domingo, 29 de noviembre de 2009

Te veo en la foto de tu amigo. Él, todo un rockstar. Se lo ve bien. Sus rizos furiosos, desordenados, su mirada profunda y desafiante. Color verde plomo.

Tu amigo es muy pero muy interesante. Es en verdad un artista. Sabe tanto de música, su charla pausada es amena, y sabe tanto de Paul Auster (aquel que mata al reggaetón). Voy a sus tocadas, sola, a echarme unas chelas y mirar sus sonidos, saboreando el momento.

Pero a la última tocada de tu amigo yo ya no fui. Sabía que ibas a ir tú, era complicado y dije mñe.

Pero.. vi las fotos. Tu amigo, radiante, es la estrella; tú, sin embargo, ahí en el background te ves opaco, tímido, con tu bufandita gay, tu sonrisita ladeada, tu barbita áspera. Te ves casi digno de amor, indefenso.

Yo sé bien que a tu amigo le gusto -o le gusté en algún momento-, pero a mí me el que gusta eres tú.

Shit happens.

domingo, 22 de noviembre de 2009

but if I lack love, then I am nothing at all...



















...
I can give away everything I possess
but left without love
then I have no happiness
I know I'm imperfect
and not without sin...

mmmm mejor ahí va completita:

Tell him - Lauryn Hill

Sweet sweet SWEET tell him

Let me be patient let me be kind
Make me unselfish without being blind
Though I may suffer I'll envy it not
And endure what comes
Cause he's all that I got and
tell him...

Tell him I need him [yeah]
Tell him I love him [tell him]
And it'll be alright
*Background singing* Telll himmm be alright be alright
Tell him tell him I need him
Tell him I love him
It'll be alright

Now I may have faith to make mountains fall
But if I lack love then I am nothin' at all
I can give away everything I possess
But left without love then I have no happiness
I know I'm imperfect [I know I'm imperfect]
& not without sin [& not without sin]
But now that I'm older all childish things end
and tell him...

Tell him I need him [yeah]
Tell him I love him [tell him]
And it'll be alright
*Background singing* Telll himmm be alright be alright
Tell him tell him I need him
Tell him I love him
It'll be alright

Bridge
I'll never be jealous
And I won't be too proud
Cause love is not boastful
Oooh and love is not loud
Tell him I need him
Tell him I love him
Everything's gonna be alright [w/ adlibs]
ieee iee ieee iee iee iee iee iee

Now I may have wisdom and knowledge on Earth
But if I speak wrong then what is it worth?
See what we now know is nothing compared
to the love that was shown when our lives were spared
and tell him...

Tell him I need him [yeah]
Tell him I love him [tell him]
And it'll be alright
*Background singing* Telll himmm be allright be alright
Tell him tell him I need him
Tell him I love him
It'll be alright

-------------
Ahora sí. Ecspleneishoun. Me gusta esta canción porque tiene un beat bien rico, y porque demuestra esa habilidad bien black soul de cantar y escribir como si de una oración se tratara, y eso es tan hermoso.

Nada, que vengo de ver una obra danzada de unos amigos bailantes, así toda romántica y mística y sobre el suicidio, tipo What dreams may come, pero más acá, y balletosa y dancetosa, y ps me dejó así toda llena de amooors. Ah y anoche vi Scrooge y también la amé y casi lloro de alegría, ja, chale, soy bien influenciable. Pero qué rico.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Nuevas teorías metafísicas acerca de la atracción desestabilizadora

Siempre nos pasan cosas bastante inusuales cuando estamos juntos. Empezando porque fuiste invocado como un hechizo. Dos palabras te traen de inmediato a mi encuentro. Y después de haber comido, mira que perdernos así... bastó un momento de distracción y ya no estabas ahí, te habías ido para el otro lado, y yo había tomado exactamente el rumbo opuesto. Pensé: "bueno, ya saldrá por el otro extremo, yo espero aquí".

