martes, 27 de enero de 2009

Continuidad del movimiento


Ves a alguien caminando por la calle, cuando vas manejando, y más o menos intuyes cual será su trayectoria. Se llama continuidad del movimiento. Es poco probable que dé un giro brusco, cambie de velocidad o dirección de un momento a otro. Poco probable, pero no imposible. El movimiento humano es fácilmente predecible.
La continuidad es predecible, la incontinuidad es fascinante. La continuidad es hermosa, pero la inconstancia es la vida.

lunes, 26 de enero de 2009

Sueño con Adela

Íbamos a la escuela a caballo. Yo llevaba el mío con una mano y con la derecha guiaba al de mi hermano. Adela iba por delante. De repente, la persigue un enorme perro gris tipo mastín, la acorrala, ella pasa por abajo de una reja. Nos detenemos en la marcha. Después un hombre canoso la encañona con su pistola, yo me asusto muchísimo, no sé qué hacer, y cuando me doy cuenta también está encañonando a nuestros caballos con otro de sus hombres.
Me despierto sobresaltada a las 4:45 am.

Adela es una perra mal encarada que vive cerca de casa de mis papás, y a la que generalmente hay que evitar porque cuando menos lo esperas te persigue ladrando, sale de la nada, traicionera. Una vez me intentó morder una nalga. No lo logró, pero me dejó los jeans medio babeados. A mi hermano también lo ha medio mordido. Es de esas perras que se ve que las apaleaban, y ahora la recogieron en una casa pero la tienen en la calle, entonces es super desconfiada y de todo piensa mal. Tiene una forma de ver a los ojos y sostener la mirada que antes me asustaba. Ahora anda con una camiseta puesta y ya no me ladra -tanto-.

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Me bastaron un par de miradas, no sé cuantos besos tuyos, unas cuantas mordidas y dos increíbles cogidas para enamorarme de ti perdidamente. Así de fácil soy, ya ves. Ahora bien, me tomó un par de semanas, casi un mes, muchas charlas con otras personas y varias lágrimas desenamorarme, pero creo que lo estoy haciendo muy bien. Al fin puedo verte de nuevo como a un amigo. Como al niño denso y ligero que nunca dejaste de ser. Ya no verte como el hombre al que quiero darle todo, como el alma hermana que me cobije, como... no sé, como un lugar dentro de mí.

Con no poco raciocinio de por medio me di cuenta de que te di tanta responsabilidad en tan poco tiempo, pobre. No ibas a poder con eso, si a duras penas puedes contigo y con tus veintidós rabiosos años. En qué estaría yo pensando... ya sé, en ti, en tu energía, tu libertad, y claro, en mi soledad y en las causales coincidencias. En mi imperiosa necesidad de enamorarme de alguien nuevo y "normal", es decir, heterosexual.

Te quise querer muy de prisa, demasiado rápido dejé que me devoraras... después no quedó nada más que tu miedo, tu ausencia y mi desconcierto. Del cual afortunadamente ya me deshice y el día de hoy si te das un pasón bárbaro, si así te enfrentas mejor a tus conflictos de infancia y le preguntas a Sigismund Schlomo Freud como le harás para entenderte... perfecto, por mí no hay pedo, con gusto puedo ser tu amiga.

Sólo quiero que sepas que tu paso por mi vida fue hermoso, me voy a quedar con lo bueno únicamente, la mediocridad de hoy la desecho, y espero que pronto, muy pronto puedas encontrarte a tí mismo. Yo sigo caminando.

domingo, 25 de enero de 2009

La honestidad de los recuerdos

Volviste diciéndome "adivina lo que me pasó!": se te había derramado el agua de tamarindo y te había caído un poco dentro de la manga. El trayecto hasta la mesa donde yo te esperaba -la mesa que yo había usurpado- era sinuoso y como era de esperarse las gotitas tocaron tu muñeca. No es que seas torpe, pero las gotas vieras como son traicioneras.

Comiste muy rápido y yo -como siempre- muy lento, hasta que llegó la hora de tu clase y te acompañé hasta el salón. Hacía un calor de modorra, el calorcito de siesta de viernes que invita a dormitar o a tomarse una cerveza, y como cuando llegamos aún no había llegado nadie, nos quedamos a charlar un rato en el barandal. Tenías una enorme flojera de entrar a clase y yo tenía una increíble hueva de separarme de ti.

Te burlaste dulcemente de mis intentos de leer esos posters con títulos en ruso (tú pensaste que era japonés) y me dijiste que era ñoñísima, a lo cual te retruqué que no más que tú, que si yo tenía un 5 de 10 en la escala de Richter de la ñoñez, tu seguramente tendrías un 9.75, y estallaste en carcajadas y tiraste un poco la cabeza hacia atrás al reír.

