La solución más viable a un problema siempre es la más sencilla, o algo así dice un postulado de la navaja de Occam o no se qué.
Pues bien, el codo es una parte muy resistente de mi cuerpo, y os diré por qué. Lotro día llegaba de de una fiesta y las lluvias tuvieron a bien oxidar mi entrada, resultado: la llave no giraba y no podía yo entrar. Forcejeé tratando de entrar, sin lograr nada, aunque cuando di un codazo (un poco más de bronca que con intenciones de realmente solucionar el problema), me di cuenta de la fuerza que éste maneja. Ya había dado pataditas con las rodillas, sin ningún éxito, y pues uno siente dolorcito y dice ok ya estuvo. Pero con el codo no. No duele nada, uno pega con toda la fuerza y acá chido.
Nada, que al final, aunque llegó el vecino en mi auxilio con su aceitito 3-en-1, no logré entrar y tuve que irme a dormir a casa de mis papás. Moraleja: la lluvia y las cerraduras no sellevan.
Bueno eso qué. Está del nabo este post.
Iba a decir algo de los brazos gorditos, y qué por qué son algo muy femenino y verdaderamente lindo, y la vez que lo expliqué provoqué una sonrisa muy padre, pero inquisidora. Pero la verdad ya no tengo ganas de explicar más nada al respecto.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Discurso y escena

I. Discurso de la disnea

Van varios lunes que despierto antes del alba, atosigada, sudada, parcialmente ahogada y sibilante.
¿Que qué es sibilante? básicamente, que silba. Es así como que desde el cuello y más abajo, como a la altura del esternón, se produce un silbido involuntario cuando el aire pasa, y se siente como una tubería oxidada transitada por un viento caliente que en cada inspiracion/espiración, emite un sonido similar a gatitos lejanos y chillantes. Silbantes. Y esto se refleja en la espalda, que cada que llora un gatito, se encoge y contractura involuntariamente, tal vez de tristeza.

Decido dejar de luchar con la almohada y las posiciones, pues es bien sabido que no podré conciliar el sueño hasta que el aire entre y salga como dios manda, es decir, sin sibilancia. Eso suele ocurrir generalmente tras una hora, hora y media, en la que veo tele o leo, lo que me quede más a mano. Hace algunos años bien podría haberme desesperado y llorado de rabia, pero hoy por hoy lo tomo con mucha calma y filosofía.

No cuento con el recurso del "soplete", o sea el inhalador, por varias razones, que se encauzan en una sola: no lo he comprado. En primera, no me agrada nada la idea de gastar dinero en eso. No sé, prefiero gastármelo en ropa, películas, incluso en comida o regalos para amigos y parientes.

Pero en salbutamol? ash no. Es tan out. Existen en el mercado, por supuesto, otros broncodilatadores de avanzada, como el amigo Seretide, pero es tan asquerosamente caro. Bah, en sí no lo es tanto, pero me duele comprarlo y pensar que me alcanzaría para unas lindas botitas de oferta o un vestido sencillo.

Otra razón es que soy fiel creyente de que debo aguantar y vencer al síntoma, yo solita, sin bastones. Ya cuando sienta que de plano puedo más, o sea ya para la próxima madrugada sin aliento, me procuraré la salida fácil del soplete, digo porque tampoco se trata de llegar a los amaneceres con la respiración conteniéndola a una, en lugar de una misma contener la respiración. Pero no antes.

II. Escena de supermercado en sábado por la noche

Llueve a cántaros y ahí va ella, recorriendo el pasillo cerca de las cajas con esos minúsculos pies mojados y amarillos de tan helados, porque va saliendo de clase y antes del partido decidió pasar por provisiones, es decir, vino tinto. Sandalias rojas, pantalón de pana rojo quemado, alaciado aún impecable a pesar de la lluvia, delineado inmejorable; contra ese rasgo la lluvia no tiene absolutamente nada que hacer.

Paso constante y mirada absorta en las portadas de las revistas: Quién, Caras, Hola, Vanidades, Glamour, GQ, Cosmopolitan. Pasos concentrados en llegar al baño (tiene frío y por ende ganas de hacer pipí) y nada más que eso importa en ese momento.

De pronto, una mirada la interrumpe. La hace voltear, imperativa, de la distracción revisteril de su derecha. A su izquierda, un tipo rubio alto, con cara de intelectual indudable, aunque sin lentes, naturalmente gordito, aunque no de esos gordos guangos sino más bien de esos gordos sólidos, la mira con una cara de estúpido totalmente fuera del tiempo. No hace ademán de saludarla, su gesto ido esboza una semi sonrisa, y ella tampoco lo reconoce, al menos no en los segundos que dura el cruce.