Pero en ese mismo instante tú no saliste por el otro extremo, sino que diste otra vuelta, y cuando fuiste a asomarte al lugar hacia donde iríamos, donde yo supuse sería el punto de encuentro, no me viste ahí porque yo me había regresado a buscarte al lugar donde te perdí...
Llegué y me senté en la banca a esperarte. Te marqué al celular, dejé que sonara 4 veces, no contestaste, colgué.
No aparecías y vino una chica a sentarse conmigo, y ella hablaba y hablaba, y yo no podía concentrarme en lo que decía esperando que aparecieras. Y apareciste.
Pero pasaste de largo, como si no me vieras, y yo también te ignoré y seguí charlando con la muchacha como si de verdad me importara.
Y te fuiste. Cuando la muchacha me dijo "voy a marcarle a mi novio" aproveché y saqué mi celular para hacer lo propio, bueno, no a mi novio, a ti. Y otra vez no contestaste.
Pensaba ya en irme cuando volviste a aparecer a lo lejos, parecías perdido. Justo en ese momento la chica decidió irse y dejó el lugar libre para que tú te sentaras conmigo.
Te acercaste y nos explicamos todo lo que pasó, nos reímos del absurdo y es que en verdad fue rarísimo. Mira que ir a perdernos así, y además tus reacciones tan extrañas. A mí me temblaban un poco las manos. Al despedirme me quedó una persistente sensación de vacío de la que me logré deshacer sólo mediante un canto (gracias don Danno).
Siempre me pasan cosas extrañísimas cuando estoy contigo. ¿Por qué? Es que tu energía busca desestabilizarme de una muy singular manera? o es que también mi energía manda señales tan contradictorias que hace que nos sucedan toda clase de desencuentros? Es algo muy poco tranquilizador que hoy por hoy no sé si debo enfrentar o decididamente dejar fluir.

martes, 17 de noviembre de 2009

El error no está en la idea

Este fin vi la recomendadísima 500 days of summer... la cual me gustó considerablemente, si bien es feelgoodmovie, no es la típica comedia ligera, tiene diálogos inteligentes y es capaz de generar una buena ración de risas, dejando de paso esa tibia sensación de "no, si no eres tú la del problema, es la raza humana en conjunto!".

¿Cuál problema? pues enamorarse de quien no es. Sí, es un tema trillado, sí, ya lo he mencionado millón de veces, pero no está de más una vez más. Es más, hasta mi mentor (mentor porque cada que lo leo, me mienta la madre) Lacan lo dijo en algún momento:

Amor es dar lo que no se tiene a quien no se lo merece.

Y creo que no pudo haberlo dicho mejor. No por nada la dedicatoria del inicio ya nos va orientando por donde va la cosa:

The following is a work of fiction. Any resemblance to persons living or dead is purely coincidental. Especially you Jenny Beckman. Bitch.

Jo! Lindo. No es que esté yo en una fase ardilla-odio-al-mundo ni nada de eso, nah! solo es una toma de conciencia de las que uno debe hacer periódicamente para saber donde está parado.

Pero bueno, volviendo al tema de la película, me encantó como encara el hecho de que no es la idea que tengamos del amor lo que puede estar equivocado, por ejemplo el morro de esta peli que creía en las almas gemelas, el destino y todas esas cosas. No. Lo que es susceptible a errores es la elección de personas, y eso no quiere decir que estemos equivocados de medio a medio, porque finalmente esto de las ideas, creencias y convicciones, a fin de cuentas es una cuestión personal de fe, y en éstas no aplica la regla de "es inválido hasta que se pruebe lo contrario". La regla más bien sería: "es válido siempre y cuando a tí te funcione, y si existen pruebas que lo invaliden, eso no hace más que comprobar que en algún momento lograrás validarlo por tí mismo". Si eliges seguir creyendo, obviamente... si no te dejas derribar por las piedritas en el camino.

Es como decía mi querido Fox Mulder.... I WANT TO BELIEVE (ver referencias anteriores). No hay más que eso.

Pero ps chequen la movie, véanla, está simpática. El chavo es tan tan tierno que no puedes más que identificarte con él todo el tiempo... su carita de ilusión! ay mi vidoooo, como lo amé.

Y bueno, va a sonar a línea deepakchopresca (espero que no oshesca), pero es tan cierto que el error está en el gap EXPECTATIONS/REALITY... y no en el concepto que tengamos o queramos tener del amor.

Suena contradictorio, pero el amor sólo va a ser lo que queramos que sea, la idea que de ello nos estemos haciendo y mandando como mensaje al universo. Las personas van a seguir siendo personas: egoístas, divinas, cabronas, desinteresadas, con pasado, sin futuro, temerarias, olvidadizas, necesitadas, esperanzadas o deseantes. Humanas. Por eso digo que el error no está en la idea...