Dijiste: "ya llegó la primera víctima", pero no mostrabas intención alguna de dejar el barandal. Después pasé a tu lado, muy cerca, tocándote suavemente el brazo izquierdo con mis dedos y te dije que ya me iba, y me agradeciste por haberte acompañado.

Después reapareciste en mi puerta y me preguntaste cosas que ya no recuerdo, te pregunté como te fue en la clase. Te escuché decir que te dolía la cabeza, me pediste un ibuprofeno, te lo di y te lo tomaste con algo de agua que te serviste en un vaso de unicel. Después me dijiste que estabas de ocurrente porque te cruzaste con la pastilla que te di porque era de los Similares (lo mismo pero más barato); me dijiste algo de bonita, hermosa, preciosa, y se terminó la tarde.

Cuando salimos nos dimos cuenta que había llovido; aún llovía, y el piso desprendía ese calor húmedo que deja un día entero de sol ardiente. Nos separamos de los demás, tú y yo por un lado, caminando hombro con hombro, yo disfrutando la lluviecita tibia, tú agachando un poco la cabeza. Te dije que el cielo se veía hermoso, era de un tono salmón irreal, y comenté que ahora las tardes eran más largas, los días con más luz. Levantaste la mirada y me dijiste que era muy cierto, pero que no lo habías notado hasta ese momento: te sorprendiste.

Llegamos hasta el punto donde se separaban nuestros caminos y me ofreciste tu mejilla para despedirte, vi de cerca el hueso marcado de tu quijada, te di un beso. Algo hiciste con tu mano que cuando bajé la mía alcancé a rozarte el dorso sin querer, en un movimiento certero que pareció la coda de un vals.

Te pensé todo el fin de semana.

Imagen: Bailarines de Tango, calle Florida, Buenos Aires, 2004

domingo, 18 de enero de 2009

Sigo con las canciones


Yo no sé si es sugestión, pero Trátame suavemente y Paper bag me vienen como anillo al dedo de lo que estoy sintiendo, prácticamente completitas. Ya se que es muy trillado y que cuando traes algo en la cabeza todo lo que escuchas te habla de eso, pero chale estas rolas me gustaban desde siempre y nunca les había encontrado un particular significado hasta este momento.

Describiendo con precisión el feeling de incertidumbre, una persona luchando contra la actitud defensiva de la otra parte y sus incomprensibles histeriqueos (que casi siempre asociamos a una quinceañera complicada, pero en este caso son de un veinteañero con bastantes issues) tenemos estas estrofas de Trátame suavemente (el clásico de Soda Stereo):

...tenés que comprender que no puse tus miedos
donde están guardados
y que no podré quitártelos
si al hacerlo me desgarras
... te comportas de acuerdo
a lo que te dicta cada momento
y esta inconstancia no es algo heroico
es más bien algo enfermo.

y por otro lado, resumiendo la historia, está la genial Paper bag (de Fiona Apple):

I was staring at the sky
just looking for a star
to pray on or wish on
or something like that
I was having a sweet fix
of the daydream of a boy
whose reality I knew
was to hopeless to be had but then the
dove of hope began its downward slope
and I believed for a moment that
my chances were
approaching to be grabbed
but as it came down near so did a weary tear
I thought it was a bird but he was just a paper bag.
Hunger hurts, and I want him so bad oh it kills
cause I know I'm a mess he don't wanna clean up
I've got to fold cause his hands are too shaky to hold
hunger hurts but starving works but it calls too much to love
and I went crazy again today, looking for a strand to climb
looking for a little hope
baby said he couldn't stay wouldn't put his lips to mine and
a fail to kiss is a fail to cope
...
I said honey I don't feel so good don't feel justified
come on put a little love here in my void
he said it's all in your head and I said so's everything
but he didn't get it
I thought he was a man but he was just a little boy
Hunger hurts...

My head is such a wonderful mess. Además, me traigo avivadísimo el rollito de la reina, y el menudo desmadre posible con lo del guardián del pozo, que la hija del aire como buena perceptiva que es ya me lo intuyó y me dijo que no hay pedo, pero ella sabe bien que no quiero lastimarla porque va en contra de mis principios morales y la manga del muerto. Me cae de madres que necesito hacer más yoga.

viernes, 16 de enero de 2009

El niño, la yegua y la reina

Vuelvo a casa, al frío, a mi tranquila soledad voluntaria. Tanto pensar y pensar en ustedes me va a carcomer las sinapsis, por eso creo que si al menos les escribo un cuento me podré olvidar un rato y tratar de ser libre.

Había una vez un niño precioso, de ojos negros y redondos, que se sentía muy solo lejos de su país. Su risa era alegre pero en el fondo siempre tenía un dejo de amargura. Una noche mientras caminaba en el bosque se encontró a una yegua adormecida junto a una fogata, y aunque al principio le dio algo de miedo, hacía tanto frío que se acurrucaron y el crepitar del fuego los arrulló.