Cuando llega al pasillo del baño, ella piensa: "pero claro, era Rodrigo!! Ahora agarro y voy a toparlo casualmente en alguna de las góndolas de comida". Y eso hizo.
La noche rebosaba de hombres solos en el supermercado, y tenía varias miradas encima, algunas interesantes, otras no tanto. No se amilanó y siguió su camino, haciéndose tonta en el estante de las papas fritas. De lejos vio su gorda espalda en la fila del pan, como buen gordito. Con su bolsa de estraza se acercó velozmente y pronto quedó de otro lado del anaquel central, y la volvió a mirar.
Ella entonces lo increpó "hola! eres fulano de tal, verdad?" y él sólo alcanzó saludarla de beso (ella no esperaba eso), y a balbucear torpemente "sí, hola, como estás?", ella rápido un "bien bien gracias y tú?", él "bien también" y ella "bueno adiós!", "adiós...". Inmediatamente y como para cortar la escena, se topó con otro simpático gordito de larguísimas pestañas que la reconoció rápido y puntual. Ella echó un vistazo a su carrito lleno de alcohol y él mencionó el partido. Y ella recordó: "ah claro el partido!".
Después de la despedida del futbolero, ella retomó el hilo de su pensamiento y asumió que aquel no se acordaba absolutamente de nada, supo que él no tenía ni la más peregrina idea de quien se trataba. ¿Hermana de un paciente suyo? nunca lo sabría. Él se quedó con la duda.
Y ella se quedó con la certeza. Se fue caminando, con sus pies más tibios ya, a la zona de los vinos, e inmediatamente llamó por teléfono a su madre para contarle del absurdo evento, y continuó encontrando miradas de sábado por la noche en el supermercado antes del partido.

martes, 1 de septiembre de 2009

mejor que esté en la palabra y no en el cuerpo

Dicen... supongo que es por algo, no?

lunes, 31 de agosto de 2009

Post patrocinado por carnitas el Oso Mañoso. Y nieves la Sabrosita.

Ash. Me acaba de pasar la maldita-malditación de todo bloggero/escriba del siglo XXI, que es crear un texto así todo fregón y de repente bolas, que le pico a no se qué botón y que se me borra y que se pierde en el cyberespacio de la estupidez.

Hablaba de la propiedad de lo perdido, citaba a Benedetti y a López Portillo, tenía una fotito genial de la primaria, en fin, una joyita que no podrán volver a leer jamás, pues quedó registrado en mi mente únicamente y a esa nadie, pero nadie, se puede meter.

Dicho lo cual, y aclarando que no estoy de malas en absoluto (creo que en realidad no era tan tan bueno el post que perdí, así como tampoco lo será éste), procederé a sacar una serie de conclusiones tautológicas aleatorias, muy propias para esta hora bendita, las seis de la tarde:

1. Ser capaz de tomarse un café expreso, sin ponerle ninguna clase de endulzante ni hacer gestos, disfrutando su olor y sabor, es una indiscutible señal de madurez, discreta y avasallante.

2. El rimmel que te pones primero una capa blanca y luego una capa negra no es tan bueno como la publicidad promete, ni tan malo como parece serlo después del primer uso.

3. Lo que dice Schopenhauer acerca de la convivencia: "intimacy brings contempt", puede que sea cierto, pero nosotros, humanitos de a peso al fin y al cabo, diría una amiga, nos empeñamos día con día en demostrar que el viejo amargator está equivocado, y eso es una razón muy válida para vivir.

4. Llegar a una larga mesa rectangular, de mantel blanco, en donde está sentada completamente sola y sonriente una mujer de rojo muy bonita, que espera, es una escena digna de ser mencionada sólo por lo perfecto de la misma.

5. El tiempo aire, saldo, crédito y demás son formas equívocas de llamarle a cierto tipo de excusas para volver a ser más humano, más despreocupado, y, por una vez, no localizable.

6. A mayor afinidad musical entre dos individuos, mayor será la probabilidad de que alguno, o ambos, crea que tener sexo sería una buena idea. Por el contrario, cuando la falta de afinidad musical entre dos individuos sea exponencial, es muy probable que haya algo más que sexo, pues uno debe aprender desarrollar aptitudes como la tolerancia, la paciencia, la curiosidad y el ánimo por descubrir sorprendentes coincidencias, que se dan sólo con el tiempo. Aunque eso no garantiza buen sexo. Todo no se puede.

jueves, 27 de agosto de 2009

"soy inmune a mi propio veneno"

1. No puedo estar celosa, cada quien tiene lo que se merece y tengo lo que me merezco, totalmente. Tener un novio es una tarea que implica varias responsabilidades/cargas que no sé si hoy por hoy estoy dispuesta a afrontar.

2. Hoy aprendí lo que es una churumbela de diamantes. Le pregunté a la señora si es verdad que los diamantes son los mejores amigos de una chica. Olvido que ella ya no es una chica. Y no busca precisamente mejores amigos. Igual, se ven chingones. Pero sigo sin entender cual es el punto de portar diamantes en las manos.