Por cierto. El sountrack también está buenazo, como debe serlo; como el soundtrack de la vida misma.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Como la vez cuando nos explicaron todos esos trámites y sus interminables requisitos, y yo me dediqué a mirarte las piernas.

Lo anterior suena propio de alguien bien ocioso o decididamente depravado, pero no es ninguno de esos casos.

Ociosa no estaba, pues con todo y mis distracciones le estaba poniendo buena atención al hombre al otro lado del escritorio, quien casi con ternura nos enumeraba -de memoria- los santos y señas de cada documento.

Si hoy me lo preguntas, puedo recordarlo.

Y depravada tampoco, porque te miraba con mesura, con discreción... con candidez, si se quiere.

Te miraba como si fuera la primera vez que mirara un par de muslos con pantimedias, como si mirara con asombro mis propios muslos al crecer.

Entonces, ni ociosa ni depravada, tan sólo me entregaba al encuentro.

Dice un maestro mío (qué grande es volver a tener maestros, qué bueno es nunca dejar de tenerlos) que siempre existe la posibilidad de un encuentro. Es lo que buscamos, lo que evitamos, lo que nos cambia la vida en un instante o lo que nos acaba por decepcionar. La vida está hecha de encuentros, y la muerte es uno de ellos.

Eso último lo digo yo, no mi maestro.

Como hoy, que me pediste que te acompañara y atravesamos el pasto helado y empezó a salir el sol. Porque cuando lo sentí inevitable te dije que tenías algo en el cabello, y tú con tu mano tanteaste pero no lo veías, no te veías -como yo te veo a ti- y te tuve que sacudir el flequillo muy suave, yo misma, para decirte que tenías una pelusita, y te dejaste. Te dejaste porque no nos veías, como los demás que teníamos enfrente y nos vieron tan cerca, que aunque nos miren toda una vida, no te verán jamás como yo te veo a ti.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

El tercero en concordia

El padre, el hijo y el espíritu santo. Adán, Eva y la Serpiente. El judaísmo, el catolicismo y el Islam. El primero, el segundo y el tercer mundo. Curly, Larry y Moe. Burbuja, Bombón y Bellota.

El punto es que vivimos un mundo plagado de trinidades. Nos clavamos en las dicotomías, los contrastes, el Ying y el Yang, el bien y el mal... pero para fines prácticos, el 2 siempre nos queda corto. El equilibrio se tiene que romper y para lograr el balance, surge un tercer elemento que balancea la ecuación del otro lado del igual y nos da un resultante que al mismo tiempo es el factor y suma, significante y significado.

Sin embargo, nuestra cultura siempre ensalza la parte negativa de esta condición de terceridad que en sí misma carece de connotaciones. Constantemente sale a flote el mentado "mal tercio". Que si los papás eran felices hasta que nació el hijo. Que si el hijo era feliz con la madre hasta que llegó el papá a imponer su ley del padre. Que si la pareja era feliz hasta que llegó el/la amante. Que si el tercer lugar, después del oro, después de la plata; al olvidado bronce ni quien lo pele... pamplinas señores, pam-pli-nas !

Lo que hay son dualidades combinadas, a saber: en un conjunto conformado por los elementos A, B y C, no existe realmente una conexión simultánea entre A, B y C ; dicha situación no es físicamente posible. Lo que existe son las intersecciones particulares entre A y B, A y C, B y C, y la intersección de dichas intersecciones es, virtualmente, una superposición de elementos individuales, más no una real intersección tripartita.

Partiendo de este supuesto, entendemos por qué existe tanta competencia, celos y finalmente discordia entre A y C, cuando C cree que la intersección entre A y B es más grande que la intersección entre B y C. Como natural consecuencia, y a veces por malos manejos de B, C acaba odiando a A, creyendo que B le prefiere, mientras que A no sabe qué hacer para no ser blanco de los rencores de C, y B en el medio lo único que sabe hacer es refugiarse en A y contarle los desplantes que C le hace porque A con su ingenuidad fue y le dijo que si ya tenía lista tal cosa, y pues C lo tomó para el carajo y se molestó porque pensó que B le estaba reclamando indirectamente acerca de sus errores y pues bueno. Concluyendo que la discordia real no es entre A y C, sino entre C y B (en ese orden). Ni tampoco es que la concordia real entre A y B sea tan especial ni digna de análisis. ¿O sí? O sea queda claro, no?