La yegua era la favorita de una hermosa y justa reina, cuyo rey la había abandonado y ahora ella sola gobernaba el pequeño feudo con amor e ingenuidad. La yegua amaba a su reina, pero se había escapado porque creía que necesitaba un jinete que la llevara a conocer los interminables bosques fuera del castillo.

Esa noche estaba soñando con su reina cuando el niño apareció, y se fingió dormida para poder sentir nuevamente el calor de un cuerpo humano junto al suyo. Esa noche la yegua y el niño soñaron juntos que él la montaba intrépido, fuerte y feroz, y la llevaba a una lejana playa en el Caribe, donde llovía pero se entreveía un brillante sol tras los negros nubarrones. Al despertar, el fuego ya no crepitaba, sólo había cenizas: el niño y la yegua se miraron, la yegua esperaba una firme caricia en el lomo, el niño recordó de pronto que se sentía muy solo y salió corriendo.

La yegua caminó tras el niño un buen rato, y al ver que éste no volvía nunca la cabeza, se quedó quieta y escuchó el silencio. Estaba a punto de relinchar de angustia cuando recordó la sensación del peso de la reina sobre su lomo, que había montado sin montura y que siempre la condujo con ternura, paciencia y suavidad. Cabalgó agradecida de regreso al castillo, donde la reina la esperaba sonriente y con las manos llenas de caricias.

miércoles, 14 de enero de 2009



LOS TRABAJOS Y LAS NOCHES
Para reconocer en la sed mi emblema
para significar el único sueño
para no sustentarme nunca de nuevo en el amor
he sido toda ofrenda
un puro errar
de loba en el bosque
en la noche de los cuerpos
para decir la palabra inocente.

Alejandra Pizarnik

domingo, 11 de enero de 2009

Dedicadeeesimas

1. Gone
Why should I feel sad
For what I never had
Nothing equals nothing

2. Poem to a horse
I know you never needed anyone
but the rolling papers for your grass
how can you give what you don't have?

3. Eri come l'oro ora sei come loro
Me ne sono accorto addeso
che ho perso
Ma cosa ho perso?
stare insieme non è un gioco
forse ho perso solo te
...
E ogni bacio che hai negato è un po'
che hai perso di me
...
"Chiamami"... così si dice

4. Take a bow
Make them laugh
it comes so easy
when you get to the part
where you're breaking my heart
hide behind your smile
all the world loves a clown

5. You don't care about us
It's your age, it's my rage.
It's your age, it's my rage.
You're too complicated, we should separate it.
You're just confiscating, you're exasperating.
This degeneration, mental masturbation.
Think I'll leave it all behind, save this bleeding heart of mine.

6. Tu nages
J'aimerais tant savoir
souffler comme le vent
sur ton doux visage
faire partir le noir, disparaître le temps
casser les nuages
parler même tout bas
juste pour toi et moi
des petits riens
mais là-bas
au loin, tu nages...

jueves, 8 de enero de 2009

Ni incursiono en el periodismo, ni me clavo en la periodicidad

Yo me iba a jetear. Lo que es yo, tenía pensado comprarme mi baguette, comérmela, y luego encerrarme a que me de modorra el calor del coche, reclinar el asiento y hacer todo lo posible para perderme en la inconsciencia mínimo unos 20 minutos. Los que saben del tema dicen que eso es suficiente para recuperar energía.

Pero no.

Resulta que a la señorita le dio hueva la hueva. Y mejor se regresó a quesque terminar sus pendientes antes de que lleguen las mademoiselles a que les haga sus horarios. A estas pobres reinas no tengo ni pinche idea de qué les voy a inscribir; según entiendo, estudian comercio, pero yo no sé qué deben llevar, ni me preocupa. Vienen de intercambio, joder! vienen a que el sol mesoamericano requeme sus frentes, a que les digan "qué va a llevar güerita!" incluso a las de cabello oscuro, a que se las quieran sabrosear en las terminales de autobuses y bares de medio pelo, y empaparse de corrupción, burocracia y espontaneidad. Y a que a la que parece princesita somalí desde el aeropuerto no le crean que es francesa. Pero como no, si en la forma de vestir se lleva la bandera: las francesitas podrán ser de lo más fodongas, no bañarse muy a menudo y oler a cabeza, pero su estilo es inconfundible. Siempre tienen un aire chic, un detallito étnico aquí, una bufanda (o pashmina o como se llamen esas madres) por allá, unas botitas por acullá, unos lentes, o simplemente ese gesto tan de ellas de estar desarreglada y despeinada, pero sonriendo con confianza y sin pedir perdón por ser mujer y no haber hecho hoy algo al respecto.