3 . Tengo amigas que en realidad no lo son y debo aceptarlo de una vez. Que la conozca desde hace mucho tiempo y haya asistido y sido madrina en su boda no quiere decir que podamos entendernos. Hasta el sol de hoy no he podido entender su bizarro concepto de "amistad", llena de agresividad, juicios y egoísmo.

4. Llueve bien bonito. Ahora me acuerdo del último sueño que tuve. Cop me abrazaba por la espalda, despacito, rico, y yo me dejaba. Hacía tiempo que no lo veía, y mucho más que no soñaba con él. No me extrañó para nada que ese mismo día me buscara para ir a comer. Como siempre. Clásico, ya no me sorprende. Sueño y al día siguiente pasa.

5. Las mujeres somos las de la intuición, dijo Shak.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Me pidieron mis cartas, y quien soy yo para no mostrarlas.

Claro, y es que las niñas de 20 años de hoy no tienen idea de lo que es una carta! así postales, de papel y todo... y como la becarita sabe ser fotógrafa, le tiene que tomar fotos a cartas "de las de antes", me las pidió a mí y buennoo....
NO podía haber elegido a alguien más indicado.
Yo atesoro miles y miles de cartas, desde la corta edad de 8 años (edad a la que empecé a cartearme con mi mejor amiga de 3ero de primaria, Lourdes, con quien continué hasta casi los 20 y después le perdí totalmente el rastro) hasta casi los 22, que fue cuando terminé la carrera.
Cartas de todo tipo: de amigas de la infancia, primitos que apenas aprendían a escribir, tíos y padrinos consentidores, tía abuela y abuela que fielmente me felicitaban para mis cumpleaños y para contarme de sus vidas a 40 grados, en la ciudad donde el tiempo se detiene...
Cartas de amigos desconocidos (wtf...?), amigos de México que se fueron al extranjero, amigos causales y amigos casuales.
También hay cartas de amor, ojo. Son de las más bonitas. Amor/amistad, pero en ese tiempo, a mis 19/20 años, eran del amor más romántico que jamás pude haber conocido. Era ideal, un poeta.
(Esas cartas merecen mención aparte y este post no podrá versar sobre ellos, así que otro día profundizaré. O no.)
El punto es que las cartas eran gran parte de mi comunicación sentimental y de mis lazos con mis raíces, cosa que cambió radicalmente con el advenimiento del internet.
Ya no nos escribimos más.
Ahora chateamos a menudo, cuando se puede, y a veces nos mandamos paquetes pero bueno, no es lo mismo. El blog sustituyó al diario, en una bizarra y pública forma, el email NO sustituyó a las cartas, así como el chat no reemplazó al teléfono ni jamás reemplazará una charla frente a frente.
Son épocas raras las de hoy, pero lindas igual. Y más lindo todavía es conservar tantas y tantas cartas viejas, mirar la letra, revivir la emoción de reconocer los rasgos del trazo en el sobre, acordarse y sonreír... bah, ay que ser canceriana acumulativa y melancólica como yo para llevar a cuestas todo ese pasado... y sentirse tan segura y satisfecha gracias a ello.