Recapitulando, el conflicto no surge por la triangulación en sí, como pareciera, sino por una discordia latente entre las relaciones duales y las inseguridades que los individuos ostentan al momento de compararse con un tercero. Por lo tanto, no hablamos de un tercero en discordia, sino más bien de un catalizador de energía, convirtiéndose así en arribista o self denying, coludido o chivo expiatorio, beneficiado o benefactor, compañero o rival. Todo para balancear los desbalances individuales de cualquiera de los 3 elementos al momento de compartirse en un intercambio. Y lo mejor de todo es que cualquiera de los 3 puede tomar el rol de "tercero" en cualquiera de los momentos que transite el complejo.

Por eso existe el ménage à trois y no el ménage à quattre, por eso hay una folie à deux y nunca una folie à cinq... el género es lo de menos, el número -imperfecto, vibrante, humano- siempre es vital.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Se acerca un cambio ...



S**t happens

Con la novedad de que los genios de geocities (sólo a mi se me ocurre hospedar cosas ahí, más prehistórico que Starmedia me parece) dieron de baja el coso* y me tiraron el header y demás joterías que tenía guardadas ahí; ahora mi blog ostentará un diseño muy simple.

O sea sin imágenes y todo plain. Por un lado espero que se facilite la legibilidad del mismo. Por otro lado, me aburre un poco verlo tan gris y triste, pero por ahora no tengo tiempo de cambiarlo.

Así que bienvenida sea la sencillez accidental.
*coso: cosa//chingadera.

domingo, 1 de noviembre de 2009

El ángel vengador

El viernes ya muy tarde se apareció uno de esos en mi oficina, y vino claramente a advertirme, con sus ojos azules de furia, lo extremadamente nocivo que puedes llegar a ser. Estaba realmente muy molesta -el ángel- y sabes una cosa? tenía toda la razón. Tú le envenenaste el cerebro (los ángeles tienen cerebro, y también sexo; y por supuesto, también tienen espalda) con tu maldita manía de crear conflictos y jugar a ser Dios, le diste el mensaje perfecto para que yo lo reciba. Al fin hablaste y como es tu costumbre, lograste perfectamente tu cometido.

Al fin me convenciste firmemente de que podrías ser una muy mala elección en mi vida, me hiciste ver que eres un sujeto con demasiadas carencias, alguien de quien una prefiere alejarse de inmediato.

El ángel me lo anunció, y no seré yo otra vez la necia que se de el lujo de ignorar una advertencia como aquella. Sí, ya sé, es un ser un tanto torpe, cuando usa esas botitas grises dobla tanto las rodillas al caminar que se desgarba del todo, pero quien dijo que los ángeles se adaptaban bien a estos cuerpos imperfectos que les damos en la tierra?

miércoles, 28 de octubre de 2009

Los dones

Jueves, 2:00 pm.
El hombre sentado, reducido pero aún furioso, puesto bajo control en el sillón con ambos brazos inmovilizados, logró patear fuerte hacia arriba, consiguiendo desestabilizar la mesita de centro con sus cuatro paneles de madera donde antes hubo cristales. Cristales que él mismo había llegado a romper uno a uno con la palma de sus enormes manos. El florero de cristal se volcó, los claveles color rosa encendido se desparramaron en el piso, el agua mojó los sillones, pero no se rompió nada. Al día siguiente fue ingresado de tiempo completo en la institución mental en donde ya lo conocían bastante bien.


Viernes, 8:30 am.

Del lado de adentro de los ventanales espero mi café y veo como la gente se dirige a sus aulas, algunos caminando rápido, otros no tanto, otros sentados dejándose calentar por el sol que a esa hora es muy tibio y benevolente.
Casi a mitad del patio, casi en un pedestal, hay dos muchachos abrazándose, parece que se están despidiendo. Son muy parecidos entre sí: ambos de cabello castaño claro, los dos bastante menudos, no tienen más de 15 años; bien podrían ser hermanos.
De repente noto que el abrazo prolongado en realidad era un beso: inocente, radiante. Todo alrededor giraba pero ellos estaban quietos en su beso, el sol los acariciaba.
Entiendo que estoy exactamente en donde debo estar, y me gusta.