Pero bueno.

Y en otro orden de ideas, vaya que la vida tiene una sutil forma de decirte al oído:

"HAZ FAVOR DE DEJARTE DE MAMADAS".

Onda Benito diciéndole a Don Gato con su voz aflautada:

- Y ahora qué hacemos, Don Gato?

y que don Gato le contesta:

- A chingar a su madre, Benito.

La forma de decirmelo fue con lágrimas en los ojos de alguien siempre alegre, y una corta explicación: a su esposo le hacen radiación el 17. Y ya te das cuenta de lo pendeja que estabas para estarte preocupando por pendejadas, y pues ya dices ya estuvo bueno, gracias por la señal. Siento haber sido tan tonta por ahogarme en mis pequeños dramas inventados.

Así es ella, así de cáustica y directa; me queda claro el mensaje de la vida y por ende mejor me voy a dedicar a disfrutarla. Y ya.

sábado, 3 de enero de 2009

Empiezo el año con el iliaco derecho -muy trillado y peligroso eso de iniciarlo con los pies- y por ello me planteo una serie de preguntas retóricas, algunas me las respondo y otras las dejo a la amable consideración del leedor:
- por qué a los hombres no les interesa tener bebés?
R: pues porque ellos no los tienen, es como preguntarse por qué a las mujeres no les interesa el tener erecciones. Así de bobo y simple.
- por qué existe la llamada "depresión estacional" y es justamente en épocas decembrinas-enerinas sin importar el hemisferio?
R:?
- por qué hay épocas en que recordamos los sueños nítidos como un cortometraje y otras en que todo es borroso y fugaz?
R:?
- por qué ahora ya no puedo evitar la cruda como solía hacerlo antes?
R: porque ya no tengo 19 añitos juá.
- por qué estoy haciendo esta serie de preguntas palurdas?
R: por ocio puro y duro.
- por qué soy una persona de fe?
R: por mil razones, pero la más reciente es que mi gata de 10 años estuvo al borde de la muerte y alguien allá arriba me la cuidó.
- por qué la película de los fockers se me hizo tan pendeja pero igual la vi entera, y por qué la del niño con el pijama a rayas debió hacerme llorar pero sólo me dejó con una desazón golpeada en el pecho pero igual con la certeza de que es un buen final?
R:?
- por qué algunas zonas de la condesa me recuerdan a buenos aires?
R:?
Y finalmente, por qué hoy en día todo mundo cree tener alguna forma de TOC y está orgulloso de ello?
R:?

No son todas las preguntas, pero tampoco soy socrates como para andar así acatarrando al mundo con tanta pregunta. Buona notte.

jueves, 25 de diciembre de 2008

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Musicoterapia

From feeling shitty, desperate and in pain up to feeling normal and peaceful again, all it takes is:

The one
Un poco de amor
Poem to a horse
Fool
Se vale to-o
La jirafa
La cumbia de los aburridos
Un beso y una flor
Libre
One more night
Total eclipse of the heart
Crimen
Adios

And somebody beatifully dressed smiling and almost blushing at your compliments. That's pretty much it, even better than Ibuprofen and nausea killer drugs.

martes, 16 de diciembre de 2008

Kinky is as kinky does

No es que no haya querido escribir, sólo que últimamente he estado leyendo mucho GQ (mi revista favorita, qué Cosmo ni qué la chingada) y eso me quita tiempo para otras actividades intelectuales, como la blogueada.

Hice hartas cosas, bailando gané medalla (ganamos, verdad sea dicha, bailando todo es en bola) pero eso no importa, importa más lo que voy a hacer: me voy a comprar un minicalendario de Norma Jean para estas navidades, voy a pintarme las uñas, voy a soñar en Caracas (no soñar con, soñar en, es como un viaje astral, tal vez pase por la guaira, que me dicen que es la onda) y sobre todo voy a disfrutar porque recuerdo que la navidad del 2002 la pasé del nabo porque creí que o iba a tener un bebé o me iba a morir. Ahora ninguna de esas 2 extremas opciones de vida (o no vida) me acechan (y si me acechan ya no me aterra tanto) y pues estoy como loca de contenta.


Y es que estoy enamorada. Chocolate por la noticia!!! cuando no, vo'! Y seehh, ya seee, pero ahora es de verdad. Ahora sí es denserio. Abbiamo trovato che siamo pari e... come dire, sono pazza per lui e lui per me. Oggi è lontano ma accanto a me, e credo que domani sara più vicino, e più, e più....

martes, 2 de diciembre de 2008

Liebe Ximenixtli:

Como estas??? tanto tiempo sin saber de ti... gracias a la magia de los blogs y los cosos de internet ahora puedo retroceder en el tiempo y acordarme de ti justo en el día en que tu hijo cumple 2 años, como ves?? Porque seré memoriosa, pero mi sesera no es tan prodigiosa como para acordarse de esas fechas cuando en realidad no te tengo muy presente en mis pensamientos del día a día. También soy un poco sincera, je.