viernes, 21 de agosto de 2009

El supuesto león

Ocurre a veces que a uno le cuesta mucho llegar a un lugar en donde se desarrolla, digamos, una fiesta. ¿Por qué ocurre esto? básicamente, esto se debe a un mal trazado urbano, por un lado, y a un pésimo sentido de la orientación -femenino-, por otro. Esto, aunado a una mala suerte para preguntar por direcciones a los lugareños, quienes por su parte también son bastante incapaces a la hora de dar indicaciones útiles, puede ocasionar que una llegue a una fiesta tipo 1 hora después de haber arrancado el auto con ese fin.
Total que llega una a la dichosa fiesta, acompañada de su amiguita, claro, y pues el ambiente es levemente desalentador: pubertos sudando y bebiendo cerveza en un salón de fiestas mal iluminado, aunque limpio y oportunamente decorado.
El sonido es ensordecedor y el alcohol, caro. Igual una va y compra lo debido, total todo es por ayudar al amigo que organiza la fiesta; un torres con coca semi tibia, para ella y para la amiguita, y empieza la tarea de saludar consuetudinariamente a los que aún están en condiciones de reconocer un rostro familiar.
La charla fácil empieza a surgir, "fácil" es un decir, pues naturalmente no es fácil hilar un diálogo con la música a tantos decibeles, pero igual una lo intenta, mientras el alcohol empieza a ingresar al sistema nervioso con penosa lentitud.
Una y la amiga van rolando de bolita en bolita, a ver cuál es más acogedora, hasta llegar a una en donde una chica de botas negras, alta y ebria, baila muy sexy en el centro de la rueda. A una la invitan al centro de la rueda y le hacen sandwich entre dos hombres (de mucha confianza, conocidisimos) levemente borrachos, mucho menos que la chica ebria que ya se retiró a bailar con otro.
Es tiempo de moverse y seguir circulando, no hay hombres guapos, solo niñatos, y se ven mas mujeres que hombres. La razón: la mayoría de los "hombres" están sentados en las sillas en el perímetro del salón, bebiendo y mirando, como zombies, ni siquiera hablan. Sólo las niñas echan relajo. Después de unas cuantas viboreadas al resto de la fiesta, una contempla las posibilidades de mejorar la velada y le manda sms a otra amiga, que tenía un plan alterno en algún bar.
La amiga contesta de inmediato: "claro! pero va a ir X, no hay problema?". Mmmmmm una sopesa las posibilidades: continuar en esta fiesta donde, mal que bien, conoce a todos y sabe como puede evolucionar el ambiente, o tomarse la molestia de cambiar de ambiente, ir a un lugar público y además de ver a la amiga, tener que tolerar la presencia de X, quién seguramente se portará taciturno y miedoso como conejo en la carretera.
De repente, las cosas cambian en el ambiente, la música mejora, el sonido es idóneo, se organizan concursos de pirouettes, la charla con todos se aviva, el alcohol hace su entrada triunfal al córtex. Finalmente una ya está ambientada, y ya sabe lo que sucede cuando se hace un cambio de una fiesta con ambiente macerado a una reunión a temperatura menor: es como dar un salto de un burbujeante y cálido jacuzzi directo hacia la nieve. Una le contesta a la amiga: "qué crees?? de repente el ambiente mejoró aquí..." y se evita la incómoda presencia de X (quien por cierto en el instante en que estaba redactando esto asomó la cabeza por el vano de la puerta... así o más bizarro?).
Por lo tanto, el supuesto de "en otro lado estaría mejor", se invalida precisamente en el momento en que uno valora el ahora más rabioso (incluyendo el trabajo que nos costó llegar a donde estamos), y se deja de mamadas con andar imaginando leones en los bosques de Palermo, bestias que, a fin de cuentas, no son más que rugidos en la lejanía. El peligro está siempre ahí con nosotros, y el mejor león es el que uno invoca con el pensamiento más propicio.

martes, 18 de agosto de 2009

Y dale.

Épocas lúcidas en lo que a recordar sueños respecta. Quéselevaahacer.
a) Soñé que había un pequeñito como de 6 años llamado León, que hablaba a sus papás con bastante seriedad, como un adulto, y bromeaba con su padre diciéndole "bueno yo los dejé solos, para que se pongan de acuerdo" (refiriéndose al papá y a la mamá). No sé bien a qué se refería, era como muy maduro el niño. El papá era un señor de lentes medio nerdoso, y se divertía con el comentario de su hijo, que le hablaba desde una cuna o litera o algo así, en un cuarto de niños.
Cambia la perspectiva y ahora estoy yo, hablando con Julio Cortázar. Estamos mirando la escena de León y su padre. Julio me dice "hoy mi hija cumple 40 años". Por cierto Julio en el sueño se ve como de esa edad, 40 años.

b) Soñé que en el estacionamiento de la universidad estaba con los proveedores de sistemas, todo el equipo, y acompañábamos a subirse a un taxi a Sergio y su hermano, Saúl. Sergio era un chavo con asperger que estudió la carrera conmigo. Saúl es su hermano menor, que trabajó con mis proveedores de sistemas pero renunció estrepitosamente. Los dejábamos y regresábamos caminando a mi oficina, sólo Edgar y yo, el jefe de los proveedores, que por cierto también fue mi compañero en la carrera (aunque él se graduó antes porque es mayor). Edgar hacía un comentario sobre el acento de los uruguayos y yo decía algo así de que es igual que el de los argentinos, y él decía "por esoooo" y se burlaba o no sé qué, pero así en plan de cotorreo buena onda. Entonces yo lo golpeaba en la espalda, golpe de niña, leve, jugando, y luego lo abrazaba por atrás, y nos reíamos.

lunes, 17 de agosto de 2009

Hablando de cosas que quitan el aliento o lo reinstauran

I.
Las que quitan el puto aliento son aquellas como el bonito ataque de asma que me cargo desde anoche, el cual hoy en la mañana hizo de mi subida por las escaleras un logro que una septuagenaria haría con bastante menos esfuerzo. Pero en fin. En lo que consigo mi inhalador me aguanto como los machos, ni que fuera qué o qué.

Update: respiración normalizada cerca de las 10 am.