Cualquier día, a cualquier hora.
Mientras tanto, de ti hay un silencio muy amplio, tu brumosa ausencia y la certeza de saber que te sigues portando como un perfecto imbécil con ella. Claro, no esperaba menos de ti.
Necesito que te equivoques un poco. Necesito que tropieces con tus propios cálculos helados y caigas de lleno en la trampa que tú mismo te has puesto, que saltes por fin al vacío de tu soledad líquida.
En ese ácido vacío tan tuyo en donde no entran ni los terapeutas, en donde sé que sufres pero te aguantas, como los machos. En donde ella no te va a ir a buscar, y esta vez probablemente ni siquiera te vaya a esperar a la salida. O tal vez sí. Eso no lo sabré hasta que lo vea.
Yo sé bien que no puedo buscarte, corro el mayor riesgo que es encontrarte, que si algo pasa no será por mí.
Cualquier día vas a necesitar que me equivoque también, vas a hacerme la emboscada: vas a jugar al policía bueno-policía malo. Si llego o no a caer otra vez en el jueguito, imposible de asegurar. Por ahora sólo sigo esperando, tranquila, a que empieces a dar manotazos de ahogado. No tardarás. Sé que es mentira que todo se va a curar algún día, sé que van a quedar las heridas, pero me hago cargo, estoy perfectamente consciente, y no tengo nada por qué pedir perdón. Cualquier día...

Créditos de las imágenes: variados y googleados, probablemente son de Deviantart.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Te mando la oferta al carajo, me subís la demanda con tutti, boló


Nos guste o no, gran parte de nuestra vida anímica se rige por esta basiquísima ley económica. A fin de cuentas, somos seres espirituales contenidos en recipientes (y por ende conductas) materiales. En innumerables circunstancias ya hemos probado y comprobado que este viejo paradigma de la pubertad de hacerse los difíciles es lo que para fines prácticos mejor funciona con el sexo opuesto.

Y no sólo se limita al opuesto. Y no sólo se limita al sexo.

Siempre se desea lo que no está accesible, hay que aceptarlo: la raíz de aquella patética teoría de las manzanitas más altas del árbol -aunque terriblemente enunciada, y fuertemente marcada con nauseabundos tintes de moralina- tiene un poco mucho de razón.

Ojo, no digo que sea la única o mejor forma de relacionarse y/o obtener cosas de los demás. No. Ni siquiera puede considerarse una estrategia como tal, pues es algo que no se planea en absoluto: su magnífico poder recae en la espontaneidad con la que se use. Por lo tanto, es una táctica que da resultados de inmediato.

El proceso es sencillo y por lo general consta de los siguientes pasos, a saber:

0. Elija a alguien que sea de SU interés. Esto es muy importante, porque si a usted no le interesa, es probable que esté manejando involuntariamente una oferta muy limitada, pero sin la atención suficiente y por ende, sin resultado alguno.

1.Decídase usted a dedicarle una genuina y especial atención a ese alguien, déle constantemente un lugar del que a la larga se pueda creer merecedor y dueño/a.

2. Un buen día, retírele esa atención y trátelo/a de modo neutral. No quiere decir que sea usted agresivo ni descortés, ni mucho menos malora (ja, malora, qué palabra...), solamente le pedimos un poquito de... indiferencia. Ignórelo/a olímpicamente. Oculte mercancías, no enseñe, no oferte.

3. Si el susodicho/a está pendiente de usted, o tal vez de su propio ego, se parará de pestañas y reaccionará. No se sabe con qué objeto, pero aumentará considerablemente su demanda de ese producto que usted, por alguna razón, ya no le está ofertando.

De ahí a que el sujeto le compre, eso sí ya quién sabe. En esa decisión influyen otros factores, como ser el poder adquisitivo del sujeto/a, las variaciones estacionales de la demanda, si su producto es un bien de lujo y si está o no gravado (con eso de que el tema está tan de moda), etc etc etc.

Pero lo bello de esto es que ya ha creado usted un eficiente sistema de "tire y afloje" que lo acompañará en sus relaciones por el resto de su vida, y que le podrá ser muy útil en diversas e inesperadas situaciones.