Y no es que no te tenga presente porque esté enojada o molesta contigo, para nada. Un tiempo sí lo estuve y me daba mucha rabia acordarme de tí, y lo platicaba con mucha gente y tal. Pero ahora no, simplemente sé que estás ahí viviendo la vida a tu modo, y espero que ese modo te haga feliz, y de repente mi mamá dice aahh hoy cumple años el hijo de Jime!! y yo le digo ahh es verdad!!, y yap, pero no es que piense en escribirte o algo porque para empezar ya no tengo tu mail.

Pero tengo el de correo tu ma, y gracias a ella y sus saludos navideños hoy he podido enterarme que estás "bien", he visto fotos de tu niño y bueno! que te digo, está precioso el muñeco. Se parece a tí pero color chocolatito y con chinos, se ve que de grande va a estar guapo... y grande, también se ve grandote... como la mamá, claro está jejeje.

No voy a ser dramática pero veo a Luis y... mmm no, no me gusta, está enano y tiene cara de maleante, por no decir maldito, qué quieres que te diga... pero bueno no voy a ahondar en ese tema porque seguro te pone nerviosa. Me contó tu mamá que más de una vez llegas con un labio partido, un moretón por aquí, otro por allá, y tú dices que te caíste, que el niño te golpeó sin querer con la cabeza... OK. No vamos a cuestionar eso. Pero me da tristeza saber eso de ti, cuando tú tan segura me decías que tu carrera de piloto era lo más importante para tí, y si eso implicaba sacrificar una vida de familia con esposo e hijos, no te importaba...
pero mmñee son dichos de juventud y a veces cambiamos un poco lo que pensamos, no? Te acuerdas que yo decía que quería ser madre soltera??

Pues bueno tú hoy con tu cubano, yo con mi venezolano... asshh estoy toda emocionada. Eso de que ya lo conoces de hace rato pero un día haces click!! y tu cerebelo te dice madres, ahí estuvo todo el tiempo y hasta ahora te das cuenta?? Pero bueno así se dio, química innegable, es cáncer como yo, mi vida!! y tiene 5 años menos... jajajaa ya sé, soy asaltacunas pero who cares??? si los treintones luego son mas inmaduros y vuelteros que quinceañeros, ya nos queda claro que la edad no es una buena medida de madurez en materia de hombres...

Por cierto te acuerdas de Sam? el otro día apareció y pues ahí anda estudiando el doctorado en lingüistica en alguna universidad perdida en una de la Carolinas (no sé si del sur o del norte)... pero bueno, él bohemio siempre... oye y qué bueno que estás estudiando lo del secretariado bilingüe y lo otro de personas físicas que no le entendí bien qué es...!! Yo el próximo año si Dios quiere acabo la master al finnnn... y a ver si ya me agarro los pantaloncitos y me pongo a estudiar psicología, y me dejo de joterías!! jajajaja.

Bueno Jime ya se hizo eterno este mail, te mando un abrazo enorme a tus papás y a tu bebé, espero algún día poderlo conocer... te acuerdas que decíamos que nuestros hijos iban a jugar juntos?? bueno yo ya me tardé un poco jojojo... o bueno de hecho tú te me adelantaste un mucho.

te mando un abrazote

Nui Nui

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Las leyes del intercambio

Tomó el papelito que hace casi una semana había dejado botado en el estuche de metal. Estaba doblado en cuatro y decía aquel nombre -otra vez... ese nombre, siempre, el nombre- con una simpática variación anglosajona.

Esas pendejadas del amigo secreto nunca las entendió del todo. La primera vez que participó en un "intercambio" fue desastrosa: se preocupó por conseguir algo bueno para la persona que le tocó, se tomó el tiempo de ir a comprarlo antes, y llegó ese día con el regalo justo para Denisse, que en realidad no era amiga suya, pero era de las chicas populares del salón. Se parecía un poco a la dientona de Beverly Hills 90210, como se llamaba? Kelly, sí, se parecía un poco a Kelly.

Llegó el momento de intercambiar los regalos: fulano le daba a zutano, zutano a mengano, y así la cadenita. Su nombre nunca apareció. Todos intercambiaron cabalmente, pero quedó una persona con las manos vacías, porque "de seguro al que le tocaste no vino".

Y así se fue a casa con las manos de diez años tan vacías como cuando había llegado al país.

Por eso mucho no le gustaban los intercambios. Descubrió que la ley del intercambio era así: la bondad del regalo recibido es inversamente proporcional a la bondad del regalo entregado.