Luego, algo loquísimo que me pasó el sábado y me dejó respirando pero en la lela será narrado a continuación. Estaba muy sentada en mi clase de psicoanálisis y de repente me asaltaban pensamientos referentes a Cop, así como quien no quiere la cosa, recordando casualmente, porque justo en esa clase se trataban muchos temas que hemos platicado últimamente en relación al diplomado que tomo, preguntas que él me hace. Uno de los temas de la clase era el narcisismo, propio de culturas primitivas, que consistía en esperar que por el sólo hecho de pedir algo a los Dioses, éstos nos lo iban a conceder. Yo pensé en las veces que se me habían cumplido deseos y pensé "a la mierda, qué narcisista resulté!".


A veces pensaba en Cop pero no tan casualmente, ya más bien era con cierto deseo consciente y asumido, como pensando "aah que chingón estaría que me hable, ahh qué rico sería esto, o lo otro". Etcétera. Entonces mi mente oscilaba tranquilamente, sin angustia, entre esos dos puntos: el racional y el irracional. Como en un columpio y así me entretenía poniendo atención en mi clase y pensando pensando pensando. Siempre hago varias cosas a la vez.

Y en eso, tómala barbón, que me llega un mensajito suyo. Palidecí, enmudecí y empendejecí de la impresión. No era lo que se dice un mensaje desarmante, pero tampoco era algo super equis, era así de "qué onda? como estás? que plan tienes para al rato?", y pues llegó justo en un momento tan crítico en que no pude más que perder del todo mi concentración por los 10 minutos que quedaban de clase. Creo que la libré bastante bien.

Lo que pasó después estuvo leve, no entraré en detalles porque bien se puede resumir en una agradable, amistosa y totalmente inocente noche de juegos de mesa y tragos relax, él, la novia y yo; pero bueno, el punto es que qué pedo con la pinche sincronía macabrona.

Whatever.

El punto de todo esto es lo absurdo y tremendamente personal que es el puesto que ese wey está asumiendo en mi delirante-mente, pero mñe, no voy a luchar contra eso ahora, no a costa de mi piel.

II.

Recuperando el aliento, noto que cualquiera que me viera llegar toda llorosa diría: "esto del jazz no parece hacerte muy bien", pero no es así. Es como cuando uno llega de terapia y por sacar todo a veces llora y no se lo espera, pero ese día simplemente tocaba y pues ya.

Así fue hoy.

Llegué muy cansada y me frustró que el profe no me dejara entrar a la clase de jazz, después de haber hecho un esfuerzo por llegar; llegué a tiempo pero por quedarme cotorreando con todos los demás en el lobby entré al salón como unos 15 mins después, y a mí y a otra chava nos dijo directamente "nos vemos el miércoles". Pasa que cuando duermo mal ando de chipil y lloro a la menor provocación. Es una idiotez, porque ese profe siempre deja a alguien afuera, el punto es que ya, dije "ay no voy a hacer berrinche, tambien yo que me distraje y por eso entré tarde" sólo que con ese profe nunca sabes cuando te va a dejar entrar como si nada y cuando te va a decir ya no entras, bye. Respiré, me salí al otro salón que estaba solo (no quería regresar a los del cotorreo), saqué mis lagrimitas discretamente y cuando respiré mejor me regresé al salon a mirar la coreo, nomas había 2 chavas, y ya me relajé, pero sucede que cuando se llora una vez, como que queda abierto algo. Luego empezó el segundo ensayo y ahí sí ya entré, pero ahí voy de bocona a decirle al profe "ahh por que no ensayamos la de Elisa, dancing" y me dice "va!" y ahí si fue el acabóse, porque es una coreo bien padre, pero muy sentimental y me pega durísimo. Ya bailándola que me acuerdo de Alessandro y que se me salen las lágrimas así mal plan, tons me salí del salon disimuladamente (y en el salón sólo estabamos el profe, su ex y yo, que para fines practicos también vengo siendo su ex, tons el ambiente estaba levemente cargado de cierto aire como que emotivo) y ps ya me salí dizque al baño pero en el lobby estaban otros dos amigos de danza que por supuesto se dieron cuenta que estaban saliéndoseme las lágrimas, y mi amiga me dijo "estás bien?" y yo asi de "ajajaja seh claroooo", tratando de hacerme bien wey, pero creo que nadie se lo traga.

Y ash no me gustaría que pensaran que es por el profe (mi ex de hace mil siglos) que lloré, y qué hermosa hueva me da explicar que fue por Alessandro, que hoy lo vi y me dio nostalgia y bla bla bla bla bueno equis, me vale lo que piensen, con un coño! jajajaja.
Un detalle curioso que me raspé la rodilla levemente y me salió algo de sangre, como siempre me pasa, mi piel es como muy delicada, y yo nomás lo ignoro. Traté de ocultarlo pero el profe vio la mancha de sangre en el piso y bromeó de mis estigmas (ver aquí y aquí) cosa que indica que eso de lastimarme, sangrar y no notarlo es como una especie de patrón en mí. Chale eso sonó medio emo, guac. Pero neh no soy emo, ni ema, más bien son ondas memas.