Nota al Pie: en psicoanálisis esto sería como construir una linda y flexible interacción histérica/obsesivo, apelando a esa histeriquita y a ese pequeño obsesivo que todos llevamos dentro.

viernes, 2 de octubre de 2009

necesitaba postear esto cual flogger, por una extraña razón me encantan






























Estábamos en casa de Beto (-ábamos porque no sé quien más iba conmigo, pero tenia compañía eso lo sé) y no nos dejaban subir a la parte de arriba, era de noche. Nos sugerían dormir en la sala.

Salíamos y era el mar. Un mar tipo lago porque era muy quieto. Se veía a niños caminar por el fondo, y lentamente ir bajando. Era muy transparente y tranquilo.

Yo estaba aferrada a una especie de muelle -en medio de la nada- no se veía la costa, pero había un muelle de madera, con escalerita, al que yo estaba prendida.

Al fondo del horizonte veo formarse una tormenta muy oscura. Noto que no es tormenta, es tornado. Se está moviendo hacia mí. Siento algo de miedo, pero no me muevo. El tornado, en forma de embudo, pasa junto a mí, a mi izquierda.

No me destruye, no me hace nada. Ni siquiera levanta agua a su paso.

Me da vértigo, pero sigo ahí prendida al muelle.

Pasa un segundo tornado y es lo mismo. No me toca.


martes, 29 de septiembre de 2009

I'm so horny but that's ok, my will is good

Mañana a rockeaaaar-uuuuouououo...!!! Stoy tan emocionada.


Y no tengo nada mas que decir. Bueno sí, pero ahora no, qué hueva.



-"Espérense, cabrones, donde dejé mi kohl L'Oreal??? en la rueda???"

- "Wey no! esta toda oxidada, otra vez no, no mames..."

- "OK sigan con sus joterías, aquí los espero, no hay pedo..."

aaahhh los amo!!!

jueves, 24 de septiembre de 2009

Viéndolo bien, que el trabajo de uno consista en llevar a cenar a gente bonita de Colombia y Ecuadors, entretenerlos, mostrarles la ciudad, cenar gratis y disfrutar de una noche cálida y seca en una ciudad que siempre es fría y últimamente bastante lluviosa, es algo que no está nada pero nada mal.
Y nunca me he quejado de éste mi trabajo eh.

sábado, 12 de septiembre de 2009

El episodio de los brazos gorditos (y el episodio de la cerradura oxidada)

Empezaremos por el episodio de la cerradura oxidada. Uno no sabe la cantidad de fuerza que tiene en el codo hasta que da codazos. Suena muy sencillo, no? pues así es. La solución más viable a un problema siempre es la más sencilla, o algo así dice un postulado de la navaja de Occam o no se qué.
Pues bien, el codo es una parte muy resistente de mi cuerpo, y os diré por qué. Lotro día llegaba de de una fiesta y las lluvias tuvieron a bien oxidar mi entrada, resultado: la llave no giraba y no podía yo entrar. Forcejeé tratando de entrar, sin lograr nada, aunque cuando di un codazo (un poco más de bronca que con intenciones de realmente solucionar el problema), me di cuenta de la fuerza que éste maneja. Ya había dado pataditas con las rodillas, sin ningún éxito, y pues uno siente dolorcito y dice ok ya estuvo. Pero con el codo no. No duele nada, uno pega con toda la fuerza y acá chido.
Nada, que al final, aunque llegó el vecino en mi auxilio con su aceitito 3-en-1, no logré entrar y tuve que irme a dormir a casa de mis papás. Moraleja: la lluvia y las cerraduras no sellevan.
Bueno eso qué. Está del nabo este post.
Iba a decir algo de los brazos gorditos, y qué por qué son algo muy femenino y verdaderamente lindo, y la vez que lo expliqué provoqué una sonrisa muy padre, pero inquisidora. Pero la verdad ya no tengo ganas de explicar más nada al respecto.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Discurso y escena

I. Discurso de la disnea

Van varios lunes que despierto antes del alba, atosigada, sudada, parcialmente ahogada y sibilante.
¿Que qué es sibilante? básicamente, que silba. Es así como que desde el cuello y más abajo, como a la altura del esternón, se produce un silbido involuntario cuando el aire pasa, y se siente como una tubería oxidada transitada por un viento caliente que en cada inspiracion/espiración, emite un sonido similar a gatitos lejanos y chillantes. Silbantes. Y esto se refleja en la espalda, que cada que llora un gatito, se encoge y contractura involuntariamente, tal vez de tristeza.