Puesto en fórmula sería así:

f(Q) = R / E

donde R es la cualidad del regalo recibido y E es la cualidad del regalo entregado.

Entendió que entre más se esmerara en conseguir un buen regalo, peor sería el regalo que obtendría a cambio. Pero no lo puso nunca en práctica porque le parecía excesivamente cínico.

Una vez, ya en primero de secundaria, y para evitar los contratiempos de saber qué demonios quieres para el puto intercambio, se les hizo decir uno a uno su deseo de regalo. Llegado su turno, con la timidez galopante que le embargaba en situaciones en las que tenía la atención de todos sobre su ser, sólo atinó a decir:

- Puesssss... un cassette.

Pero de qué?? de quién?? No contestó. Demasiada pena y las risas de los demás cuando Walls respondió la pregunta que flotaba en el aire: "puede ser de quien sea? de Pandora??". No respondió, silencio. Nada. Ash, Pandora. Desde ese momento comprendió que si alguna vez decidía gustarle Pandora, ese tendría que ser un gusto culpable, y desde ese momento también comenzó a odiar y a amar - ambos en secreto- a Walls por su encantadora mezcla de torpe carisma y natural pedantería.

Sin embargo, al amar la dualidad en Walls también sintió por primera vez algo completamente aturdidor: una inaudita necesidad de darse. Dejó de importarle lo que recibiera a cambio: se volvió preponderante la sensación de cuidar, nutrir y contemplarse en completa rendición a un sentimiento poderosísimo y embriagador. Pero se obstinó en mantenerlo en secreto, porque a medida que crecía la embriaguez y delicia que sentía ante las azules miradas que de repente encontraba en Walls, también crecía proporcionalmente su desdén por sus modos sobradores, sus abyectas amistades y sin duda su soberbio egocentrismo.

Puesto en una fórmula, sería algo así:

f(S) = E (D)

donde E es la embriaguez y D es el desdén.

Llegó el momento en que la contradictoria proporción se anuló a sí misma, parte negativa con parte positiva, inesperadamente y contra toda ley llegó a ser cero, y después se igualó a 1: por gracia del cansancio, o por simple y carnal deseo, dejó de lado el desdén y se quedó con el aspecto positivo de la ecuación, lo cual era mucho más fácil que la continua lucha por mantener y hacer crecer el bipolar balance. Pero para ese entonces ya era demasiado tarde, porque la prepa había terminado.

Por eso ahora, casi 10 años después, retomaba el papelito doblado en cuatro y lo miraba con incredulidad.

El sorteo se hizo dos (2) veces, y la primera vez no le había tocado ese nombre. Con tranquilidad casi soberbia se había guardado el papelito en el bolsillo del saco, pensando simplemente en a quién le tocaría y quién le podría dar el más lindo regalo. Volvía a la primera fórmula de los intercambios, donde la bondad de la materia era lo más importante, f(Q), y dejaba atrás los ingenuos años en que descubrió el poder de f (S).

Con la precisión de un gato que siempre cae de pie, se había deslindado al fin de tener la responsabilidad del peligroso nombre, todo por obra y gracia de su fabulosa suerte. Por su parte, si por el contrario, el papelito con su propio nombre escrito en tinta negra le tocaba a la persona del nombre peligroso, eso ya no era su problema. No era en absoluto su preocupación.

Pero la fatalidad tenía que hacerse presente.

La sorteante (es decir, la que hizo los papelitos) asignó el último papel de la cajita a una persona que por razones físicas no estaba presente, pero se debía incluir en el intercambio, y al hacerlo lo vio, enterándose de inmediato que era ella quien le tocó a la persona ausente. Y así no se puede, se rompe todo el encanto: uno jamás debe saber a quién le tocó, es la ley básica del intercambio.

Es como dividir algo entre cero, da error.

El sorteo se rehizo. Tuvo que meter la mano derecha en el bolsillo y regresar su triunfante papelito a la caja rosa. Los volvieron a mezclar, cuidadosamente; creyó que evitando el primer o o el último turno al elegir papel se libraría de cualquier resbalón de la suerte, y eligió en turno intermedio, cuando algunas ya habían tomado y otras quedaban aún por tomar. Entre carcajadas se burlaban de aquella que no quiso cambiar su papelito:

- Seguro que no te tocaste a tí misma?? no puedes tocarte a tí misma eeehhh!!

Debió haber seguido ese ejemplo y aferrarse a su primer papelito. Pero no lo hizo, confió ciegamente en su estrategia del justo medio. La cual no le sirvió de nada. Desdobló suavemente la miniatura, como si se tratara de un dulce exquisito, y tan pronto vio el nombre compuesto dijo, medio en broma, medio en serio, pero de inmediato:

- Lo puedo cambiar???