Así pues. Contado de un modo bastante burdo, hablado, pero bueno es lo que hay. Acabó el ensayo, por cierto me gustó mucho como me salió y está bien padre la coreo, y me fui asi nomás, sin despedirme del profe, no es sentidez, no, recuerdo bien que mi lema de la semana y del mes es "nada personal", pero pues simplemente ya no me dieron ganas de despedirme de él.

III.

Este ni roba ni repone el preciado aire, pero igual, antes de que se me olvide, ahí va el sueño de la semana pasada:

Llegaba a una casa donde iba a haber una función de ballet. Era de noche, estaban todos convocados. Adentro de la casa todo estaba también como a media luz. Eran los de una compañía hermana a la nuestra en donde varios amigos bailan. Total que me pongo mi vestuario y era mas corto que el de todas las demás, mi tutú o lo que fuera no existía y yo estaba como en calzones rosas, con una blusa algo larga pero igual se me veían los calzones que eran como boxers asi de lycra. Las demás pues tenían sus faldas-tutuses bien, normales tirando a largos. Por un momento pensé en decir "valiendo madres, yo igual bailo", pero después dije "a ver o sea ni al caso, mejor me salgo, ni modo que baile así, además el ballet ni es mi fuerte". Entonces me salgo y una de las monitas amigas de ellos, que en la vida real se llama Brenda, estaba a punto de tomar una foto y me hace un gesto así como de "quítate, quítate" con la mano y guiñando el ojo, y yo iba pasando, y que me molesto y que aviento unos papeles que le iba a pasar a ella y me salgo toda enojada. Seguía siendo de noche, y era como salir de un sótano a la calle vacía.


IV.

Y nomás porque sí, una foto con reflejo infinito.

miércoles, 12 de agosto de 2009

another night another dream

Anoche soñé que a mí y a otro grupo de gente nos mantenían prisioneros en una casa de campo. Era de tarde, había bosques alrededor y todo tenía el aspecto de una revista setentera de manualidades, la iluminación del sueño era en tonos sepia, verdes secos y amarillos cálidos, como de otoño. El captor era un chavo que nos azuzaba con el tema de que teníamos que fingir que no pasaba nada. Poco a poco iban llegando más y más prisioneros, y todos fingíamos tranquilidad y despreocupación. No debíamos decir nada o el captor nos haría algo, qué exactamente, no sabíamos, pero le teníamos miedo y hablábamos en susurros. Las paredes oían, no nos sentíamos en confianza pero tratábamos de comunicarnos.

Yo intentaba hablar en otros idiomas pero no lo lograba.


Recuerdo una escena en la que estaban mi jefa y una amiga/coworker de ella en una habitación, ordenando cajas, y de repente en una caja en la que debían haber papeles, cuadros o marcos, aparecían muñecas y juguetes y cosas que no venían al caso; el captor no debía estar de acuerdo con eso porque el descubrimiento nos ponía tensas, como culpables de algo. El captor creo que tenía también un rol como de auditor .

Casi al final (o no sé si ya era otro sueño) surge la figura del pdmh (el padre de mis hijos) como posible interventor, que podría venir a salvarnos de esta situación, desde afuera, pero sólo como idea, porque él realmente nunca aparecía en la acción del sueño.

lunes, 10 de agosto de 2009

Mix

a. Antojos raros: Ayer tenía antojo de chocolate, pero no cremoso, sino galletoso, seco. Lo conseguí en galletas de chocolate llamadas "Deliciosas". Hoy el mismo antojo, pero unté algunas galletas con jocoque y chass... que me va gustando, y mucho. No estaré... antojadiza?

b. Citas de la TV: I don't trust them (weddings). They lead to marriage.

c. Sueños: soñé que iba al concierto de Placebo y por alguna razón era en el Aud. Nacional, y por alguna razón yo llegaba al escenario y había más gente, como una bolita de unos 4 o 5, y Molko me bailaba a mí nada más. Me hacía como una especie de privadito así todo chistoso, nada denso, y yo así de jaaaa qué cagado, pero me divertía un buen, me gustaba y me daba orgullo. Luego volvía un poco la vista a las butacas (del auditorio) que eran rojas, que no estaba atascado ni siquiera bien lleno, y divisaba a mis papás, mirando todo el show, y me daba tranquilidad verlos ahí, me sonreían, les sonreía. Algo notorio es que no había oscuridad, todo, escenario y butacas, estaba normalmente iluminado; mas que show era como un pre-show, cuando aún no apagan las luces y la gente aún no acaba de llegar, o bien que el show como tal ya había acabado.