Decido dejar de luchar con la almohada y las posiciones, pues es bien sabido que no podré conciliar el sueño hasta que el aire entre y salga como dios manda, es decir, sin sibilancia. Eso suele ocurrir generalmente tras una hora, hora y media, en la que veo tele o leo, lo que me quede más a mano. Hace algunos años bien podría haberme desesperado y llorado de rabia, pero hoy por hoy lo tomo con mucha calma y filosofía.

No cuento con el recurso del "soplete", o sea el inhalador, por varias razones, que se encauzan en una sola: no lo he comprado. En primera, no me agrada nada la idea de gastar dinero en eso. No sé, prefiero gastármelo en ropa, películas, incluso en comida o regalos para amigos y parientes.

Pero en salbutamol? ash no. Es tan out. Existen en el mercado, por supuesto, otros broncodilatadores de avanzada, como el amigo Seretide, pero es tan asquerosamente caro. Bah, en sí no lo es tanto, pero me duele comprarlo y pensar que me alcanzaría para unas lindas botitas de oferta o un vestido sencillo.

Otra razón es que soy fiel creyente de que debo aguantar y vencer al síntoma, yo solita, sin bastones. Ya cuando sienta que de plano puedo más, o sea ya para la próxima madrugada sin aliento, me procuraré la salida fácil del soplete, digo porque tampoco se trata de llegar a los amaneceres con la respiración conteniéndola a una, en lugar de una misma contener la respiración. Pero no antes.

II. Escena de supermercado en sábado por la noche

Llueve a cántaros y ahí va ella, recorriendo el pasillo cerca de las cajas con esos minúsculos pies mojados y amarillos de tan helados, porque va saliendo de clase y antes del partido decidió pasar por provisiones, es decir, vino tinto. Sandalias rojas, pantalón de pana rojo quemado, alaciado aún impecable a pesar de la lluvia, delineado inmejorable; contra ese rasgo la lluvia no tiene absolutamente nada que hacer.

Paso constante y mirada absorta en las portadas de las revistas: Quién, Caras, Hola, Vanidades, Glamour, GQ, Cosmopolitan. Pasos concentrados en llegar al baño (tiene frío y por ende ganas de hacer pipí) y nada más que eso importa en ese momento.

De pronto, una mirada la interrumpe. La hace voltear, imperativa, de la distracción revisteril de su derecha. A su izquierda, un tipo rubio alto, con cara de intelectual indudable, aunque sin lentes, naturalmente gordito, aunque no de esos gordos guangos sino más bien de esos gordos sólidos, la mira con una cara de estúpido totalmente fuera del tiempo. No hace ademán de saludarla, su gesto ido esboza una semi sonrisa, y ella tampoco lo reconoce, al menos no en los segundos que dura el cruce.

Cuando llega al pasillo del baño, ella piensa: "pero claro, era Rodrigo!! Ahora agarro y voy a toparlo casualmente en alguna de las góndolas de comida". Y eso hizo.
La noche rebosaba de hombres solos en el supermercado, y tenía varias miradas encima, algunas interesantes, otras no tanto. No se amilanó y siguió su camino, haciéndose tonta en el estante de las papas fritas. De lejos vio su gorda espalda en la fila del pan, como buen gordito. Con su bolsa de estraza se acercó velozmente y pronto quedó de otro lado del anaquel central, y la volvió a mirar.
Ella entonces lo increpó "hola! eres fulano de tal, verdad?" y él sólo alcanzó saludarla de beso (ella no esperaba eso), y a balbucear torpemente "sí, hola, como estás?", ella rápido un "bien bien gracias y tú?", él "bien también" y ella "bueno adiós!", "adiós...". Inmediatamente y como para cortar la escena, se topó con otro simpático gordito de larguísimas pestañas que la reconoció rápido y puntual. Ella echó un vistazo a su carrito lleno de alcohol y él mencionó el partido. Y ella recordó: "ah claro el partido!".
Después de la despedida del futbolero, ella retomó el hilo de su pensamiento y asumió que aquel no se acordaba absolutamente de nada, supo que él no tenía ni la más peregrina idea de quien se trataba. ¿Hermana de un paciente suyo? nunca lo sabría. Él se quedó con la duda.
Y ella se quedó con la certeza. Se fue caminando, con sus pies más tibios ya, a la zona de los vinos, e inmediatamente llamó por teléfono a su madre para contarle del absurdo evento, y continuó encontrando miradas de sábado por la noche en el supermercado antes del partido.

martes, 1 de septiembre de 2009

mejor que esté en la palabra y no en el cuerpo

Dicen... supongo que es por algo, no?

lunes, 31 de agosto de 2009

Post patrocinado por carnitas el Oso Mañoso. Y nieves la Sabrosita.