Pero su pregunta no se oyó porque había demasiadas risitas y jolgorio en el ambiente, al que naturalmente terminó por unirse.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Crítica a un mal entendido romanticismo contemporáneo

Todo bien con que el hijo de un cantante se decida por la misma carrera y eventualmente no le vaya mal. Todo bien con eso.

Que Alexander Acha (con todo y nombre lleno de A's) sea hijo de aquel hombre que en los 90's inmortalizó a una etérea chica de humo, y ahora lo conozcamos como el niño de ojos lindos que canta el pegajoso "Te amo" (de qué otra forma puede llamarse una canción que hable del amor?.. pues te amooo, duh!) no tiene nada pero nada de malo.

Que la letra sea melosa y predecible en algunas partes, que alterne lugares comunes con expresiones de melancolía y esperanza, está bien, pasa: es parte del género!

Pero que de repente salga diciendo "te amo más que a nuestra mágica noche de bodas"..... no mamar!!!! y ese es el final de la pinche canción!!! Se rompe el encanto mal pedo. Yo no sé en qué piensan los compositores de hoy. Chale.

Por eso yo mejor escucho Calle 13, eso sí que es bien romántico y no mamadas.

martes, 18 de noviembre de 2008

Sobre la ingesta consuetudinaria de manzanas

Yo no soy persona de comer frutas después de haber comido comida (valga la redundancia). Si como frutas es porque me las facilitan, o porque sólo he desayunado y comido pendejaditas como café o barritas. Pero hay veces, como hoy, en las que como manzanas ya habiendo caído el sol, sólo porque me parece sexy. O porque quiero parecer sexy.
Y qué tal? ahí la manzana me sabe a delicia, neta hoy me comí una con esa intención y era la mejor manzana del mundo: dura, jugosa, cero arenosa, fresca, rica.


Pero bueno ese no es el punto.

Cuál era el punto? ah sí, que los hombres chubbies y con acento venezolano y que sepan hablar siciliano me empiezan a encantar mal pedo.

Ah no. Ah no, sí!!!! Y me acaba de mandar mensajeeeeee auuuuuuuuu. Ok ok ok ya.

Es que aahhhh!!! sabe tanto de música. Y de Beatles y de Soda y de Incubus y de todo lo que me gusta. Le falta aprender más de Placebo pero ps yo le enseño, no hay tos. Tiene 22, yo le enseño.

Ooossshhh o sea yo y mis ataques de cuna pero es que ya está crecidito y no es inmaduro como suele suceder.

Y si es inmaduro, no me impolta (es cáncer, mi amor!!). He dicho mi veldá. Y no es acento venezolano ni nada pero ps me salíó así nomás.

PD. qué es preferible, 34 C o 36 B? yo digo que 36 B es ya de por sí un chingononón. Y me agrada.

martes, 11 de noviembre de 2008

Las ideas preestablecidas



¿Es un imperio esa luz que se apaga, o una luciérnaga?
J.L. Borges

Iba caminando por el callejón del miedo. Es uno así todo culero que está camino a mi ex casa, frente a una secundaria. Me llegó la pinche iluminación (no la del callejón, que es deficiente; la del espíritooo):
"deshazte de tus ideas preestablecidas YA".
Listo.
Eso.
Que me deshaga. Que por ahí va. Ese es parte del camino a la felicidad. Mi felicidad. Ya vivo la felicidad, pero para vivirla acá mas sinceramente.
Luego ya me atacó la cursilería (antes de la epifanía venía pensando en lo nocivo de las causalidades psicóticas. Osh, son horribles y si les prestas mucha atención, se hilan solitas... son inverosímiles pero se hilan) y que se me ocurre otra pendejada:
Sin querer vi tu cara herida de sol. Con el cabello más corto. Con la sonrisa más joven. Con las cejas atrevidas.
Pero pues ya séeee que de nada sirve la miel (ni el agua con miel, ya me dijeron que mejor las chelas carajoo), lo que me salpica es miel y ni es para mí así que whatever.
Pero bueno, no nos distraigamos. En serio ya, hay que quitarse de ideas preestablecidas, ayudénmen, en todo, lo que sea, lo necesito.
Necesito vaciarme.
Ya.

pd. Me gusta caminar solo, así hablo con el viento. (Calle 13)
pd2. Ya sé.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Finde de pizza, Coca Cola y Canal K

Hoy me vino una sensación -no sé si me explique- de ese tipo de felicidad que tenemos en la infancia, que se manifiesta en forma de recuerdos espontáneos en el momento más inesperado.

Es como el flashback de un feeling (saca el anglicismo) que llega con la contundencia de un rayo y dura pocos segundos; no tiene razón de ser, no viene a colación de nada. Sólo viene.