Después desperté recordando bien el sueño y contenta, esa sensación de contentura de cuando sueñas con alguien que te gusta mucho en ese momento y el sueño es como una charla chida e inesperada.

sábado, 8 de agosto de 2009

La antigateria




Fotos introductorias: del desastre causado por un derrame de tinto la semana pasada. Mis -ajenas- Odas elementales, del don Neftalí Ricardo, que acá entre nos, es un grande (por si alguien lo dudaba) sufrieron un severo daño.

Antigateria: dícese de las estructuras, sistemas y/o adminículos improvisados de tal modo que impidan que un felino doméstico realice ciertos actos acrobáticos tales como saltar a un boiler para así subir al techo. Un ejemplo de artefactos de antigateria son palanganas acomodadas estratégica y frágilmente sobre un boiler (o calefón). Todo esto por no poder/querer operar (esterilizar) al felino en cuestión.

Yo quería hacer de esto un twitt. O tweet. O tuit. Pero no. Ora resulta que tengo un follower no deseado. Sep. Me encontró uno de los personajes de los que hablo en mis postes anteriores (al que "bloquié" del msn y asegún de mis pensamientos) y que me sigue y que lo acepto, y que mñe, adiós a mi libertad twittera.

Sucede que tengo un problema.

Son como rasgos obsesivos que tengo, de neurosis obsesiva vio. O sea, no me gusta andar haciendo malabares ridículos en lo que a tecnología comunicativa respecta para mantener la privacidad. No sé, no me gusta; lo que es es, y quien lo lee lo lee, y ya. Si tengo un twitter es pa' que esté abierto y no "restringido a ciertas personas" y esamamada. Que en el facebook sí lo hago, ok, lo acepto, pero es una red social y es un mecanismo mucho más frecuentado y careta que el twitter. Exacto, esa es la clave: careta. Si tengo un twitter es porque no tengo tiempo ni caracteres suficientes (o sea en 140 qué tanto puede uno esconder???) como para andar filtrando quien lee y quien no, a la verga.

Es por eso que me parece una reverenda idiotez andar filtrando herramientas como el twitter, por eso ahora que me sigue ese individuo, pues no me siento con autoridad para bloquearlo de ahí, pero ya me siento como observada y ps eso limita mi privacidad, cosa que obvio, es toda culpa mía por andarme expresando en estas dudosas vías donde todo es íntimo y éxtimo, díria Benedetti.

Por ejemplo, tuve un ex que leía este blog. ERROR. Leyó cosas que no debía, me la hizo de tos un día y a la fregada. O sea no a la fregada mi blog, a la fregada mi apertura a que lo leyera, y desde entonces no permito que ningún significant other lea la sarta de ocurrencias que de repente tengo a bien publicar en el cyberespacio.

El punto es este: esta compulsión mía es netamente contradictoria, pues es una eterna lucha entre mi necesidad de expresarme vs. la libertad del otro a leer lo que esté disponible, razón por la que aparentemente tengo mucho cuidado en donde pongo una cosa y en donde no. Caretas, al fin y al cabo, que en realidad no puedo ni quiero mantener, porque no soy tan obsesiva como para administrar esta multipolaridad coherente.

Entonces me remito nuevamente a la antigateria para denominar todas aquellas trabas que yo misma me pongo, las palanganas que le coloco a mi felino interno para que no pueda saltar al techo y cogerse a cuanto gato se me antoje porque ah que va a decir el vecindario, no puedo no puedo no puedo, y qué voy a hacer si él lee lo que pienso y se da cuenta de que estoy todavía bien pinche clavada en esa estúpida y desorbitada coincidencia astral que tuvimos hace ya más de medio año, y que sigo buscando conjuros para dejarla atrás.

Todo este uso de la antigateria es impresionante.

En realidad no lo podía twittear, necesitaba más espacio.

* update: me llamó el PDMH, o sea el padre de mis hijos, como siempre para una tontería, pero ahh como me está encantando escuchar su voz, cada día más, y eso que el viernes pasado lo corrí del salón (y me preguntó qué es correr, mi vidooo...).

**second update: los personajes oscilatorios actuales son: PDMH, cop y la señora. Creo que no hay más que eso. El follower twittero está muy muy rezagado, desapareciendo diría yo =)