Ash. Me acaba de pasar la maldita-malditación de todo bloggero/escriba del siglo XXI, que es crear un texto así todo fregón y de repente bolas, que le pico a no se qué botón y que se me borra y que se pierde en el cyberespacio de la estupidez.

Hablaba de la propiedad de lo perdido, citaba a Benedetti y a López Portillo, tenía una fotito genial de la primaria, en fin, una joyita que no podrán volver a leer jamás, pues quedó registrado en mi mente únicamente y a esa nadie, pero nadie, se puede meter.

Dicho lo cual, y aclarando que no estoy de malas en absoluto (creo que en realidad no era tan tan bueno el post que perdí, así como tampoco lo será éste), procederé a sacar una serie de conclusiones tautológicas aleatorias, muy propias para esta hora bendita, las seis de la tarde:

1. Ser capaz de tomarse un café expreso, sin ponerle ninguna clase de endulzante ni hacer gestos, disfrutando su olor y sabor, es una indiscutible señal de madurez, discreta y avasallante.

2. El rimmel que te pones primero una capa blanca y luego una capa negra no es tan bueno como la publicidad promete, ni tan malo como parece serlo después del primer uso.

3. Lo que dice Schopenhauer acerca de la convivencia: "intimacy brings contempt", puede que sea cierto, pero nosotros, humanitos de a peso al fin y al cabo, diría una amiga, nos empeñamos día con día en demostrar que el viejo amargator está equivocado, y eso es una razón muy válida para vivir.

4. Llegar a una larga mesa rectangular, de mantel blanco, en donde está sentada completamente sola y sonriente una mujer de rojo muy bonita, que espera, es una escena digna de ser mencionada sólo por lo perfecto de la misma.

5. El tiempo aire, saldo, crédito y demás son formas equívocas de llamarle a cierto tipo de excusas para volver a ser más humano, más despreocupado, y, por una vez, no localizable.

6. A mayor afinidad musical entre dos individuos, mayor será la probabilidad de que alguno, o ambos, crea que tener sexo sería una buena idea. Por el contrario, cuando la falta de afinidad musical entre dos individuos sea exponencial, es muy probable que haya algo más que sexo, pues uno debe aprender desarrollar aptitudes como la tolerancia, la paciencia, la curiosidad y el ánimo por descubrir sorprendentes coincidencias, que se dan sólo con el tiempo. Aunque eso no garantiza buen sexo. Todo no se puede.

jueves, 27 de agosto de 2009

"soy inmune a mi propio veneno"

1. No puedo estar celosa, cada quien tiene lo que se merece y tengo lo que me merezco, totalmente. Tener un novio es una tarea que implica varias responsabilidades/cargas que no sé si hoy por hoy estoy dispuesta a afrontar.

2. Hoy aprendí lo que es una churumbela de diamantes. Le pregunté a la señora si es verdad que los diamantes son los mejores amigos de una chica. Olvido que ella ya no es una chica. Y no busca precisamente mejores amigos. Igual, se ven chingones. Pero sigo sin entender cual es el punto de portar diamantes en las manos.

3 . Tengo amigas que en realidad no lo son y debo aceptarlo de una vez. Que la conozca desde hace mucho tiempo y haya asistido y sido madrina en su boda no quiere decir que podamos entendernos. Hasta el sol de hoy no he podido entender su bizarro concepto de "amistad", llena de agresividad, juicios y egoísmo.

4. Llueve bien bonito. Ahora me acuerdo del último sueño que tuve. Cop me abrazaba por la espalda, despacito, rico, y yo me dejaba. Hacía tiempo que no lo veía, y mucho más que no soñaba con él. No me extrañó para nada que ese mismo día me buscara para ir a comer. Como siempre. Clásico, ya no me sorprende. Sueño y al día siguiente pasa.

5. Las mujeres somos las de la intuición, dijo Shak.