Estaba yo en mi clase de jazz, intentando una nueva coreografía que vamos a presentar para el concurso en el DF, en chinga y rarísima, cuando de repente me asaltó la sensación:

Es sábado, estamos en el minúsculo departamento de 2 ambientes de Juramento, Belgrano C (C de comercial, R de Residencial) y mi mamá hizo pizza. Deben ser como las 10 de la noche, mi cama queda perfectamente ubicada en el living, junto a la mesa y frente a la tele, y los demás (o sea mi papá, mi mamá y mi hermano, entonces en cochecito, aunque ya no tan bebé, tenía 3 años) vienen a sentarse en torno a mí, yo soy la reina y señora del ambiente y domino todo desde mi cama. Éramos pobres, no que ahora ya no lo seamos, pero entonces no tenía ni mi propio cuarto! dormía en la pinche sala! pero me fascinaba, era divertido. Claro, tenía 9 años.

Era todo tan mágico. Y llegaba el fin de semana y me encantaba que mi mamá hiciera pizza y tomáramos coca y nos riéramos con las pendejadas de Tinelli en El ritmo de la noche, las Tinellis siempre hermosas, los bloopers, o sino ver canal K, y su aguda crítica al gobierno con muñequitos de goma. Esas eran mis noches de fin de semana, y yo las amaba. Me sentía parte de algo, me sentía en familia: había tardes en que jugaba al rummy con mi papá y va a sonar a mamada, pero las tardes lluviosas se acortaban, y yo me sentía contenta y protegida. Ah y también estudiábamos alemán en VHS.

Para ese entonces, mi hermano estuvo a punto de caer en status convulsivo (lo que le sigue a eso, o sea la solución, es el coma barbitúrico) y mi papá estaba virtualmente desempleado durante una de las peores crisis de los inicios de los 90's en Argentina. Y la puta inflación, la maldita, culerísima inflación que te come la vida.

Pero éramos bien pinche felices porque los fines cenábamos pizza con coca cola y mirábamos la tele.

Esa sensación me asaltó hoy, y les digo algo? fue bien chingona.

martes, 4 de noviembre de 2008

Sensaciones trasatlánticas y un recado más que rosa

Y ahora resulta que tengo que ser más trola que Mme. Yvonne. Que a Filippo me toca encantarlo yo sola, porque después de haber estado junto a Begoña, la más digna representante de las feministas intelectualoides (y feas) que he tenido a bien conocer, sabemos de sobra que un poco de carisma obtiene mucho más que cualquier sapiencia. Y da más placer.

Será de Dios.

¿Para qué estamos sobre este mundo sino es para disfrutar y hacer disfrutar a los demás?

Para caminar lento y firme como los elefantes, diría el buen Shunryu, y no andar saltando por ahí como Neil en la luna polvosa sin apreciar las hermosuras que tenemos aquí mismo, al alcance de la mano.

Lo más lindo es lo que tenemos al alcance de las yemas de los dedos. Lo demás no existe.

Y cómo olvidar a Michael... vino y con aires de doméstico John Winston, y credencial de piloto, nos dio breve cátedra sobre la dulzura:

Oh ain't she sweet,
Well see her walking down that street.
Yes I ask you very confidentially:
Ain't she sweet?

Oh ain't she nice,
Well look her over once or twice.
Yes I ask you very confidentially:
Ain't she nice?

Just cast an eye
In her direction.
Oh me oh my,
Ain't that perfection?

Oh I repeat
Well don't you think that's kind of neat?

Sí, muy neat.

Urszula, Veronique, Asunción y Céline, como Mary, Peggy, Bettie y Julie pero sin cabelleras blondas, todas a coro, divinas, me darán la razón: you guys' re so sweet it makes us sick.

No hay nada qué hacer: meta trolear, meta cerrar ojitos, la sonrisita... ma' que me importa. Si acá todo se resuelve.

me despido con un beso cortito y tibio, con olor (y sabor) a vainilla.

yours sincerely,
Mme. Yvonne (et mademoiselle jolie)

sábado, 1 de noviembre de 2008

Duelo en la zona baja

Ayer logré sembrarle unas cuantas canciones como al descuido, como un olvido. Dejarlas ahí esperando, flotándole en los sentidos, diciendo lo que no digo.

Ayer me perdí en sus puntos, me insinuó todo el camino, conté las perlas y los testigos, tanto calor: nos reímos.

¿Cuánto es tanto que yo anhele su saliva y sus caprichos?

Me hago creer que hay estrella y que no por error coincidimos, me trago de un sorbo sus ojos cuando me busca entre el trigo.

Porque la avena en sus manos me sabe a pera y delirio: me hace princesa del río cuando soñamos los hijos.

Y me susurra su pecho: dame tus labios, miedosa, ven que te arranco el buen juicio.

Prueba en mi lengua este cielo, duelo mortal y soluble en mis dementes latidos: dame en un roce la vida, que por tu aliento persisto.