*** third update del update: el follower twittero se llama alessandro y mñe, rezagadas mis polainas, lo veo al mensote y todavía me mueve el tapete (ver poste de hoy, 17 de agosto al costo)

miércoles, 5 de agosto de 2009

If loving you was wrong, I don't wanna be right

Oh tantas cosas han pasado este tiempo... Shakira y su sencillo Loba, mi gata que después de su escapada del 23 de julio bien podría estar embarazada, el haber ya conocido al padre de mis hijos.... blah.
Sigo en las mismas, con mis amados imposibles, pero sin mayor conflicto al respecto, de hecho están casi casi desapareciendo... al fin.
Shaki y su sencillo, bueno... soy fanss lo acepto y le tolero hasta eso. Sí hasta los aullidos jotos, qué diablos. Si fui al Tour de la Mangosta y también me habría aventado otros de haber tenido más tiempo/dinero. Es hermosa y hay que dedicarle de vez en cuando su Shaki-hora en el youtube, se lo merece con todo y que quiera gringuear mal plan y parecerse a la Bricni o a la Madonna o whatever.
Shiva y su escapada, pues....es gata, ni como evitarlo. Sin comentarios. Si le empiezan a crecer las boobs ya me preocuparé... y empezaré a ubicar gatitos antes de nacer.
Y yo y el padre de mis hijos....bueno. Es un niño divino, francés que habla con acento argentino/chileno, 21 flamantes años (maldita sea que fijación la mía con los cuasi ilegales! chingao si ya me he dado mis tropezones...) y unos ojos color miel tan expresivos que uno no puede negar que son leoninos (ayer cumplió años y claro lo felicité y claro me agradeció). Es alto delgado y tan lindo que una no quiere esforzarse en recordar que tiene 28 y es algo así como su... coordinadora o lo que sea. Mi alumno no es. Nunca me he metido con alumnos, eso sí que no. Con maestros de danza puede ser... digo, por qué no? pero con alumnos y jefes/as nel, no hasta el momento.
Diria Celia, my writing is not very good looking, y es que sí, ando escribiendo de la chingada últimamente, o sea cero hilación weee, pero mñee qué me importa.
Puntos pseudoimportantes:
- Mi alergia/neurodermatitis está desapareciendo gracias a la terapia (clinica Freud-Lacan).
- Lo brillante siempre brilla más que la manchita chiquita despreciable.
- Alessandro está bloqueado forever and ever de mi MSN. Y de mis pensamientos.
- Goodcop-badcop se estacionó en etapa de goodcop y sigue siendo mi buen amigo, que me ha visto las boobs y me ha besado el cuello, pues sí, pero fue jugando, delante de ella y con su permiso, es más, fue por orden de ella, y ok va, es cierto que nos deseamos casi cada vez que nos vemos, pero ante todo somos amigos y por respeto a ella nunca (y digo NUNCA) hemos siquiera rozado casualmente nuestras epidermis ni hecho o dicho cosas que la pudieran encelar/incomodar.
- Hace mucho que ya no espero nada de ella (otra ella) más que sea ella misma y me abrace fuerte cuando me ve, aunque se porte distinta cuando viene de Canadá con corte de pelo nuevo y no me guste porque se ve acá bien señora. Si ya lo he dicho, no me gusta por su look... ni por su físico, es lo de menos!!! su aspecto me vale madres, sólo me gustan a veces su trasero y su cintura y su forma de sonreir y su labio inferior y sus ojos enormes. Sólo eso, pero lo más importante es la esencia, y puedo vivir con ello y me vale madres (reitero) todo lo demás, sus reacciones, lo que haga o deshaga, no es en absoluto mi problema. Y no es el momento ni la situación. Y siempre que me llama por teléfono a deshoras para decirme cualquier idiotez nos divertimos bastante, es ya demasiada la intimidad que tenemos y demasiado el tiempo que convivimos todos los días, pero igual está cool.
- Creo que no estoy diciendo cosas coherentes y que ya es hora de irme a dormir. Ah y de tener un mejor sueldo para hacer valer esta puta maestría que cada vez me duele más el codo haber pagado (y eso que ni siquiera la pagué completa! solo fue la graduación...!) esos son mis pensamientos del momento.
- Ah y el amor todo el tiempo, todo todo el tiempo, en cada mirada, en cada charla, en cada abrazo, en cada idea.

martes, 21 de julio de 2009

Esa será mi casa (cuando me vaya yo)

Hace cerca de un año, que fue la última vez que nos vimos, él ya andaba con su hombre y yo atravesaba el mañana de la mano de la que entonces me traía como imbécil.
Hoy yo ya no he vuelto a saber nada de la susodicha; hoy él ya hace planes de irse a vivir juntos, es hermoso escucharlo y ver el brillo en sus ojos.

A ciencia cierta ya no me acuerdo bien qué pasó, o bueno sí me acuerdo pero está como bajo 3 capas de tierra, no sé por qué esa noche todo iba bien y después ya no, creo que porque nunca me animé a besarla, creo que porque está absoluta y completamente loca, en fin, fueron tantas cosas y a la vez no fue nada. Algo que no tenía que suceder y punto.

No la odio (ya no sé como era eso de odiar) pero tampoco le guardo ningún cariño, soy sincera. Estoy contenta de no saber de ella y por eso hoy al ver a mi amigo me sorprendió comprobar que sí existe ese pasado y hay testigos que lo respaldan. Chale.